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Nuevo estudio descubre que los árboles capturan microplásticos del aire y los concentran en zonas rurales más que en ciudades

20 enero, 2026 5 comentarios

4.1/5 - (35 votos)
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Imagen: nikkiapul – Depositphotos.

Detectan hasta 500 microplásticos por metro cuadrado al día en un bosque británico, el doble que en áreas urbanas.

  • 🌬️ Más microplásticos en el bosque que en la ciudad, hasta 500 partículas/m²/día.
  • 🌳 Los árboles atrapan microplásticos, aumentando su deposición en zonas rurales.
  • 🔬 El 99% son partículas muy pequeñas, invisibles al ojo humano.
  • 👕 Tipos según zona: PET en el bosque, polietileno en suburbios, EVOH en la ciudad.
  • 🌦️ El clima influye: viento ↑, lluvia ↓ pero con partículas más grandes.
  • ⚠️ Riesgo de inhalación tanto en áreas urbanas como rurales.

Microplásticos detectados en bosques rurales por encima de los centros urbanos

En pleno corazón verde de Oxfordshire, el bosque de Wytham Woods —una reserva natural de más de 4.000.000 de metros cuadrados protegida por su valor ecológico— ha revelado una paradoja incómoda: recibe más microplásticos del aire que algunas zonas urbanas cercanas.

La investigación, liderada por la Universidad de Leeds y publicada en Environmental Pollution, rompe una idea muy extendida: que la contaminación plástica es, sobre todo, un problema de ciudad.

Durante tres meses de muestreo, los científicos detectaron entre 12 y 500 partículas microscópicas por metro cuadrado y día, con picos casi el doble de altos en el entorno forestal frente al centro urbano de Oxford.

No se trata de fragmentos visibles ni de residuos abandonados en el suelo. Son partículas suspendidas en el aire, flotando, viajando, cayendo. Y acumulándose, incluso en paisajes que solemos asociar con aire limpio y naturaleza intacta.

El equipo, encabezado por el geoquímico Dr. Gbotemi Adediran, apunta a un mecanismo silencioso pero poderoso: la vegetación actúa como un sistema natural de captura.

Hojas, ramas y troncos interceptan los microplásticos que circulan por la atmósfera y los “depositan” en el suelo del bosque. Una especie de red verde que limpia el aire, sí, pero que al mismo tiempo concentra la contaminación en ecosistemas que no la generan.

Factores ambientales y preocupaciones para la salud

La dimensión más inquietante del hallazgo no está solo en dónde caen los microplásticos, sino en su tamaño. Hasta el 99 % de las partículas registradas eran las más pequeñas, invisibles al ojo humano. Fragmentos de menos de 100 micras, capaces de mantenerse en suspensión durante semanas y recorrer miles de kilómetros empujados por corrientes atmosféricas.

Desde una perspectiva de salud ambiental, esto cambia el mapa del riesgo. La inhalación de microplásticos ya no es un problema exclusivo de avenidas congestionadas o polígonos industriales. También alcanza pueblos, zonas agrícolas y espacios naturales. Respirar aire “de campo” no garantiza, al menos en este aspecto, una exposición menor.

La ciencia aún está construyendo el rompecabezas de los efectos en el organismo humano. Se investiga cómo estas partículas interactúan con los pulmones, si pueden transportar compuestos químicos adheridos o incluso microorganismos. Lo que sí parece claro es que la contaminación plástica aérea se comporta como un contaminante global, sin fronteras claras entre lo urbano y lo rural.

Zonas de estudio y métodos de muestreo

El trabajo comparó tres paisajes distintos del condado de Oxfordshire: el bosque rural de Wytham Woods, la zona suburbana de Summertown y el centro urbano de Oxford. Entre mayo y julio de 2023, los investigadores recogieron muestras cada dos o tres días, buscando entender no solo cuántas partículas caían, sino qué tipo de plástico era y en qué condiciones meteorológicas.

Para ello utilizaron un espectroscopio FTIR de alta resolución, una herramienta capaz de “leer” la composición química de cada fragmento a partir de cómo absorbe la luz infrarroja. Así identificaron 21 tipos diferentes de plásticos, clasificados en cuatro rangos de tamaño, desde partículas comparables a bacterias grandes hasta fragmentos del grosor aproximado de un cabello humano.

Más que un simple recuento, el estudio construye una especie de huella química del aire que respiramos.

Resultados sobre tipos de partículas y clima

Los datos muestran un patrón curioso. Wytham Woods acumuló el mayor número total de partículas, pero la ciudad de Oxford presentó la mayor diversidad de tipos de plástico. Cada entorno refleja, en cierto modo, su propia “firma” de consumo y materiales.

En el bosque dominaba el PET (tereftalato de polietileno), muy común en ropa sintética y envases de alimentos. En la zona suburbana destacaba el polietileno, típico de bolsas y embalajes. En la ciudad, el protagonista era el alcohol etilvinílico, un polímero usado en envases multicapa y componentes industriales.

El clima jugó un papel decisivo. Con altas presiones y tiempo estable, la deposición disminuía. Cuando llegaban vientos —especialmente del noreste—, las cifras se disparaban. La lluvia, en cambio, reducía la cantidad total de partículas recogidas, pero las que caían eran más grandes. Como si el agua “barriese” el aire y dejara caer lo más pesado.

Este comportamiento refuerza una idea clave: los microplásticos no solo se producen, también se mueven, se concentran y se redistribuyen según patrones atmosféricos. El paisaje y el tiempo los moldean.

Qué impacto puede tener en el medio ambiente

La acumulación de microplásticos en suelos forestales plantea preguntas incómodas para la ecología. Estos fragmentos pueden mezclarse con la hojarasca, entrar en el suelo, interactuar con hongos, bacterias y pequeños invertebrados. En cadenas tróficas frágiles, incluso una alteración mínima puede amplificarse con el tiempo.

Además, muchos plásticos transportan aditivos químicos. En un entorno natural, estos compuestos pueden filtrarse lentamente, afectando a la calidad del suelo y al agua subterránea. No es un vertido repentino, sino una contaminación crónica, casi invisible, que se acumula temporada tras temporada.

También hay una dimensión simbólica potente: los bosques, que actúan como sumideros de carbono y refugios de biodiversidad, están funcionando al mismo tiempo como sumideros de contaminación plástica atmosférica. Una paradoja que conecta directamente con nuestros hábitos de consumo, aunque vivamos lejos de esos paisajes.

Vía www.leeds.ac.uk

Más información: Microplastics in the air: Weather and polymer influences on deposition trends across a rural–urban gradient – ScienceDirect

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Publicado en: Contaminación, Artículos destacados

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Comentarios

  1. Olga Mora dice

    21 enero, 2026 a las 12:44

    Soy Bióloga con especialización en Ecologia y si bien he trabajado toda mi vida en ecosistemas marinos, hoy ya jubilada me dedico a luchar por temas ambientales y la contaminación por plásticos es un gran problema. Me gustaría leer el trabajo científico original en que se basa este artículo.

    Responder
    • David dice

      21 enero, 2026 a las 13:04

      https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0269749125017622

      Responder
  2. Itais dice

    21 enero, 2026 a las 13:26

    Es muy triste leer todas las consecuencias que se está generando con el uso irracional de estos materiales que generan micro plástico y la humanidad está lejos de hacer conciencia de evitar los más que se pueda estos objetos que en un inicio fue creado para una comodidad del ser humano y que ahora está causando lentamente la muerte, preocupa mucho la población de niños que serán el futuro. urge modificar la forma de utilizar los plásticos.

    Responder
  3. Miguel dice

    21 enero, 2026 a las 16:05

    en mi caso personal trato de reducir a Más del 50 x ciento los envases plásticos, en nuestra familia limitamos los plásticos, induzco a otras personas a imitar usar plástico, intencionadamente abro diálogos de contaminación x plastico, la industria culinaria es gran contaminante, requiere hacer tomar Conciencia, ejm Delivery

    Responder
  4. Rosa dice

    22 enero, 2026 a las 17:24

    hay que seguir el programa botellas de amor. se llena una botella de plástico con todas bolsas de plástico que dan con las compras o envoltorios se van apretando muy bien con bastante fuerza que entren hasta llenar la botella. estás se juntan y se envían a fábricas donde realizan muebles,ladrillos pisos etc. proyecto para que participen la pobllacion

    Responder

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