
Según el estudio realizado por la Universidad de Nuevo México, los carriles bici protegidos conducen a casi el doble de ciclistas en comparación con los carriles bici estándar. La cifra se eleva a 4,3 veces más ciclistas en comparación con calles sin infraestructura para bicicletas.
- Carriles bici protegidos = casi el doble de ciclistas que carriles normales.
- Aumentan 4,3 veces respecto a calles sin infraestructura ciclista.
- Menos estrés = más personas usando la bici.
- Mejora la salud, reduce emisiones, reduce costes.
- Estudio basado en 14.011 tramos urbanos de EE. UU.
Carriles bici protegidos duplican el número de ciclistas urbanos
Un nuevo estudio publicado en Nature Cities y liderado por la Universidad de Nuevo México revela un hallazgo clave para el futuro de la movilidad urbana sostenible: los carriles bici protegidos casi duplican el número de personas que eligen la bicicleta como medio de transporte, en comparación con los carriles bici convencionales.
Resultados del estudio
Los investigadores, Nick Ferenchak (UNM) y Wesley Marshall (Universidad de Colorado en Denver), analizaron 14.011 tramos de calles en 28 ciudades estadounidenses durante seis años. Su conclusión es contundente:
- 1,8 veces más ciclistas en carriles protegidos que en carriles normales.
- 4,3 veces más ciclistas respecto a calles sin infraestructura ciclista.
Además, los carriles protegidos demostraron ser especialmente eficaces para incentivar a personas que de otro modo no se atreverían a usar la bicicleta en entornos urbanos complejos.

¿Qué es un carril bici protegido?
Son infraestructuras ciclistas físicamente separadas del tráfico motorizado, mediante bordillos, barreras, vegetación o estacionamiento de vehículos. Este tipo de carriles reduce el riesgo de colisiones y el nivel de estrés percibido por los ciclistas.
La clave está en reducir el «estrés vial», un concepto medido por herramientas como el Bicycle Level of Traffic Stress, ampliamente utilizado en ingeniería urbana. Menos estrés equivale a mayor adopción de la bicicleta.

Cómo se realizó el análisis
Los investigadores no solo compararon datos de tránsito. También utilizaron:
- Mapas históricos de infraestructura ciclista
- Fotografías urbanas antiguas
- Entrevistas con funcionarios locales
Además, compararon ciudades con alta proporción de ciclistas con otras de tamaño, clima y características similares pero con bajos niveles de uso de la bicicleta. Esto permitió aislar el efecto de la infraestructura en la decisión de transporte.
Más que movilidad: beneficios múltiples
Aunque aumentar el número de ciclistas puede no ser el objetivo directo de una ciudad, los beneficios derivados son claros:
- Reducción del consumo de combustibles fósiles.
- Disminución de emisiones contaminantes.
- Menor gasto en transporte urbano.
- Mejora en la salud pública.
- Mayor seguridad vial para ciclistas y peatones.
Más información: The link between low-stress bicycle facilities and bicycle commuting | Nature Cities



Sixto Jansa dice
y evitan que las bicicletas y los patinetes circulen por las aceras y por los pasos de peatones poniendo en peligro a los peatones
Anon dice
Y en cuánto incrementan el tiempo en que los vehículos mantienen su emisión de contaminantes debido al aumento del tráfico por la remoción de un carril en ciudades muy densamente pobladas, en las que es imposible que la mayoría de los habitantes prescinda del uso del automóvil?
Anónimo dice
y aumentan el estrés de los peatones que tienen que compartir su espacio protegido con bicis y patines.