
Empresa nepalí usa drones para retirar hasta 70% de la basura en el Everest, incluida materia fecal congelada.
- 600 escaladores al año.
- 8 kg de residuos por persona.
- Más de 10.000 kg retirados en una temporada.
- Drones ya operativos hasta los 6.000 m.
- Ahorro de tiempo y esfuerzo humano.
- Aún no cubre la cima del Everest.
El Everest tiene un problema con los excrementos. ¿Son los drones la solución?
Para muchos, escalar el Everest simboliza el máximo desafío físico y mental. Pero lo que debería ser una hazaña épica está ensuciándose, literalmente. A más de 8.800 metros de altura, el techo del mundo acumula no solo sueños, sino también basura y desechos humanos.
Cada temporada, el Everest se convierte en una escombrera congelada. Con cerca de 600 escaladores llegando a la cima cada año, se estima que cada persona deja unos 8 kilos de residuos, incluyendo envoltorios de comida, latas, bombonas de oxígeno… y heces. En 2023, las autoridades de Nepal y equipos de Sherpas retiraron más de 10.000 kilos de basura y restos humanos del glaciar.

Drones como mulas aéreas
Hasta ahora, gran parte de esa basura era retirada a mano, por trabajadores que soportan temperaturas extremas y riesgos constantes. Pero una nueva estrategia está ganando altura: el uso de drones para transportar residuos desde los campamentos de altura hasta zonas más accesibles para su recogida.
La empresa nepalí Airlift Ventures ha introducido drones industriales DJI FlyCart 30, que ya han conseguido evacuar 300 kilos de residuos desde el Campamento 1 en una sola temporada. Cada dron puede cargar hasta 15 kg por vuelo y operar a temperaturas de hasta -20 °C, con vientos de más de 40 km/h.

Estos drones no solo reducen el esfuerzo físico de los equipos de limpieza, sino que también ahorran tiempo de forma significativa. Según el Comité de Control de la Contaminación de Sagarmatha, en 10 minutos, un dron transporta lo que diez personas tardarían seis horas en bajar. La diferencia es abismal.
Además del Everest, estos dispositivos ya se han utilizado en otras cumbres del Himalaya, como el Ama Dablam, donde lograron retirar más de 640 kg de basura. En paralelo, los drones han empezado a entregar suministros como oxígeno y escaleras, a más de 6.000 metros de altitud, lo que ya supone un récord mundial para vuelos no tripulados.

El Everest, ¿la cima más sucia del planeta?
El problema no es nuevo. Desde los años 50, más de 4.000 personas han coronado el Everest. Y cada primavera, cuando la «ventana de ascenso» se abre durante pocas semanas, el número de visitantes en la región de Sagarmatha —más de 100.000 al año— sigue creciendo. Esa presión humana provoca aglomeraciones en la montaña y, con ellas, contaminación persistente.

En 2019, Nepal lanzó una campaña para retirar 10.000 kg de residuos acumulados, y desde entonces exige a cada escalador un depósito de 4.000 dólares, reembolsable si se demuestra que han bajado al menos 8 kg de basura. Sin embargo, el control es difícil y el incentivo económico no siempre funciona. Limitar el número de permisos podría aliviar el problema, pero supondría renunciar a una fuente importante de ingresos para el país.
Mientras tanto, los drones ya cubren tramos clave de la ruta, recogiendo bolsas de basura llenas y retornando al punto de partida. Aproximadamente el 70% del peso que antes descendía en mochilas, ahora lo llevan las hélices. Pero todavía no pueden volar hasta los campamentos más altos, donde el aire es demasiado fino y el clima demasiado volátil.



Fredi x dice
la limpieza tiene que estar financiada por los países de origen de los montañistas, empezando por Inglaterra. Y SE TIENE QUE DEVOLVER EL NOMBRE ORIGINAL AL CHOMOLUNGNA aca everest
Rene dice
Solo a eso van esos alpinistas, a dejar su basura.
Risas con Freddi dice
si hombre ajajaja que bueno. Osea que el dinerito de los demas si lo quieren pero la basura que lo recojan otros. que hagan lo que tienen que hacer y si no son capaces de mantener y sostener esas. actividades, pues que lo cierren.