
Su objetivo es recuperar metales críticos como níquel y cobalto a partir de residuos industriales y electrónicos mediante una tecnología patentada llamada electro-extracción.
- Nth Cycle refina metales críticos en EE.UU. sin construir refinerías tradicionales.
- Sistema Oyster modular: electricidad, filtración y precipitación química.
- Produce níquel y cobalto a nivel nacional en Ohio.
- Evita envío de materiales a China; reduce huella de carbono.
- Tecnología limpia de electroextracción a partir de residuos industriales y electrónicos.
- Potencial de escalar en EE.UU. y Europa.
- Apuesta por relocalizar la cadena de suministro de minerales críticos.
Nth Cycle lleva la refinación de metales críticos a Estados Unidos
En lugar de construir instalaciones gigantes y contaminantes, el equipo de Nth Cycle ha desarrollado «The Oyster», un sistema modular de refinación que utiliza electricidad, precipitación química y filtración para recuperar metales de alto valor. Esta innovación permite obtener los mismos compuestos metálicos que los métodos tradicionales, pero sin el uso intensivo de combustibles fósiles ni el transporte de productos químicos peligrosos.
Producción nacional, impacto global
El primer sistema Oyster está operando en una planta de 1.860 metros cuadrados en Fairfield, Ohio. Allí se produce níquel-cobalto MHP (Mixed Hydroxide Precipitate), marcando el inicio de una nueva etapa para la seguridad de suministro en EE.UU.
El problema: la dependencia de China
Actualmente, alrededor del 85 % de los minerales críticos del mundo se refinan en China. Aunque EE.UU. tiene recursos y minas activas (como una mina de níquel en Michigan), los materiales se exportan para su procesamiento, generando costos, retrasos y riesgos geopolíticos. La situación recuerda a la crisis del petróleo de los años 70, cuando la dependencia externa provocó escasez y caos económico.
La solución: tecnología local y limpia
Nth Cycle fue cofundada por Desirée Plata (MIT), Megan O’Connor (CEO) y Chad Vecitis, con el objetivo de revalorizar residuos industriales mediante un proceso llamado electroextracción. Esta tecnología permite recuperar metales de desechos electrónicos, baterías usadas, catalizadores agotados de la industria del petróleo y gas, y aguas residuales mineras. Todo esto sin necesidad de transporte internacional ni plantas contaminantes.
Residuos que valen oro
Hoy, los residuos electrónicos son triturados y enviados a refinerías químicas tradicionales que requieren altas temperaturas y productos altamente corrosivos. Este método tiene una enorme huella ecológica. La propuesta de Nth Cycle elimina esa cadena, instalando su sistema directamente en recicladoras, minas o fabricantes que generan los residuos.
Capacidad y escalabilidad
Cada sistema Oyster puede procesar más de 3.000 toneladas métricas de chatarra al año, y puede adaptarse para recuperar distintos metales. El modelo de negocio se basa en la idea de «refinación como servicio»: Nth Cycle opera el sistema y los clientes reciben el producto final.
Apoyo institucional e innovación científica
La empresa recibió apoyo inicial del Departamento de Energía de EE.UU. y forma parte del programa acelerador STEX25 del MIT. Gracias a esta red, han podido atraer talento e inversión a largo plazo. La instalación de Ohio emplea a trabajadores locales, muchos de los cuales provienen de industrias automotrices y químicas afectadas por cierres o deslocalización.
Potencial
- Menor huella de carbono: Al usar electricidad en lugar de procesos térmicos intensivos, y al reducir el transporte internacional, se disminuyen las emisiones de gases de efecto invernadero.
- Economía circular real: Recuperar metales de residuos electrónicos y baterías transforma un problema ambiental en una fuente de recursos estratégicos.
- Seguridad energética y tecnológica: Repatriar la refinación de minerales críticos fortalece industrias clave como la movilidad eléctrica, las energías renovables, la tecnología y la defensa.
- Minería responsable: La electroextracción puede aplicarse también a residuos mineros, abriendo una vía para una minería con menos residuos, menos agua contaminada y más control ambiental.
- Escalabilidad y modularidad: La posibilidad de desplegar rápidamente unidades Oyster en diferentes regiones permite adaptarse a las necesidades locales sin grandes inversiones.
- Impulso a comunidades locales: Al generar empleos cualificados en regiones industriales en declive, se promueve un modelo económico regenerativo y resiliente.
Nth Cycle no solo propone una tecnología innovadora. Está impulsando una nueva manera de pensar la producción de materiales clave para un futuro sostenible, basado en la recuperación, la eficiencia y la soberanía tecnológica.
Más información: nthcycle.com



Ricardo Monges Fonseca dice
Aplicar esta tecnología de electoextración en los paises en ia de desarrollo es soñar despierto. Pero es imporortante saber que los paises indistrualizados tienen interes es utizarlarl, para un futuro sostenible.