
Un experimento logra algo insólito: átomos que están en dos lugares a la vez. Un avance cuántico que podría cambiar cómo entendemos el universo… y su futuro.
- Átomos en dos lugares a la vez.
- Entrelazamiento cuántico en movimiento.
- Experimento con helio ultrafrío.
- Avance frente a estudios con fotones.
- Nuevas pistas sobre gravedad y mecánica cuántica.
- Paso hacia una posible teoría unificada del universo.
Átomos en dos lugares al mismo tiempo: un salto que cambia cómo entendemos la realidad
Durante décadas, la mecánica cuántica ha planteado escenarios que desafían la intuición: partículas capaces de estar en varios lugares a la vez, estados que coexisten hasta que alguien observa. Ahora, un equipo de físicos de la Universidad Nacional de Australia ha conseguido algo que va más allá de la teoría: observar pares de átomos comportándose como si existieran simultáneamente en dos posiciones distintas.
No se trata de una metáfora. En el experimento, los investigadores han logrado que átomos de helio —materia real, con masa— entren en un estado de entrelazamiento cuántico en movimiento, lo que implica que sus propiedades están conectadas incluso cuando parecen separados en el espacio.
Más allá de la luz: cuando la materia entra en juego
Hasta ahora, muchos de los experimentos más avanzados en este campo se habían realizado con fotones, partículas de luz. Son más fáciles de manipular y medir. Pero tienen una limitación clara: no interactúan con la gravedad de la misma forma que la materia.
Aquí es donde este trabajo cambia las reglas. El uso de átomos de helio ultrafríos, enfriados casi hasta el cero absoluto, permite estudiar fenómenos cuánticos en sistemas que sí responden a campos gravitatorios. Es un matiz importante. Muy importante.
Porque abre la puerta a explorar una de las grandes preguntas de la física moderna: cómo se relacionan la mecánica cuántica y la gravedad.
Un experimento extremadamente delicado
El propio equipo reconoce la dificultad. No basta con enfriar los átomos. Hay que controlar su movimiento, aislarlos de cualquier perturbación externa y medir con precisión extrema estados que, por naturaleza, son frágiles y efímeros.
En este caso, los investigadores lograron dividir y recombinar las trayectorias de los átomos, observando cómo interfieren consigo mismos. Ese patrón de interferencia es la firma clara de que, efectivamente, el átomo ha estado en dos sitios a la vez.
Dicho así suena casi absurdo. Pero ahí está.
¿Por qué importa esto realmente?
Más allá de lo fascinante, este tipo de experimentos empieza a tener implicaciones muy concretas.
Por un lado, refuerza la validez de la superposición cuántica en sistemas masivos, algo que durante años ha sido difícil de demostrar. Por otro, permite avanzar hacia una posible integración entre las leyes que describen lo muy pequeño y las que gobiernan lo muy grande.
Ese puente —todavía incompleto— es lo que muchos llaman la “teoría del todo”.
Además, este tipo de control sobre átomos abre nuevas posibilidades en tecnologías emergentes como los sensores cuánticos, capaces de detectar variaciones minúsculas en campos gravitatorios, o los futuros sistemas de computación cuántica basada en materia.
Potencial
El avance en el control de sistemas cuánticos con átomos abre escenarios interesantes, aunque todavía en fase temprana.
Por un lado, la evolución de la computación cuántica podría optimizar procesos complejos como el diseño de materiales sostenibles, la simulación de reacciones químicas para energías limpias o la gestión inteligente de redes eléctricas.
También se vislumbra el desarrollo de instrumentos de medición extremadamente precisos, útiles para evaluar impactos ambientales en tiempo real. Desde cambios en el nivel del mar hasta variaciones en la densidad del suelo por sequías prolongadas.
Incluso en el ámbito energético, estos avances podrían contribuir indirectamente a mejorar la eficiencia de tecnologías como el almacenamiento de energía o la fusión nuclear, donde entender el comportamiento de la materia a escalas fundamentales es clave.
No es sencillo. Pero este tipo de investigación marca dirección.
Y a veces, entender lo más pequeño es lo que termina ayudando a proteger lo más grande.
Vía Australian National University
Más información: Y. S. Athreya et al, Bell correlations between momentum-entangled pairs of 4He* atoms, Nature Communications (2026). DOI: 10.1038/s41467-026-69070-3



Hector Cairus dice
Esto sin duda alegrará a muchos pero no a todos.
No se debería gastar dinero en saber esto mientras en este mismo momento en Uruguay ( por ejemplo.) en este mismo momento ,en Montevideo,Barrio Bañados de Carrasco.,los niños esperan llegar a Escuelas y Liceos para al mediodía comer algo y que disminuya su dolor de estómago por hambre.
Efraim dice
Gracias a los grandes adelantos científicos que en su momento fueron resistidos ahora existe luz artificial en las escuelas y se pueden lavar las manos con agua corriente en un baño común.