La primera central osmótica de Francia producirá 4 TWh al año en 2023

Gracias a la tecnología de la startup francesa Sweetch Energy, que aplica un sistema de electrodos a la membrana selectiva de nanofibras de origen natural, se espera que la planta sea competitiva.

La planta de energía osmótica generará ¼ de la electricidad consumida por dos ciudades como Sevilla y Zaragoza en 1 año.

Producir energía limpia en la desembocadura del Ródano. Gracias al encuentro entre el agua dulce del río y el agua salada del Mediterráneo.

Esta es la idea por la que apuesta la Compagnie Nationale du Rhône, una empresa que gestiona la generación de energía hidroeléctrica en 50 presas en la principal vía fluvial del sur de Francia y otros parques eólicos y plantas fotovoltaicas.

Junto con una startup bretona, Sweetch Energy, inaugurará una planta de energía osmótica en 2023.

Cómo funciona una planta de energía osmótica.

La energía osmótica también se conoce como energía del gradiente salino o energía azul, y se genera aprovechando el diferencial de salinidad entre el agua del río y del mar.

Estos últimos tienen una mayor concentración de ciertas sales, principalmente sodio y cloro, en forma ionizada (Na+ y Cl-).

A lo largo de los años, se han desarrollado diversos métodos para aprovechar esta energía. La más conocida es la ósmosis de presión retardada, que, como su nombre explica, usa la presión del agua directamente para impulsar una hidroturbina.

La central francesa, en cambio, se basa en un nuevo proceso, patentado por la propia Sweetch Energy. Se llama tecnología «INOD®», que significa «Ionic Nano Osmotic Diffusion«. La solución aprovecha un efecto descubierto en 2013, por el que se generan inmensas corrientes eléctricas, inducidas osmóticamente, por gradientes de salinidad a nanoescala.

Nuevo prototipo.

Hasta la fecha, hay pocos ejemplos de centrales de ósmosis en el mundo. El primero entró en funcionamiento en Noruega en 2009, pero era un prototipo muy pequeño. Producida por la empresa estatal Statkraft, la planta producía sólo 2-4 kWh, lo suficiente para hacer funcionar una máquina de café.

El reto de la startup bretona es utilizar la tecnología INOD® para permitir la explotación de la energía del gradiente salino a gran escala.

Se calcula que el potencial de esta fuente de energía limpia procedente de la ósmosis es de unos 30.000 TWh en todo el mundo, más que toda la demanda anual de electricidad.

El cuello de botella, hasta ahora, es el coste del proceso de ósmosis en relación con la cantidad de electricidad generada.

Sweetch Energy ha desarrollado una membrana especial hecha de nanofibras de materiales naturales, a la que se adhieren los electrodos.

El sistema, garantiza la puesta en marcha, permite alcanzar niveles de eficiencia que hacen que esta tecnología sea finalmente competitiva con otras fuentes renovables: son 20 veces más eficientes que las tradicionales y cuestan 1/10 del precio actual.

Cuando esté plenamente operativa, en 2030, la planta de la desembocadura del Ródano debería generar 4 TWh de electricidad al año, es decir, aproximadamente ¼ de la demanda energética anual de dos ciudades como Zaragoza y Sevilla.

Más información: www.sweetch.energy