
Solarstic reemplaza vidrio por polímero en módulos solares para coches, reduciendo peso y extendiendo autonomía.
- Energía solar integrada.
- Menos ansiedad de autonomía.
- Carrocería activa.
- Polímeros ligeros.
- Carga pasiva diaria.
- Diseño sin vidrio.
Paneles solares integrados para reducir la ansiedad de autonomía en vehículos eléctricos
La idea de convertir la propia carrocería del coche en una fuente energética activa ya no suena a experimento futurista. Solarstic, una spin-off nacida dentro de Hyundai Motor Group, ha presentado en CES 2026 una tecnología que apunta directamente a uno de los frenos psicológicos del vehículo eléctrico: la ansiedad por la autonomía.
Su propuesta no se limita a “poner placas encima”. Va bastante más allá. Se trata de módulos solares integrados estructuralmente en el capó, el techo y otras superficies exteriores del vehículo, diseñados para formar parte del propio diseño automovilístico y no como un añadido posterior.
Del vidrio al polímero: un cambio que lo altera todo
Los sistemas solares para automoción han estado tradicionalmente condicionados por el uso de vidrio, pesado, rígido y poco compatible con las exigencias de diseño y seguridad de un coche moderno. Solarstic rompe con ese enfoque sustituyéndolo por encapsulados poliméricos ligeros, capaces de cumplir estándares automotrices sin penalizar peso ni aerodinámica.
Este cambio no es menor. Reducir masa, ganar flexibilidad de diseño y permitir que el módulo solar funcione como pieza exterior estructural abre la puerta a integrar generación eléctrica sin sacrificar estética ni seguridad. La carrocería deja de ser pasiva. Empieza a producir.
Solar integrado en la carrocería: energía que suma kilómetros
Cuando el sistema se despliega sobre varias superficies exteriores, la generación solar deja de ser meramente simbólica. En condiciones óptimas de irradiación, el conjunto de módulos puede alcanzar hasta 500 vatios de potencia pico, lo que se traduce en una aportación energética diaria apreciable. En la práctica, esta energía puede cubrir una parte significativa de los desplazamientos cotidianos, especialmente en trayectos urbanos y vehículos eficientes, reduciendo la frecuencia de recarga y aliviando la dependencia del enchufe. La autonomía adicional depende en gran medida del consumo del vehículo, de las horas solares equivalentes y del contexto de uso, por lo que se trata de un complemento energético variable, no de una cifra fija garantizada.
En la práctica, esto se traduce en escenarios muy concretos. Trayectos urbanos cortos sin necesidad de enchufar el coche. Conductores de larga distancia recuperando alrededor del 30 % de la batería durante el uso diario. No sustituye a la carga convencional, pero reduce su frecuencia. Y eso, en movilidad eléctrica, importa.

Pruebas reales, no solo laboratorio
La tecnología ya ha sido validada mediante proyectos piloto en vehículos eléctricos de Hyundai, tanto de uso particular como comercial. Estas pruebas confirman algo clave: los módulos funcionan en condiciones reales de conducción, expuestos a vibraciones, cambios térmicos y uso cotidiano.
Aun así, el producto no está todavía en el mercado. El desarrollo continúa y la previsión apunta a uno o dos años para ver un vehículo solar integrado listo para producción. Sin prisas. Pero con dirección clara.
Retos de ingeniería: fabricar sin romper
El mayor obstáculo no está en la célula solar, sino en cómo encapsularla. El moldeo por inyección de polímeros suele implicar altas presiones, incompatibles con componentes fotovoltaicos frágiles. Para resolverlo, Solarstic ha desarrollado un diseño de capas protectoras junto con técnicas de inyección a baja presión, capaces de preservar la integridad de las células.
A esto se suman otros desafíos menos visibles pero críticos: durabilidad frente a radiación solar, resistencia a microarañazos, estabilidad del color con el tiempo y comportamiento frente a lavados automáticos. La carrocería solar tiene que envejecer como un coche, no como un panel de tejado.
Estética, seguridad y percepción del usuario
Otro detalle interesante: la estética. Aunque las células solares pueden ser visibles, la compañía trabaja acabados negros uniformes, donde la tecnología queda integrada y discreta. No todo el mundo quiere “ver” la energía, aunque la use.
En términos de seguridad, el uso de polímeros aporta un plus. Frente al vidrio rígido, estos materiales presentan mejor comportamiento en impactos, algo especialmente relevante en zonas como el capó, donde la protección de peatones es clave.
Innovación abierta y estrategia de grupo
La presencia de Solarstic en el CES no es casual. Encaja dentro de la estrategia ZERO1NE de Hyundai, orientada a acelerar tecnologías de movilidad sostenible mediante innovación abierta. No se trata solo de fabricar coches eléctricos, sino de repensar qué partes del vehículo pueden contribuir activamente a reducir su huella energética.
Potencial
La carrocería solar no va a sustituir a la red ni a los cargadores rápidos. Pero sí puede convertirse en una capa intermedia inteligente, especialmente útil en entornos urbanos, flotas comerciales, reparto de última milla o regiones con alta irradiación solar.
Combinada con mejor eficiencia energética, baterías más duraderas y redes eléctricas renovables, esta tecnología suma. Kilómetro a kilómetro. Carga a carga evitada. No es una solución milagro. Es otra pieza bien pensada en un sistema que, poco a poco, empieza a encajar.
Vía www.ces.tech
Más información: Solarstic



Miguel dice
Uffff que excelente noticia. Aprovechar ese sol tan bueno que tenemos en el Caribe todo el año.
Anónimo dice
Con 500 watios veo poco menos que imposible obtener 80 kilómetros adicionales de autonomía diaria
Antonio Sanchez dice
Con el consumo homologado de los coches habituales que ronda y supera los 150w/km para 80km necesitas 12kwh por lo menos. Si las placas dan 500w necesitas 24h de sol al día todas a la insolación máxima del mediodía. ALGO FALLA EN LOS DATOS PUBLICITADOS.
David dice
Correcto: 500 W es potencia pico, pero la autonomía depende de la energía diaria. Con 4–6 horas solares equivalentes, 500 W producirían alrededor de 2–3 kWh/día, que en un consumo típico (150 Wh/km) serían ~13–20 km/día. Para 80 km/día harían falta ~12 kWh, algo que no cuadra con 500 W salvo supuestos irreales. Probablemente el dato de “hasta 80 km” esté expresado como máximo teórico en condiciones excepcionales o haya falta de contexto en la comunicación oficial de la empresa que desarrolla estos paneles.
Estaremos atentos a las próximas comunicaciones de la empresa.
Antonio Sanchez dice
Efectivamente, lo único que se me ocurre es que pretendieran decir que un coche eléctrico con una autonomía de 300km (~45kwh) y una recarga semanal, con el refuerzo de la placa solar vería aumentada su autonomía hasta los 380km.