
HEINEKEN, Rondo y EDP impulsan el mayor proyecto de almacenamiento térmico de la península ibérica.
- Batería térmica más grande del sector cervecero.
- Vapor renovable 24/7, sin emisiones.
- Modelo Heat-as-a-Service con energía solar y red.
- Apoyo del Banco Europeo de Inversiones y Breakthrough Energy Catalyst.
- Portugal como referente industrial descarbonizado.
HEINEKEN apuesta por calor renovable a gran escala con Rondo Energy y EDP
HEINEKEN instalará en Portugal la mayor batería térmica del mundo en la industria de bebidas. Lo hará de la mano de Rondo Energy y EDP, en un proyecto pionero que marca un antes y un después en la descarbonización del calor industrial. El sistema, ubicado en la planta Central de Cervejas e Bebidas cerca de Lisboa, tendrá una capacidad de 100 MWh y abastecerá de 7 MW de vapor renovable y continuo a las instalaciones, eliminando por completo el uso de combustibles fósiles para este proceso.
Lo más disruptivo es que este calor no proviene de una fuente nueva o costosa, sino de electricidad solar y renovables de bajo coste, aprovechadas de forma intermitente y almacenadas como calor de alta temperatura en un sistema sólido y duradero.
Una transición sin fricciones para la industria
El cambio no afecta el funcionamiento del proceso cervecero. El vapor producido por la batería térmica de Rondo es idéntico al generado por calderas tradicionales, pero con emisiones cero. Esa es la clave: no se trata de reinventar la industria, sino de electrificarla de forma inteligente y práctica.
Este modelo está respaldado por el Banco Europeo de Inversiones y Breakthrough Energy Catalyst, con una financiación de 75 millones de euros para escalar la tecnología por toda Europa. La instalación portuguesa es la primera de muchas, y un referente tangible de cómo se puede avanzar con pasos firmes hacia una industria neutra en carbono.
La oportunidad solar de la península ibérica
Portugal, y en general la península ibérica, se encuentran en una posición privilegiada. Altas horas de sol, precios de electricidad solar cada vez más bajos y abundante espacio industrial hacen que soluciones como la batería térmica tengan sentido económico, no solo ambiental.
La batería de Rondo aprovecha las horas de electricidad más barata del día (por ejemplo, del mediodía al atardecer) para cargarse. Esa energía, en lugar de perderse o saturar la red, se transforma en calor almacenado, que luego se puede liberar cuando realmente hace falta: por la noche, en picos de demanda, o de forma continua. Así, se logra un calor competitivo 24/7, sin emisiones, y sin depender del precio del gas.
La instalación en HEINEKEN es además un ejemplo de cómo la colaboración entre sectores puede romper barreras. Aquí se combinan la innovación tecnológica de Rondo, la capacidad energética de EDP y el compromiso climático de una empresa global como HEINEKEN.
Cómo funciona la batería térmica de Rondo
El sistema utiliza ladrillos refractarios, una tecnología conocida, resistente y de bajo impacto ambiental. Se calientan mediante electricidad renovable hasta alcanzar temperaturas superiores a los 1.000 °C, y liberan ese calor en forma de vapor de alta presión cuando es necesario. Todo sin combustión. Sin tuberías de gas. Sin emisiones.
A diferencia de las baterías químicas convencionales, esta solución no requiere metales raros, no se degrada con el tiempo, y puede operar durante décadas con costes de mantenimiento mínimos. Además, su diseño permite una integración modular, lo que facilita su adaptación a distintas industrias, desde alimentación hasta química pesada.
Modelo Heat-as-a-Service: pagar por vapor, no por tecnología
Otro factor clave es el modelo de servicio que lo hace viable para empresas que no pueden permitirse grandes inversiones iniciales. Bajo el esquema de Heat-as-a-Service, HEINEKEN no compra la batería ni la infraestructura solar: paga por el vapor limpio, como si se tratara de un suministro energético más. Rondo proporciona la tecnología y EDP gestiona la instalación solar, la conexión a red y la entrega energética.
Este modelo elimina barreras de entrada, reduce riesgos, y permite a las empresas centrarse en su actividad mientras avanzan hacia la neutralidad climática.
Potencial
Las implicaciones de esta tecnología van mucho más allá de una planta cervecera:
- Descarbonización real de procesos industriales difíciles de electrificar, como la producción de vapor y calor de alta temperatura.
- Reducción del uso de combustibles fósiles en sectores intensivos en energía, sin alterar procesos existentes.
- Mayor flexibilidad para las redes eléctricas, al absorber excedentes de renovables y estabilizar la demanda.
- Impulso al empleo local en instalaciones solares, mantenimiento de sistemas térmicos y nuevas cadenas de valor.
- Alternativa viable a la cogeneración con gas, incluso en países con alta penetración renovable.
Este tipo de soluciones no son prototipos: ya están en marcha. Y si se implementan a escala, pueden marcar una diferencia concreta en la reducción global de emisiones industriales, que hoy representan más del 30 % del total mundial.
La batería térmica no solo es una promesa. Es una realidad que puede ser la columna vertebral de una nueva industria limpia, competitiva y resiliente. Y HEINEKEN, en Portugal, está abriendo el camino.
Vía Rondo Energy to deploy 100 MWh heat battery for HEINEKEN, powered by solar from EDP – Rondo Energy



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