
La energía solar fotovoltaica fue un 41% más barata que el gas. La energía eólica terrestre fue un 53% más barata. Los sistemas de almacenamiento con baterías han reducido sus costos en un 93% desde 2010.
- Renovables, más baratas que fósiles.
- 91 % de nuevos proyectos, rentables.
- Solar y eólica, grandes ganadoras.
- Coste de baterías, desplome del 93 %
- Obstáculos: tensiones geopolíticas, materias primas.
- Urgencia por acelerar transición energética.
Renovables: más baratas que los combustibles fósiles
Casi el 90 % de las nuevas instalaciones renovables en el mundo generan electricidad a menor coste que las centrales que funcionan con combustibles fósiles. Así lo indica el último informe de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), publicado este martes. Este dato marca un hito: las fuentes limpias ya no son solo una opción ecológica, sino también la más competitiva en términos económicos.
El informe llega meses después de que, en la COP28 de Dubái, más de 100 países se comprometieran a triplicar la capacidad renovable instalada para 2030. Ese objetivo, lejos de ser simbólico, es crucial para mantener vivo el límite de 1,5 °C de aumento de temperatura respecto a la era preindustrial, una barrera climática que no deja margen para retrasos.
Energía limpia en expansión
Durante 2024, se incorporaron 582 gigavatios de nueva capacidad renovable a nivel global. Esto supone un crecimiento del 20 % respecto al año anterior. En ese total se incluyen tecnologías como la solar fotovoltaica, la eólica, la hidráulica y la geotérmica.
Según IRENA, el 91 % de los proyectos a gran escala puestos en marcha ofrecieron costes por debajo de las tecnologías fósiles más baratas. En particular:
- La energía solar fotovoltaica fue, de media, un 41 % más barata que las alternativas fósiles más económicas.
- La eólica terrestre alcanzó una diferencia aún mayor, siendo un 53 % más barata.
Este descenso no es casual: responde a años de inversión en innovación, mejora de procesos industriales y mayor eficiencia en el despliegue de infraestructuras.
Un ejemplo concreto lo encontramos en Chile, donde el auge de parques solares en el desierto de Atacama ha llevado a precios récord en licitaciones eléctricas, por debajo incluso de los 20 USD/MWh, muy por debajo de cualquier central a gas o carbón. Lo mismo ocurre en España, que ha visto cómo la fotovoltaica superó en producción diaria a la nuclear en varios días de 2024.
El papel de las baterías
Otro dato revelador es la evolución del almacenamiento energético, pieza clave para la integración de renovables. Desde 2010, el precio de los sistemas de baterías ha caído un impresionante 93 %, gracias en gran parte a la demanda del sector automotriz y al desarrollo de tecnologías como las baterías de litio-ferrofosfato (LFP).
Este descenso ha hecho posible que cada vez más proyectos incluyan almacenamiento, lo que mejora la estabilidad de la red y reduce la dependencia de centrales fósiles para cubrir picos de demanda. Países como Australia y Alemania están apostando fuerte por ello, con grandes instalaciones híbridas que combinan solar, eólica y baterías.
Obstáculos y riesgos
Pese al panorama optimista, hay frenos que no se pueden ignorar. IRENA advierte que las tensiones geopolíticas, las restricciones comerciales (como los aranceles a paneles solares) y los cuellos de botella en la producción de minerales críticos están generando presiones inflacionarias en la cadena de suministro.
Metales como el litio, el cobre o el níquel son esenciales para muchas tecnologías renovables, pero su extracción y refinado sigue concentrada en pocos países, lo que añade vulnerabilidad. Esto subraya la necesidad de desarrollar cadenas de valor más diversificadas y sostenibles, así como economías circulares que permitan recuperar materiales de equipos ya en desuso.
Vía www.iaea.org



Otro dice
A las petrolíferas, ahora dueñas de las solares/eólicas eso NO LES ES RENTABLE y pondrán. muchos obstáculos para que avancen