
La batería más potente de Australia, y la unidad más grande de cualquier tipo que se conecta a las redes principales del país, ahora funciona oficialmente como una especie de amortiguador gigante para la red.
- 850 MW / 1 680 MWh
- Función SIPS: estabilizar red
- Activo parcial desde septiembre 2024, operativo total previsto agosto 2025
- Menos cortes en olas de calor
- Primera gran batería en Australia (y posiblemente del mundo) conectada a la red
Contexto y situación actual
La Waratah Super Battery, situada en la costa central de Nueva Gales del Sur, avanza hacia su operación plena. A finales de 2024 completó su energización inicial a 330 kV y comenzó a prestar el servicio de protección de integridad del sistema (SIPS), diseñado para estabilizar la red eléctrica en momentos críticos.
Con 850 MW de potencia y 1 680 MWh de capacidad de almacenamiento, es la mayor batería conectada a la red australiana y posiblemente la más potente del mundo. De esta capacidad, 700 MW y 1 400 MWh están comprometidos para el servicio SIPS, liberando el resto para el mercado eléctrico en momentos de menor exigencia del esquema.
En noviembre 2024, incluso antes de estar plenamente operativa, ya desempeñó un papel clave durante una ola de calor, inyectando energía para aliviar la presión sobre el sistema y evitar cortes.
Importancia para el sistema eléctrico
Waratah forma parte de la estrategia de Nueva Gales del Sur para modernizar la red y acelerar la transición hacia energías renovables. Su función como “amortiguador” permite aumentar el flujo de electricidad entre zonas de generación renovable y grandes centros de consumo como Sydney, Newcastle y Wollongong, sin necesidad inmediata de costosas ampliaciones de transmisión.
El sistema SIPS se activa de manera instantánea ante fallos imprevistos —como tormentas, incendios forestales o caídas súbitas de generación— evitando apagones y estabilizando la frecuencia de la red. Esto permite maximizar el aprovechamiento de la energía solar y eólica, reduciendo los recortes de producción y favoreciendo un sistema más limpio y eficiente.
Implicaciones técnicas y financieras
Conectar una batería de estas dimensiones ha supuesto un reto sin precedentes en Australia. Requirió sistemas avanzados de conversión de potencia, gestión térmica especializada y una coordinación logística compleja entre constructoras, instaladores y fabricantes de equipos.
El desarrollo, liderado por Akaysha Energy con respaldo financiero de BlackRock, atravesó retrasos por condiciones meteorológicas extremas y problemas en el suministro de componentes. Aun así, logró completarse mecánicamente en octubre 2024 y prevé su plena operación para agosto 2025.
El servicio SIPS está remunerado mediante un esquema regulatorio que reconoce su papel crítico para la seguridad del sistema. Esto asegura ingresos estables y previsibles para el operador, incentivando la inversión en almacenamiento a gran escala.
Conexión con la transición energética en NSW
La Waratah Super Battery es clave para el cierre programado de la central térmica de Eraring en 2025, la mayor de carbón del país. Sin baterías como esta, la retirada de grandes generadores fósiles sería mucho más difícil sin comprometer la estabilidad del suministro.
Australia planea añadir decenas de gigavatios de almacenamiento en los próximos años, con Nueva Gales del Sur como líder. Waratah es un modelo de cómo las baterías a gran escala pueden sustituir parte de la función de centrales térmicas, equilibrar el sistema y respaldar una red cada vez más renovable.



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