
La empresa finlandesa Acouspin ha recuperado una técnica antigua llamada electrohilado, usada para fabricar nanofibras. La ha transformado en una plataforma automatizada y fácil de usar gracias a una “aguja virtual” generada por ultrasonidos y controlada por inteligencia artificial.
- Nanofibras personalizables.
- Tecnología ultrasónica única.
- Producción escalable y accesible.
- Aplicaciones: salud, energía, medio ambiente.
- Desde la investigación académica a la industria.
Tecnología innovadora para aplicaciones diversas
La tecnología patentada de Acouspin permite producir nanofibras personalizadas a bajo coste y con una notable facilidad de uso. Gracias al método Ultrasound Enhanced Electrospinning (USES), es posible fabricar fibras hasta 100 veces más delgadas que un cabello humano, utilizando una variedad de materiales y adaptando el proceso en tiempo real. Esto representa un salto significativo respecto a los métodos tradicionales, que requieren mayor especialización y recursos.
Las nanofibras de Acouspin son versátiles y funcionales: permiten filtrar bacterias del aire, capturar microplásticos en el agua o incluso mejorar el rendimiento de baterías para vehículos eléctricos. Su estructura porosa y su alta superficie específica las hace especialmente útiles en sectores que demandan soluciones de alto rendimiento en dimensiones reducidas.
En ámbitos como la atención médica, ya se exploran aplicaciones para apósitos inteligentes capaces de liberar fármacos de forma controlada. En el campo de la farmacia, los investigadores prueban estas fibras como vectores de liberación sostenida, lo que podría transformar la forma en que se administran medicamentos complejos.
«Esto demuestra lo que se puede lograr al integrar disciplinas como la inteligencia artificial, la física y la ciencia de materiales», afirma el profesor Ari Salmi, quien ha estado al frente del desarrollo desde sus inicios académicos.

Producción escalable para uso industrial
La transición de Acouspin desde el laboratorio a la industria es ya una realidad. La empresa ha validado la escalabilidad de su tecnología y está lista para cubrir la creciente demanda de nanofibras a nivel global. Este tipo de producción avanzada podría penetrar un mercado valorado en más de 20.000 millones de euros, gracias a su capacidad para integrarse en cadenas de suministro existentes sin requerir inversiones prohibitivas.
Uno de los aspectos más atractivos del modelo de Acouspin es su enfoque “plug and play”. Con una tarifa inicial baja y un sistema de pago por uso, empresas de distintos sectores pueden acceder a esta tecnología sin necesidad de personal altamente especializado. La interfaz de usuario, apoyada por un sistema basado en IA, ajusta los parámetros de fabricación en tiempo real, lo que mejora el rendimiento y reduce el desperdicio.
Esta democratización de la producción de nanofibras permite que no solo grandes corporaciones, sino también startups y laboratorios de innovación, puedan aprovechar el potencial de esta tecnología.
Colaboración investigadora que impulsa soluciones reales
El origen de Acouspin se encuentra en más de diez años de investigación interdisciplinar entre la Universidad de Helsinki y la Universidad de Tartu. Lo que comenzó como una solución para el cuidado de heridas evolucionó hacia una plataforma de fabricación avanzada con impacto multisectorial. La colaboración entre investigadores, ingenieros y especialistas en comercialización tecnológica ha sido clave en este proceso.
El respaldo de entidades como Helsinki Innovation Services Ltd y el fondo de la Universidad de Helsinki no solo facilitó la transferencia tecnológica, sino que también permitió consolidar un equipo con experiencia tanto científica como empresarial.
Desde su fundación en 2024, Acouspin opera en Espoo, Finlandia, una zona conocida por su ecosistema de innovación tecnológica, lo que favorece las sinergias con otras empresas deep-tech centradas en sostenibilidad.
Potencial
El impacto de la tecnología de Acouspin va más allá de lo industrial: puede contribuir de forma directa a mitigar la crisis climática. Gracias a su capacidad para producir materiales avanzados con bajo consumo energético, esta tecnología permite:
- Reducir el uso de plásticos de un solo uso mediante filtros reutilizables y biodegradables.
- Optimizar la eficiencia energética en baterías, lo que se traduce en vehículos eléctricos más ligeros y duraderos.
- Eliminar contaminantes emergentes del agua y del aire, como microplásticos o partículas ultrafinas.
- Descentralizar la fabricación de soluciones médicas, facilitando el acceso a tecnologías de salud en regiones con recursos limitados.
- Apoyar modelos circulares en la industria textil y farmacéutica mediante materiales que se ajustan a procesos de reciclaje o biodegradación.
Con una producción flexible, un bajo umbral de entrada y un fuerte enfoque en sostenibilidad, Acouspin ofrece una herramienta concreta para avanzar hacia un modelo económico más justo, eficiente y respetuoso con el entorno. La clave ahora está en su adopción por parte de industrias que quieran no solo innovar, sino también actuar con responsabilidad frente al planeta.
Más información: www.acouspin.com



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