
BYD presentó su nuevo sistema de almacenamiento de energía llamado Haohan (Vast). Incorpora la batería blade de 2710 Ah, la más grande del mundo en su categoría. Ofrece una capacidad de 10 MWh en un contenedor de 20 pies y una eficiencia de conversión energética (Vcts) del 52,1%, un 39,7% superior al estándar industrial.
- BYD lanza módulo Haohan: mínimo 14,5 MWh de capacidad.
- Más del doble que el Megapack 3 de Tesla.
- Batería blade de 2.710 Ah, sin precedentes.
- Densidad energética récord: 52,1 % volumen útil.
- Protección IP66: resistente al polvo y climas extremos.
- Sistema preparado para redes a escala gigavatio.
BYD lanza un nuevo módulo de almacenamiento con el doble de capacidad que el Megapack de Tesla
El gigante chino BYD ha presentado un sistema de almacenamiento de energía que no solo marca un hito por su tamaño, sino por lo que representa en el contexto actual de la transición energética. Con el nombre de Haohan, este nuevo módulo ofrece al menos 14,5 megavatios-hora (MWh) de capacidad y está equipado con la batería blade de 2.710 amperios-hora (Ah) más grande del mundo, multiplicando por más de tres la capacidad de las baterías de almacenamiento convencionales.
Incluso al reducirse a un contenedor estándar de 6 metros, el sistema mantiene 10 MWh de capacidad, el doble que el nuevo Megapack 3 de Tesla, lo que refuerza la posición de BYD como actor clave en el mercado global de almacenamiento energético.

Más energía, menos espacio
Una de las características más sorprendentes del Haohan es su relación volumen-sistema del 52,1 %, un récord mundial según la propia compañía, y un 39,7 % superior al promedio del sector. Este dato no es menor: significa que el sistema puede almacenar más energía en un espacio más reducido, lo que reduce los costes asociados a infraestructura, transporte e instalación.
En un momento donde el suelo y el espacio son recursos cada vez más disputados —especialmente en zonas industriales o urbanas—, lograr esta alta densidad energética permite implementar soluciones de almacenamiento a gran escala sin sacrificar superficie útil.
Protección frente a condiciones extremas
El sistema Haohan cuenta con una certificación IP66, lo que lo hace completamente hermético al polvo y capaz de operar en entornos adversos donde el viento, la arena o la humedad suponen un reto técnico. Esta característica abre la puerta a su implementación en regiones desérticas, costas, o zonas con climas extremos —como el norte de África, Medio Oriente o el sur de América Latina—, donde la producción solar o eólica es abundante, pero los sistemas de almacenamiento deben ser especialmente robustos.

Integración con redes inteligentes
El Haohan no opera de forma aislada. Se puede integrar con el convertidor de almacenamiento GC Flux PCS de BYD y con el sistema de gestión energética GC Master, lo que permite configuraciones de almacenamiento a escala de gigavatios. Este tipo de soluciones son clave para mantener la estabilidad de la red eléctrica en escenarios con alta penetración de renovables, donde la producción energética es intermitente y dependiente del clima.
En países que están apostando fuerte por las energías limpias —como China, España o Australia—, sistemas como este podrían permitir una mejor gestión de picos de demanda, evitar apagones y reducir la dependencia de plantas de gas o carbón en momentos críticos.
Tecnología sin detalles revelados
Hasta el momento, BYD no ha precisado cuál es la química de batería utilizada en el Haohan. Aunque es probable que se trate de una variación de las baterías LFP (fosfato de hierro y litio), conocidas por su seguridad y estabilidad térmica, la falta de confirmación deja margen para especulaciones sobre posibles innovaciones químicas que expliquen la capacidad y densidad alcanzadas.
Un movimiento estratégico en plena carrera por la energía almacenada
El anuncio llega apenas dos semanas después de la presentación del Megapack 3 de Tesla, que ofrece 5 MWh por unidad y puede integrarse en bloques de hasta 20 MWh mediante el sistema Megablock. A diferencia de Tesla, que ha apostado por reducir costes mediante la modularidad y componentes integrados, BYD ha optado por maximizar la densidad energética y la escalabilidad vertical de sus soluciones.
Ambas estrategias apuntan al mismo objetivo: liderar un mercado que se estima que crecerá exponencialmente en la próxima década. Según datos de BloombergNEF, la capacidad de almacenamiento energético instalada a nivel global podría superar los 680 gigavatios-hora (GWh) en 2030, impulsada por la electrificación del transporte, el cierre de centrales fósiles y el auge de las energías renovables.



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