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Investigadores británicos descubren que una cavidad de 9 lados mejora un 34% la eficiencia de receptores solares para producir combustibles solares

14 junio, 2026 Deja un comentario

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Recreación realizada con IA

Científicos de Cranfield elevan la eficiencia de receptores solares hasta el 75% con una inesperada geometría nonagonal.

  • 🔆 Cavidad de nueve lados.
  • 🌡️ Temperaturas superiores a 1.500 K.
  • ⚡ Hasta un 75% de eficiencia térmica.
  • 🧱 Cerámicas porosas de carburo de silicio.
  • 🛢️ Impulso a los combustibles solares del futuro.
  • 🌍 Menos pérdidas energéticas, más aprovechamiento solar.

Un nonágono podría revolucionar los combustibles solares: investigadores descubren una geometría que mejora un 34% la eficiencia de receptores solares de alta temperatura

La energía solar térmica de concentración lleva años demostrando que puede alcanzar temperaturas extremas capaces de alimentar procesos industriales complejos. Sin embargo, una nueva investigación de la Universidad de Cranfield, en Reino Unido, revela que un detalle aparentemente simple podría marcar una diferencia enorme: la forma interna del receptor solar.

Los investigadores han descubierto que una cavidad con forma de nonágono, es decir, de nueve lados, permite capturar y distribuir mejor la energía solar concentrada que otras geometrías poligonales más simples. El resultado es una mejora notable en la eficiencia térmica y temperaturas capaces de abrir nuevas posibilidades para la producción de combustibles solares limpios.

Cuando la forma importa más de lo que parece

En los sistemas solares de concentración, miles de espejos reflejan la radiación solar hacia un receptor central. Allí, la energía luminosa se transforma en calor y se utiliza para generar electricidad o alimentar procesos industriales.

Hasta ahora, gran parte de la investigación se había centrado en materiales, recubrimientos o sistemas de seguimiento solar. El equipo británico decidió analizar otro factor: la geometría interna de la cavidad donde se absorbe el calor.

Para ello compararon receptores con formas hexagonales, heptagonales, octogonales y nonagonales. Todos mantenían el mismo tamaño exterior y los mismos materiales. Lo único que cambiaba era la configuración interna.

Los resultados fueron sorprendentes. A medida que aumentaba el número de lados, mejoraba la distribución de la radiación dentro de la cavidad y se reducían las pérdidas energéticas. El nonágono se convirtió en la configuración más eficiente de todas.

Más calor útil con la misma cantidad de sol

El estudio demostró que la cavidad de nueve lados alcanzó eficiencias térmicas cercanas al 75%, frente al 56% obtenido por el diseño hexagonal bajo condiciones equivalentes.

Además, las simulaciones mostraron temperaturas internas cercanas a los 1.672 K, aproximadamente 1.399 °C, una cifra extraordinaria para tecnologías solares.

Lo interesante es que esta mejora no requiere más radiación solar ni materiales exóticos. El avance proviene únicamente de optimizar cómo se comporta la energía una vez entra en el receptor.

Las superficies adicionales y las esquinas internas favorecen una distribución más homogénea del calor y aumentan la interacción entre el aire que circula por el sistema y las paredes calientes de la estructura cerámica.

El papel clave de las cerámicas porosas

El receptor estudiado utiliza una estructura fabricada con SiSiC, un carburo de silicio infiltrado con silicio que destaca por su resistencia a temperaturas extremas.

La cerámica posee una elevada porosidad, cercana al 90%, permitiendo que la radiación solar penetre profundamente en el material mientras el aire circula a través de su interior.

Este concepto, conocido como receptor volumétrico, ofrece una ventaja importante frente a los receptores convencionales: el calor no se concentra únicamente en la superficie, sino en todo el volumen del material.

Como consecuencia, se alcanzan temperaturas mucho más elevadas con menores tensiones térmicas y una mayor estabilidad operativa.

Más allá de la producción de electricidad

Las centrales solares térmicas actuales suelen operar entre 450 y 560 °C, temperaturas suficientes para producir electricidad mediante turbinas convencionales.

Sin embargo, la transición energética exige soluciones capaces de sustituir combustibles fósiles en sectores difíciles de electrificar. Ahí es donde entran en juego los receptores de ultraalta temperatura.

Con temperaturas cercanas a los 1.400 °C pueden impulsarse procesos termoquímicos destinados a fabricar hidrógeno verde, combustibles sintéticos y otras materias primas industriales con bajas emisiones.

Uno de los ejemplos más prometedores es el ciclo termoquímico azufre-yodo, una tecnología que utiliza calor extremo para separar hidrógeno del agua sin necesidad de combustibles fósiles.

En los últimos años, organizaciones como la International Energy Agency y numerosos centros de investigación europeos han señalado los combustibles solares como una de las vías más interesantes para descarbonizar industrias como la siderurgia, la producción química o el transporte marítimo.

Un equilibrio entre eficiencia y complejidad

Los investigadores observaron que añadir más lados mejoraba progresivamente el rendimiento. Sin embargo, también detectaron que existe un límite práctico.

A partir de cierto punto, una geometría más compleja implica mayores dificultades de fabricación, costes superiores y posibles incrementos en las pérdidas de presión del flujo de aire.

Por ello, el nonágono parece representar una especie de punto óptimo donde los beneficios térmicos alcanzan su máximo sin complicar excesivamente la construcción del sistema.

En ingeniería, encontrar este tipo de equilibrio suele ser mucho más valioso que perseguir diseños extremadamente sofisticados con mejoras marginales.

La carrera global por las altas temperaturas solares

El desarrollo de receptores más eficientes forma parte de una tendencia global. Países como España, Australia, Estados Unidos o China están invirtiendo en tecnologías solares capaces de superar ampliamente los límites de las plantas termosolares convencionales.

En España, proyectos vinculados a la investigación en energía solar de concentración (CSP) exploran nuevas aplicaciones industriales para aprovechar el abundante recurso solar del país. La producción de hidrógeno renovable, combustibles sintéticos para aviación y calor industrial de alta temperatura se encuentran entre las líneas de trabajo más activas.

La mejora de componentes aparentemente modestos, como la geometría de un receptor, puede acabar teniendo un impacto considerable cuando estas tecnologías se despliegan a gran escala.

Potencial

La transición energética no depende únicamente de grandes descubrimientos. Muchas veces avanza gracias a mejoras discretas que optimizan tecnologías ya existentes.

El receptor nonagonal desarrollado por los investigadores británicos es un buen ejemplo. Un simple cambio geométrico permite aumentar significativamente la eficiencia sin recurrir a materiales raros ni incrementar el consumo energético.

Si futuras pruebas experimentales confirman los resultados obtenidos en las simulaciones, este diseño podría integrarse en la próxima generación de sistemas solares de alta temperatura destinados a producir hidrógeno verde, combustibles solares y calor industrial libre de emisiones.

En un escenario donde la industria necesita alternativas reales al gas, al carbón y al petróleo, cada grado adicional de temperatura conseguido gracias al sol adquiere un valor estratégico enorme. Y, curiosamente, una figura geométrica de nueve lados podría convertirse en una pieza clave de ese futuro energético más limpio.

Esto puede traducirse en:

  • Menor consumo de materiales para producir la misma cantidad de energía.
  • Reducción de costes energéticos en procesos industriales intensivos.
  • Menor dependencia de combustibles fósiles para generar calor de alta temperatura.
  • Producción más eficiente de hidrógeno renovable y combustibles sintéticos.
  • Disminución indirecta de emisiones de CO₂ en sectores difíciles de electrificar.

Más información: Cranfield University

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Publicado en: Energía solar

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