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Investigadores surcoreanos desarrollan generador con gotas de lluvia que produce hasta 60 V para activar sistemas de drenaje sin baterías

15 enero, 2026 Deja un comentario

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Imagen generada por IA

Nuevo sistema de UNIST convierte gotas de lluvia en señales eléctricas para controlar inundaciones en tiempo real.

  • Dispositivo basado en fibra de carbono con superficie superhidrofóbica.
  • Genera electricidad cuando una gota cargada positivamente toca la superficie cargada negativamente.
  • Produce hasta 60 V por gota y puede encender 144 LEDs al conectar varias unidades.
  • Materiales resistentes a la corrosión y aptos para uso prolongado en exteriores.
  • Permite gestionar aguas pluviales y activar sistemas de drenaje sin energía externa.
  • Inspirado en la hoja de loto, con textura que mejora la eficiencia y evita suciedad.
  • Aplicable a edificios, tuberías urbanas y potencialmente a vehículos o aeronaves

Un generador eléctrico que aprovecha cada gota de lluvia

Un equipo de investigación vinculado a UNIST ha presentado una tecnología capaz de generar electricidad a partir del impacto de gotas de lluvia sobre tejados y superficies urbanas. No se trata de alimentar edificios enteros, sino de algo más fino y, quizá, más útil: sensores y sistemas de gestión del agua que funcionan sin conexión a la red, justo cuando más se necesitan, durante lluvias intensas.

La propuesta parte de una idea sencilla, casi elegante: usar la propia energía de la lluvia para activar sistemas de drenaje automático y emitir señales tempranas de riesgo de inundación. Nada de baterías externas, nada de cables. Solo lluvia y materiales bien pensados.

El desarrollo está liderado por el profesor Young-Bin Park, del Departamento de Ingeniería Mecánica, y se apoya en un generador eléctrico basado en gotas (DEG) fabricado con polímero reforzado con fibra de carbono (CFRP). El dispositivo recibe el nombre de S-FRP-DEG, y su objetivo es claro: convertir impactos fugaces en señales eléctricas útiles.

Por qué la fibra de carbono importa

El CFRP no es un material elegido al azar. Se usa desde hace años en aeronáutica, automoción y construcción por una razón muy concreta: ligereza, resistencia mecánica y alta durabilidad frente a la corrosión. En entornos urbanos, expuestos a humedad constante, partículas contaminantes y cambios térmicos, estas cualidades marcan la diferencia.

Frente a los generadores tradicionales basados en metales —que se degradan con rapidez—, el diseño con fibra de carbono mantiene un rendimiento estable a largo plazo, algo clave cuando se piensa en infraestructuras que no se revisan cada semana.

Cómo se genera electricidad a partir de una gota

El funcionamiento recuerda a la electricidad estática, pero llevado a un nivel funcional. Cada gota de lluvia llega con carga positiva y entra en contacto con una superficie superhidrofóbica con carga negativa. El contacto es breve: la gota rebota, se desprende y rueda. En ese instante, se produce una transferencia de carga que genera corriente a través de las fibras de carbono integradas.

Todo ocurre en milisegundos. Pero es suficiente.

Para mejorar la eficiencia, el equipo introdujo texturas microscópicas y un recubrimiento inspirado en la hoja de loto, que no solo repele el agua, sino que evita la acumulación de suciedad, hollín o polvo urbano. Menos mantenimiento, más fiabilidad. Detalles que importan.

Estructura y mecanismo de funcionamiento del S-FRP-DEG

A diferencia de otros sistemas experimentales, este generador no depende de partes móviles complejas. Su estructura es simple, robusta y pensada para estar expuesta. En pruebas de laboratorio, una sola gota de unos 92 microlitros fue capaz de generar hasta 60 voltios y corrientes del orden de microamperios.

Puede parecer poco. No lo es.

Al conectar cuatro unidades en serie, el sistema logró encender brevemente 144 luces LED, demostrando que la tecnología escala y puede adaptarse a diferentes necesidades energéticas de baja potencia.

Más interesante aún fue la validación en entornos reales. Instalado en tejados y tuberías de drenaje, el sistema mostró una respuesta clara: a mayor intensidad de lluvia, señales eléctricas más frecuentes y potentes. Esa diferencia permite distinguir entre lluvia ligera, moderada o intensa y activar bombas de drenaje solo cuando hace falta. Ni antes, ni después.

Infraestructura que reacciona sola

Aquí está el verdadero valor de esta tecnología. No en la cantidad de energía generada, sino en la autonomía. Durante tormentas fuertes, cuando los sistemas convencionales pueden fallar o quedar aislados, este tipo de dispositivos sigue funcionando porque depende exclusivamente de la lluvia.

Según el propio Park, el siguiente paso es la integración en sistemas de movilidad, como vehículos o incluso aeronaves, donde la fibra de carbono ya es un material habitual. Superficies que hoy solo soportan el agua podrían, mañana, aprovecharla.

El estudio ha sido liderado por Seong-Hwan Lee y Jae-Jin Kim como primeros autores, financiado por el Ministry of Science and ICT y la National Research Foundation of Korea, y publicado en Advanced Functional Materials en noviembre de 2025.

Potencial

Esta tecnología encaja bien en una lógica de micro-energía distribuida, donde cada superficie cumple más de una función. Tejados que protegen y generan señales. Infraestructuras que escuchan a la lluvia.

A corto plazo, su aplicación en gestión de aguas pluviales, alertas tempranas y mantenimiento urbano parece realista. A medio plazo, puede integrarse en materiales constructivos inteligentes, capaces de responder al entorno sin consumo energético externo.

No va a sustituir a las renovables clásicas. No es su papel. Pero sí puede reducir dependencias, mejorar la adaptación climática y hacer que las ciudades funcionen un poco mejor cuando el clima se pone difícil. Y eso, hoy, ya es mucho.

Vía UNIST News Center

Más información: Structural Droplet‐Based Electricity Generator Using Superhydrophobic Fiber‐Reinforced Polymer for Smart Stormwater Management – Lee – Advanced Functional Materials – Wiley Online Library

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Publicado en: Energías Renovables

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