• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Desarrollan una ducha que mezcla aire y agua para reducir hasta un 55 % el consumo: ya la han probado en un centro acuático de Londres

20 octubre, 2026 Deja un comentario

Valora este contenido
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google

La tecnología británica utiliza un ventilador digital para generar gotas de mayor impacto con solo 4,5 litros por minuto, sin renunciar a una ducha confortable.

  • 💧 Hasta un 55 % menos de agua: el sistema funciona con un caudal aproximado de 4,5 litros por minuto.
  • 🌬️ Tecnología impulsada por aire: un ventilador digital genera una corriente que transforma el agua en gotas proyectadas a gran velocidad.
  • 🚿 Gotas de mayor impacto: según el fabricante, pueden ser 2,5 veces más grandes y generar un impacto hasta 15 veces superior.
  • ⚡ Menor consumo energético: al utilizar menos agua caliente, disminuye la energía necesaria para calentarla.
  • 🏠 Miles de litros ahorrados al año: una evaluación de Energy Saving Trust estimó un ahorro de 69.800 litros anuales en una vivienda de cuatro personas, bajo condiciones determinadas.

Una empresa británica ha desarrollado un sistema de ducha que utiliza aire a gran velocidad para reducir el consumo de agua sin renunciar a una sensación de chorro potente. La tecnología, denominada Air-Powered, permite utilizar aproximadamente 4,5 litros de agua por minuto y promete ahorros de hasta el 55 % respecto a determinadas duchas convencionales.

La solución, desarrollada por Kelda Showers, busca resolver uno de los principales inconvenientes de las duchas de bajo consumo: conseguir que el usuario disfrute de una experiencia confortable sin necesitar grandes cantidades de agua caliente.

Cómo funciona una ducha que utiliza aire para ahorrar agua

La tecnología de Kelda se inspira en principios utilizados en sistemas de inyección de combustible, donde el control preciso de los fluidos permite modificar su comportamiento y aprovechar mejor la energía disponible.

En una ducha convencional, la sensación de fuerza depende principalmente de la presión de suministro, el caudal y el diseño de las boquillas.

Las duchas tradicionales de bajo consumo suelen reducir la cantidad de agua mediante limitadores de caudal o incorporando aire al chorro. Aunque estas soluciones pueden ser eficaces, en determinadas instalaciones producen una sensación de menor intensidad.

Kelda ha desarrollado un sistema diferente que utiliza un ventilador digital para generar una corriente de aire a gran velocidad.

El agua se introduce en esa corriente dentro del cabezal de ducha, donde se fragmenta en numerosas gotas que salen proyectadas hacia el usuario.

Un microprocesador controla el funcionamiento del sistema para mantener las características del chorro.

Según la compañía, las gotas generadas pueden tener un tamaño 2,5 veces superior al de las producidas por una ducha convencional y conseguir un impacto hasta 15 veces mayor.

Esto no significa que la presión de la instalación aumente quince veces, sino que el fabricante atribuye ese resultado a las características de las gotas y su velocidad de impacto.

El objetivo es conseguir una sensación de ducha abundante utilizando una cantidad de agua considerablemente menor.

Solo 4,5 litros de agua por minuto

La principal ventaja ambiental de esta tecnología se encuentra en su reducido caudal.

Mientras que una ducha convencional puede consumir alrededor de 10 litros por minuto, el sistema de Kelda funciona aproximadamente con 4,5 litros por minuto, aunque el consumo efectivo depende del modelo y de las condiciones de instalación.

Para comprender la diferencia, puede considerarse una ducha de ocho minutos.

Una ducha convencional de 10 litros por minuto consumiría 80 litros de agua. Con el sistema Kelda, el consumo sería de aproximadamente 36 litros.

Esto representa un ahorro de 44 litros por ducha, equivalente al 55 %.

En una vivienda con cuatro personas que se duchan diariamente durante ocho minutos, la reducción teórica alcanzaría los 64.240 litros anuales.

El ahorro real dependerá de la duración de las duchas, la frecuencia de utilización y el caudal del equipo sustituido.

La diferencia puede resultar especialmente importante en regiones donde el agua es un recurso limitado y los periodos de sequía son cada vez más frecuentes.

Menos agua caliente significa también menos energía

El ahorro de agua tiene una consecuencia adicional: disminuye la cantidad de energía necesaria para calentarla.

En una vivienda, cada litro de agua que debe elevarse desde la temperatura de suministro hasta la temperatura de utilización representa un consumo energético.

Por ejemplo, calentar 80 litros de agua desde 15 °C hasta 40 °C requiere aproximadamente 2,33 kWh de energía térmica.

Si el consumo se reduce a 36 litros, la energía térmica necesaria desciende a unos 1,05 kWh.

La diferencia alcanza aproximadamente 1,28 kWh térmicos por ducha, antes de considerar las pérdidas y el rendimiento del sistema de calentamiento.

En viviendas que utilizan termos eléctricos, calderas de gas o bombas de calor para producir agua caliente sanitaria, reducir el caudal puede traducirse en un ahorro económico.

No obstante, el sistema de Kelda incorpora un ventilador que necesita electricidad para funcionar. Por tanto, el ahorro energético neto debe considerar también ese pequeño consumo auxiliar.

Las emisiones de CO₂ evitadas dependerán de la fuente energética utilizada para producir el agua caliente.

Un ahorro anual de 69.800 litros de agua y 2.200 kWh

Kelda encargó a la organización británica Energy Saving Trust una evaluación de las afirmaciones de ahorro asociadas a su tecnología.

La evaluación, basada en datos y supuestos de 2021, estimó que sustituir una ducha mezcladora convencional por un sistema Kelda podía proporcionar los siguientes resultados en una vivienda de cuatro personas:

  • 69.800 litros de agua ahorrados al año.
  • 2.200 kWh de energía ahorrados anualmente.
  • Una reducción aproximada del 55 % en el consumo de agua y energía de la ducha.
  • 630 kg de emisiones de CO₂ evitadas al año.
  • Un ahorro económico estimado de 385 libras esterlinas anuales.

Estas cifras corresponden a un escenario británico de referencia y no representan ahorros garantizados para todas las viviendas.

Los resultados pueden variar considerablemente según los hábitos de los usuarios, el precio del agua, las tarifas energéticas y la tecnología utilizada para calentarla.

En España, por ejemplo, el ahorro económico dependerá de las tarifas municipales de suministro y saneamiento, así como del coste de producción de agua caliente sanitaria.

Una tecnología especialmente interesante para hoteles, gimnasios y edificios públicos

Aunque las duchas de bajo consumo suelen asociarse a viviendas particulares, una de las aplicaciones más interesantes de esta tecnología se encuentra en edificios donde se utilizan muchas duchas diariamente.

Hoteles, gimnasios, piscinas, residencias universitarias y centros deportivos pueden consumir grandes cantidades de agua caliente.

En estas instalaciones, una reducción relativamente pequeña del consumo individual puede convertirse en un ahorro considerable cuando se multiplica por cientos de duchas.

Kelda ha desarrollado aplicaciones comerciales de su tecnología y señala que sus sistemas se han probado en instalaciones como el London Aquatics Centre, en Reino Unido.

La compañía sostiene que determinados proyectos comerciales pueden recuperar la inversión en pocos meses, aunque el periodo depende del coste de los equipos, la intensidad de utilización y las tarifas de agua y energía.

Otra ventaja potencial es que una menor demanda de agua caliente puede ayudar a optimizar el dimensionamiento de algunos componentes de las instalaciones térmicas, especialmente en edificios nuevos.

Combinada con recuperación de calor, puede reducir todavía más el consumo energético

Una posibilidad especialmente interesante consiste en combinar las duchas eficientes con sistemas de recuperación de calor de aguas grises.

Estos dispositivos aprovechan parte de la energía térmica del agua que sale por el desagüe para precalentar el agua fría que entra en la instalación.

De esta manera, se actúa sobre dos factores diferentes.

Por un lado, el cabezal de ducha reduce la cantidad de agua caliente necesaria. Por otro, el recuperador disminuye la energía que debe aportar el sistema de calentamiento.

Según Kelda, la combinación de sus duchas con determinadas soluciones de recuperación de calor puede alcanzar ahorros energéticos de hasta aproximadamente el 86 %, dependiendo de la configuración y del sistema utilizado como referencia.

Es importante señalar que este porcentaje corresponde al conjunto de tecnologías y no exclusivamente al cabezal de ducha.

La solución también se ha incorporado a eHome2, una vivienda experimental del proyecto Energy House 2.0 de la Universidad de Salford, en Reino Unido.

En estas instalaciones se estudian tecnologías destinadas a reducir el consumo energético y las emisiones asociadas a los edificios.

¿Merece la pena instalar una ducha de este tipo?

Desde el punto de vista técnico, la propuesta de Kelda resulta interesante porque aborda el ahorro de agua mediante el diseño y control del chorro, en lugar de limitarse a restringir el caudal.

Sin embargo, antes de instalar un sistema de estas características conviene evaluar varios aspectos.

El primero es el consumo de la ducha existente. Una vivienda que ya utilice un cabezal eficiente de 5 o 6 litros por minuto tendrá un margen de ahorro mucho menor que otra equipada con una ducha de 12 o 15 litros por minuto.

También deben considerarse el precio del equipo, los requisitos de alimentación eléctrica, la compatibilidad con la instalación existente y las necesidades de mantenimiento.

La duración de las duchas constituye otro factor importante. Si una mayor sensación de confort provoca que los usuarios permanezcan más tiempo bajo el agua, parte del ahorro previsto podría desaparecer.

Por eso, los resultados de laboratorio y las estimaciones del fabricante deben diferenciarse del consumo real de cada vivienda.

La principal innovación de Kelda consiste en utilizar una corriente de aire controlada para intentar mantener la sensación de una ducha potente con una cantidad de agua considerablemente inferior.

Se trata de un ejemplo de cómo la ingeniería puede mejorar la eficiencia de dispositivos cotidianos y contribuir a reducir simultáneamente el consumo de agua y energía.

En un contexto de creciente presión sobre los recursos hídricos y de necesidad de reducir la demanda energética de los edificios, soluciones de este tipo pueden complementar otras medidas de eficiencia, como los sistemas de recuperación de calor, los equipos de producción de agua caliente de alta eficiencia y los hábitos de consumo responsables.

Más información: Kelda Showers – Air-Powered Technology.

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Gestión eficiente del agua

Interacciones con los lectores

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Descubren que las abejas de la miel expulsan y persiguen a otros polinizadores para quedarse con las flores

Tras 93 horas de observación, los científicos descubren una sorprendente excepción: una pequeña abeja silvestre capaz de imponerse a sus competidoras.

Científicos descubren que los microplásticos reaccionan con el agua y generan moléculas capaces de dañar las células

Un estudio de la Universidad de Columbia revela un mecanismo químico hasta ahora desconocido que podría explicar por qué estas partículas son más peligrosas de lo que se creía.

Una planta solar en pleno desierto se convierte en refugio para 38 gacelas amenazadas: los paneles reducen hasta 10 °C la temperatura del suelo

Arabia Saudí convierte una planta de 505 hectáreas de paneles solares en un refugio para recuperar gacelas amenazadas.

Científicos analizan el agua del grifo y bebidas embotelladas y encuentran un contaminante persistente en el 91 % de las muestras de agua y casi el 80 % de las bebidas

Un estudio revela concentraciones hasta 52 veces superiores en determinadas bebidas y alerta sobre una sustancia química difícil de eliminar con los sistemas convencionales de filtración.

Una vivienda más eficiente y fácil de mantener: mejoras que van más allá del ahorro energético

Lo normal al hablar de mejorar una vivienda es pensar en las facturas energéticas, y con razón.

Científicos descubren que una capa de platino 8 veces más fina puede reducir un 88 % el uso de este metal en la producción de hidrógeno verde

El avance permite proteger los componentes de los electrolizadores frente a la corrosión sin perder conductividad, abriendo la puerta a equipos más baratos y eficientes.

Ponen a prueba 12 satélites con 481 fugas de metano provocadas en el desierto y descubren que algunos consiguen detectar hasta el 100 % desde el espacio

Un experimento de Stanford revela enormes diferencias entre las tecnologías de vigilancia espacial y descubre un problema inesperado: la inteligencia artificial genera numerosas falsas alarmas.

Científicos analizan fertilizantes fabricados a partir de residuos humanos en 32 países y descubren que pueden producir cosechas tan buenas como los abonos convencionales

Una alternativa que podría transformar el saneamiento urbano y reducir la dependencia de materias primas minerales, aunque todavía plantea desafíos sanitarios.

Científicos crean una película que enfría dispositivos electrónicos hasta 18,2 °C utilizando solo la humedad del aire, sin electricidad

Una innovadora tecnología desarrollada en Corea del Sur podría revolucionar la refrigeración de móviles, baterías y centros de datos, reduciendo su consumo energético.

Cómo hacer una escoba con botellas de plástico

A través de Basurillas, nos encontramos con un proyecto que nos enseña como podemos dar una segunda vida a nuestras botellas de plástico usadas, haciendo nosotros mismos una escoba con botellas de plástico.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies