
Nueva investigación revela que las abejas distinguen números pese a su limitada visión, descartando el simple reconocimiento de patrones.
- 🧠 Capacidad cognitiva inesperada.
- 🐝 Abejas + números, no solo patrones.
- 👁️ Visión distinta, clave del estudio.
- 📊 Precisión superior al azar.
- 🔬 Modelo adaptado a percepción real.
- 🌍 Implicaciones para biodiversidad.
Las abejas sí saben contar, según un nuevo estudio
Durante años, la inteligencia de las abejas ha generado tanto fascinación como escepticismo. No es para menos. Se trata de insectos con cerebros diminutos que, aun así, muestran comportamientos sorprendentemente complejos. Pero había una duda persistente: ¿realmente entienden los números o simplemente reaccionan a patrones visuales?
Un nuevo estudio aporta una respuesta más sólida. Y no, no es trivial. Cuando los investigadores han tenido en cuenta cómo ven realmente las abejas, los resultados apuntan en una dirección clara: existe una sensibilidad auténtica a las cantidades.
Más allá de patrones visuales
El debate no era menor. Experimentos anteriores sugerían que las abejas podían asociar símbolos con cantidades, alcanzando niveles de acierto del 75–80 % durante el entrenamiento y alrededor del 60–65 % en pruebas reales, cifras superiores al azar. Pero algunos científicos planteaban otra explicación: tal vez no estaban contando, solo identificando imágenes más “complejas”.
Tiene sentido… si se analiza desde una perspectiva humana.
El problema es que las abejas no ven como nosotros. Su sistema visual está optimizado para detectar contrastes, movimiento y formas generales, pero no detalles finos. Y ahí estaba el fallo. Muchos experimentos utilizaban estímulos demasiado detallados, prácticamente invisibles para ellas.
Al rehacer el análisis utilizando un modelo basado en la agudeza visual real de las abejas, el supuesto “atajo” visual desaparece. Es decir, más elementos en una imagen no implican necesariamente más información perceptible para estos insectos. Así que ya no podían “hacer trampa”.
Y entonces ocurre lo interesante: lo que queda… es el número.
Ver el mundo como una abeja
Este cambio de enfoque marca un punto clave en la investigación. No se trata solo de estudiar animales, sino de hacerlo desde su propia biología.
Cuando los científicos ajustaron los estímulos a la percepción de las abejas, observaron que estas seguían respondiendo de forma consistente al número de elementos, no a su apariencia global. Esto refuerza la idea de que poseen una forma básica de procesamiento numérico, algo que hasta hace poco se atribuía principalmente a vertebrados.
No es que las abejas “cuenten” como lo haría una persona. Pero sí parecen manejar una representación interna de cantidad. Y eso, en un cerebro tan pequeño, es bastante impresionante.
Una inteligencia que cambia la perspectiva
Este estudio también obliga a replantear algo más profundo: la forma en que se mide la inteligencia en la naturaleza.
Durante mucho tiempo, se ha evaluado a los animales desde parámetros humanos. Pero cuando se cambia el enfoque —cuando se intenta ver el mundo desde sus sentidos— aparecen capacidades que antes pasaban desapercibidas.
Las abejas, una vez más, sorprenden. Y no será la última vez.
Más información: Stimuli that fit: a biology-aligned approach to numerical cognition research | Proceedings B | The Royal Society



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