
El estiércol y la orina de las vacas se recolectan, se procesan en un digestor anaeróbico para generar biogás, que posteriormente se convierte en hidrógeno.
- Hidrógeno a partir de estiércol de vaca en Japón.
- Proyecto pionero en Shikaoi, isla de Hokkaido.
- Evita emisiones de metano, altamente contaminante.
- Hidrógeno se usa en tractores, coches y calefacción local.
- Producción aún costosa, pero con subsidios.
- Se aprovecha todo el residuo: fertilizante, conservante, energía.
- Puede replicarse en otros países con excedente de residuos orgánicos.
- Apuesta por economía circular y energía local.
Una granja japonesa convierte el estiércol en combustible limpio
En la isla japonesa de Hokkaido, una región reconocida por su industria lechera, el estiércol de vaca se está transformando en una fuente renovable de hidrógeno. Esta iniciativa liderada por el proyecto Shikaoi Hydrogen Farm no solo propone una alternativa a los combustibles fósiles, sino que también da solución a un residuo agrícola con alto impacto ambiental si no se gestiona adecuadamente.
De desecho apestoso a energía limpia
Hokkaido, que alberga más de un millón de vacas, produce anualmente cerca de 20 millones de toneladas de estiércol. Este residuo, si no se trata, libera metano, un gas con un potencial de calentamiento global más de 80 veces superior al CO₂ a 20 años.
Para resolver este problema, el proyecto recoge el estiércol y la orina de granjas locales y los introduce en un digestor anaerobio. Allí, bacterias descomponen la materia orgánica para generar biogás, compuesto principalmente de metano, y un fertilizante líquido. El metano luego se purifica y se transforma en hidrógeno mediante reformado con vapor a altas temperaturas.
Aplicaciones locales del hidrógeno generado
El hidrógeno producido —70 m³ al día— se almacena y utiliza para:
- Abastecer hasta 28 vehículos al día, incluyendo maquinaria agrícola como tractores y montacargas, difíciles de electrificar con baterías.
- Proveer calefacción y electricidad a instalaciones cercanas como criaderos de esturiones y el zoológico de Obihiro.
- Reducir emisiones en el transporte rural e industrial.
Gracias a estos usos, el proyecto contribuye al reemplazo de combustibles fósiles en varias áreas críticas.
Economía circular y aprovechamiento total del residuo
Además de producir energía, el proyecto extrae valor de todos los subproductos:
- El residuo sólido del digestor se emplea como fertilizante en campos agrícolas.
- El ácido fórmico generado se puede utilizar como conservante de alimento para ganado.
Este enfoque evita la contaminación de suelos y cursos de agua, promueve la autosuficiencia local y disminuye la dependencia de fertilizantes químicos.
Desafíos técnicos y económicos
El almacenamiento y transporte del hidrógeno presentan retos:
- Debe mantenerse en tanques de alta presión o como líquido criogénico a –253 °C, lo que demanda infraestructura costosa y mucha energía.
- Su baja densidad energética por volumen requiere mayor capacidad de almacenamiento que los combustibles fósiles.
Además, el alto coste de producción frente a los combustibles convencionales y la baja demanda limitan su expansión. Actualmente, el proyecto subvenciona el hidrógeno para igualar el precio de la gasolina y apuesta por ampliar la oferta conforme crezca el uso.
Más allá del estiércol bovino
Japón también explora otras fuentes de hidrógeno renovable:
- En Fukuoka, se obtiene de residuos humanos tratados en una planta de aguas residuales, con capacidad para producir 300 kg de hidrógeno en 12 horas, suficiente para alimentar 30 camiones.
- A nivel internacional, se están desarrollando tecnologías similares con residuos de cerdo, pollo, cáscaras de coco, bagazo de caña y otros biomateriales.
Esto refleja un interés global en convertir residuos orgánicos en energía, creando soluciones adaptadas a cada territorio.
Potencial de esta tecnología para hacer nuestro mundo más sostenible
Transformar residuos en energía limpia representa una oportunidad concreta para abordar tres problemas a la vez: gestión de residuos, transición energética y reducción de emisiones.
- Evita emisiones de metano, uno de los gases más dañinos para el clima.
- Reduce el uso de combustibles fósiles, responsables del cambio climático.
- Fomenta economías locales y autosuficientes, mediante producción y consumo energético en la misma zona.
- Promueve la resiliencia energética, clave frente a crisis climáticas y geopolíticas.
Aunque aún existen limitaciones técnicas y económicas, proyectos como el de Shikaoi son un paso realista hacia un modelo energético más circular, descentralizado y sostenible. Replicarlos en otras regiones con alta generación de residuos orgánicos podría tener un impacto ambiental y social positivo a gran escala.
Nemias dice
Es una estupenda idea para ahorrar gasolina y aceite. Excelente invento.7