
Científicos chinos logran un récord solar del 32,89% con células de perovskita y silicio: más energía, menos espacio y una tecnología que podría transformar tejados, ciudades y el futuro de la energía renovable.
- 🌞 Eficiencia récord cercana al 33%.
- 🔬 Perovskitas + silicio convencional.
- ⚡ Menos fugas eléctricas, más producción solar.
- 🏭 Compatible con líneas industriales existentes.
- ⏳ 90% de rendimiento tras 1.000 horas de uso.
- 🇨🇳 Avance liderado por centros de investigación chinos.
- 📉 Menor coste potencial por kilovatio generado.
- 🏗️ Paso importante hacia paneles solares ultraficientes.
La carrera por superar los límites de la energía solar ya tiene nuevo protagonista
Las células solares tándem de perovskita y silicio vuelven a sacudir el sector fotovoltaico. Un grupo de investigadores chinos ha conseguido una eficiencia certificada del 32,89%, acercándose peligrosamente a la barrera psicológica del 35% que hasta hace poco parecía reservada únicamente a laboratorios muy experimentales.
El avance llega desde el Instituto Ningbo de Tecnología e Ingeniería de Materiales (NIMTE), perteneciente a la Academia China de Ciencias, junto con varias universidades y empresas tecnológicas del país. El trabajo, publicado en la revista Matter, aborda uno de los problemas más persistentes de esta tecnología: las pérdidas eléctricas microscópicas que aparecen en la interfaz entre la capa de perovskita y el silicio industrial texturizado.
Y aquí está lo interesante. No se trata únicamente de batir un récord de laboratorio. El método desarrollado parece compatible con procesos industriales reales. Ahí cambia todo.
Qué hace especiales a las células solares tándem
Las placas solares tradicionales de silicio están acercándose a sus límites físicos de eficiencia. La mayoría de módulos comerciales actuales se mueven entre el 21% y el 24%, cifras muy buenas comparadas con hace una década, aunque cada mejora adicional cuesta muchísimo dinero y complejidad.
Las células tándem intentan romper ese techo utilizando dos materiales distintos para captar diferentes partes del espectro solar.
La capa superior de perovskita absorbe longitudes de onda de alta energía, mientras el silicio situado debajo aprovecha el resto de la luz que atraviesa la primera capa. Resultado: más electricidad con la misma superficie.
Esto tiene implicaciones enormes en lugares donde el espacio es limitado. Cubiertas urbanas, vehículos solares, fachadas fotovoltaicas o instalaciones industriales. Más energía sin ocupar más terreno. Bastante importante en un contexto donde el suelo empieza a convertirse en un recurso estratégico.
El gran problema oculto: las fugas eléctricas microscópicas
Aunque las células tándem llevan años prometiendo revolucionar el sector, había un obstáculo muy incómodo.
El silicio industrial utilizado actualmente suele tener una superficie microscópicamente texturizada en forma de pequeñas pirámides. Esa rugosidad mejora la captación de luz, aunque dificulta muchísimo depositar encima una capa uniforme de perovskita.
En las zonas más puntiagudas aparecen defectos diminutos que generan fugas eléctricas localizadas. Energía perdida. Calor innecesario. Menor estabilidad. Y, sobre todo, menor vida útil.
Los investigadores chinos han encontrado una solución bastante elegante. Utilizaron nanoesferas de poliestireno como plantilla para colocar selectivamente una capa ultrafina de óxido de aluminio justo en los picos de esas pirámides microscópicas.
Una especie de aislamiento inteligente. Muy localizado. Muy preciso.
El sistema bloquea los caminos por donde se escapaba la corriente eléctrica sin afectar negativamente al transporte energético del resto de la célula.
Pequeño detalle técnico. Consecuencias enormes.
Más eficiencia y también más estabilidad
Uno de los mayores miedos alrededor de las perovskitas sigue siendo la durabilidad. En laboratorio funcionan de maravilla, aunque históricamente han sufrido degradaciones rápidas frente al calor, la humedad o la radiación ultravioleta.
Por eso el dato de estabilidad resulta casi tan importante como el récord de eficiencia.
La nueva célula mantuvo alrededor del 90% de su rendimiento inicial tras 1.000 horas de funcionamiento continuo, una cifra muy relevante para una tecnología que todavía busca convencer a fabricantes e inversores.
Aún queda camino para igualar la vida útil de los paneles convencionales de silicio —muchos superan ya los 25 o 30 años—, aunque el progreso durante los últimos cinco años ha sido brutal. Literalmente.
China acelera el dominio tecnológico de la energía solar
El liderazgo chino en fotovoltaica ya no se limita a fabricar paneles baratos. El país está dominando también la investigación avanzada.
Empresas como LONGi, JinkoSolar o Trina Solar llevan tiempo invirtiendo miles de millones en tecnologías tándem, células TOPCon y arquitecturas híbridas de nueva generación. Europa y Estados Unidos observan con cierta preocupación cómo la próxima gran revolución solar podría consolidarse otra vez en Asia.
No es casualidad que muchas de las mejoras recientes en eficiencia hayan salido de laboratorios chinos.
Mientras tanto, la Unión Europea intenta reaccionar con iniciativas como la Net-Zero Industry Act, diseñada para reforzar la fabricación local de tecnologías limpias y reducir la dependencia industrial exterior. Porque el problema ya no es solo climático. También es geopolítico.
Por qué este avance podría cambiar el coste de la energía solar
Cuando una célula solar produce más electricidad usando menos superficie, bajan muchos costes indirectos.
- Menos estructuras de soporte.
- Menos cableado.
- Menos terreno ocupado.
- Menos costes de instalación por kilovatio generado.
En instalaciones urbanas esto puede marcar diferencias enormes. Hay tejados donde simplemente no caben más paneles convencionales. Con módulos cercanos al 33% de eficiencia, la generación energética podría aumentar de forma radical sin ampliar espacio.
Además, las células tándem abren la puerta a aplicaciones donde el peso importa mucho, como drones solares, movilidad eléctrica integrada o edificios con generación fotovoltaica incorporada en fachadas ligeras.
No parece ciencia ficción ya.
Del laboratorio al mercado: el verdadero desafío
La historia de la energía solar está llena de tecnologías espectaculares que nunca llegaron a producirse a gran escala. Por eso el detalle más prometedor de este estudio quizá no sea la eficiencia.
Es la compatibilidad con líneas de producción existentes.
Modificar ligeramente procesos industriales ya implantados resulta muchísimo más viable que construir fábricas completamente nuevas. Ahí las posibilidades comerciales aumentan de verdad.
Algunos analistas del sector consideran que las primeras generaciones comerciales de módulos tándem de alta eficiencia podrían expandirse rápidamente antes de 2030, especialmente en mercados premium donde cada metro cuadrado cuenta.
Centros de datos, industria logística, cubiertas comerciales, movilidad eléctrica integrada… muchos sectores están esperando precisamente esto.
Potencial
Las células solares tándem de perovskita y silicio podrían convertirse en una pieza clave de la próxima etapa energética global. No únicamente por producir más electricidad renovable, también por hacerlo de manera más eficiente y adaptable a entornos urbanos.
Su desarrollo puede facilitar ciudades con mayor autosuficiencia energética, edificios capaces de generar buena parte de su consumo y redes eléctricas menos dependientes de combustibles fósiles.
También podrían acelerar la electrificación de sectores difíciles, especialmente allí donde el espacio disponible limita la instalación de paneles convencionales.
A corto plazo, el gran reto seguirá siendo mejorar la durabilidad y garantizar procesos de fabricación sostenibles. Pero el rumbo parece bastante claro ya.
Más energía con menos recursos. Justo ahí está una de las claves de cualquier transición ecológica real.
Más información: Weichuang Yang et al, Selective passivation of pyramid peaks for 32.9%-efficient perovskite/silicon tandem solar cells, Matter (2026). DOI: 10.1016/j.matt.2026.102824. www.cell.com/matter/fulltext/S2590-2385(26)00187-6



Sergio Zárate dice
Estos chinos van a la cabeza en casi todos los rubros de la ciencia moderna, como una gran civilización que es.