
Tras preparar el semillero, ahora toca hacer un aclareo o repicado de las lechugas para que sigan desarrollándose y creciendo normalmente.
- Semillero con mezcla de sustrato, humus, perlita y vermiculita.
- Aclareo: se eliminan plantas débiles, se dejan las más fuertes.
- Repicado: se trasplantan a recipientes individuales reciclados.
- Usar tenedor para no dañar raíces.
- Riego suave con humus líquido.
- Crecimiento más fuerte y sano.
- Ideal para huertos urbanos.
- Potencial alto para sostenibilidad.
Cultivo de lechugas: Aclareo y repicado
Después de preparar el semillero de lechugas, el siguiente paso esencial es el aclareo o repicado para que las plantas continúen su desarrollo de forma saludable y vigorosa. Este proceso es clave para optimizar el crecimiento de cada plántula antes de llevarla al huerto urbano o maceta definitiva.
Qué es el aclareo de lechugas
El aclareo consiste en eliminar las plántulas más pequeñas o débiles que crecieron muy juntas. En los semilleros se siembran muchas semillas porque no todas germinan, pero cuando ya han crecido, hay que dejar espacio para que las más fuertes se desarrollen correctamente.
Beneficios del aclareo:
- Se evita la competencia por nutrientes, agua y luz.
- Mejora la circulación del aire, reduciendo enfermedades.
- Favorece un crecimiento más uniforme y saludable.
Se realiza de forma manual, de preferencia con un tenedor pequeño, que permite sacar cuidadosamente las plantas seleccionadas, sin dañar sus raíces.
Qué es el repicado de lechugas
Una vez aclaradas, se realiza el repicado, que consiste en trasplantar las mejores plántulas a un recipiente individual (pueden ser vasos de yogur, vasos de café reciclados o semilleros reutilizados).
Pasos del repicado:
- Hacer un agujero en el recipiente nuevo para el drenaje (tres orificios son suficientes).
- Rellenar con una mezcla de sustrato, humus de lombriz, perlita y vermiculita.
- Extraer la plántula con el tenedor, desde 1 cm de distancia del tallo.
- Trasplantarla en el nuevo recipiente, cubriendo la base hasta los cotiledones.
- Presionar ligeramente para fijarla y regar suavemente.
El repicado da a cada planta su propio espacio, lo que permite un desarrollo más robusto del sistema radicular y una mejor resistencia al trasplante posterior.
Cuidados posteriores
Una vez trasplantadas, es importante:
- Mantener el riego regular pero ligero para evitar el encharcamiento
- Colocar las plantas en un lugar con buena luz solar, evitando las horas de sol intenso directo
- Añadir humus de lombriz líquido al riego para fortalecer las plántulas
El uso de recipientes reciclados no solo es práctico y económico, sino que también reduce el impacto ambiental, alineándose con los principios de sostenibilidad.
El cultivo escalonado y responsable de lechugas, incluso en espacios pequeños como balcones o terrazas, representa una práctica ecológica y autosuficiente.
Puntos clave para la sostenibilidad:
- Fomenta el consumo local y la reducción de transporte alimentario.
- Permite reutilizar materiales plásticos como vasos y envases.
- Promueve el uso de abonos orgánicos como el humus de lombriz.
- Reduce el uso de productos químicos industriales.
- Contribuye a la educación ambiental y la conexión con el ciclo natural.
Además, este tipo de técnicas son perfectamente escalables y replicables en comunidades, escuelas o incluso como parte de proyectos de eficiencia energética y soberanía alimentaria. Apostar por la agricultura urbana y el uso consciente de los recursos es un paso real y tangible hacia un modelo de vida más sostenible y resiliente.
Autor: Toni Frito.
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