
Es un ingrediente común en herbicidas usado como sustituto del glifosato en EE.UU. Es extremadamente tóxico y puede dañar múltiples órganos del cuerpo. Afecta gravemente la microbiota intestinal, provocando inflamación y problemas metabólicos.
- Diquat: herbicida tóxico, sustituto de glifosato en EE.UU.
- Efectos: daña microbiota intestinal, riñones, hígado y pulmones.
- 20 veces más tóxico que el glifosato, posible carcinógeno y neurotóxico.
- Prohibido en la UE, China y Reino Unido.
- Permitido aún en EE. UU. sin revisión activa de la EPA.
- Desequilibra metabolismo, absorción de nutrientes y genera inflamación sistémica.
- Impulsa daños celulares mediante estrés oxidativo.
El ingrediente común en herbicidas que daña la microbiota intestinal y múltiples órganos
El diquat, un herbicida utilizado ampliamente en sustitución del glifosato, está bajo el foco científico por sus efectos tóxicos sobre la salud humana. Un nuevo estudio revela que provoca daños estructurales y funcionales severos en órganos clave y altera gravemente la microbiota intestinal, abriendo la puerta a múltiples enfermedades crónicas.
¿Qué es el diquat y dónde se usa?
El diquat es un herbicida bipiridilo que actúa por contacto directo, eliminando malezas rápidamente. Se usa con frecuencia en cultivos como maíz, uva y frutales, especialmente en EE. UU., donde ha ganado terreno tras las restricciones impuestas a sustancias como el glifosato y el paraquat.
A pesar de su creciente uso, el diquat ha sido prohibido en la Unión Europea, China y el Reino Unido, debido a sus efectos peligrosos tanto para la salud humana como para el medio ambiente. Sin embargo, en Estados Unidos sigue utilizándose sin una evaluación actualizada por parte de la Agencia de Protección Ambiental (EPA).
Efectos en la salud humana
Según el estudio, el diquat es considerablemente más tóxico que el glifosato. Se estima que su toxicidad crónica puede ser hasta 200 veces mayor, lo que lo convierte en un riesgo subestimado por la normativa actual.
Impacto en el intestino
El daño más crítico comienza en el intestino. El diquat:
- Destruye bacterias beneficiosas del sistema digestivo.
- Rompe la barrera intestinal, permitiendo el paso de toxinas y patógenos al torrente sanguíneo.
- Interfiere con la absorción de nutrientes y el metabolismo energético.
- Provoca inflamación intestinal persistente, asociada con enfermedades autoinmunes y metabólicas.
Daño a órganos vitales
El estrés oxidativo inducido por el diquat genera daño sistémico:
- Riñones: afecta las membranas celulares y señales moleculares, generando daños irreversibles.
- Hígado y pulmones: se observa inflamación crónica y pérdida de función.
- Síndrome de disfunción multiorgánica en casos de exposición prolongada o en altas concentraciones.
Además, existen sospechas fundadas de que el diquat podría actuar como neurotóxico, con posibles vínculos con el Parkinson y otros trastornos neurodegenerativos.
Un vacío legal y científico preocupante
Mientras Bayer reformuló su herbicida Roundup tras las demandas masivas por el glifosato, el diquat ha pasado relativamente desapercibido. La EPA no ha iniciado una revisión formal sobre su seguridad, y la mayoría de las organizaciones ambientalistas aún no lo incluyen en sus campañas prioritarias.
Esto refleja un patrón preocupante: la regulación de pesticidas en EE. UU. está desfasada respecto al consenso científico y normativo internacional. Muchos expertos alertan de una peligrosa “sustitución lamentable”, donde se reemplazan químicos prohibidos por otros igual o más dañinos.
Más información: Frontiers | Effect of Diquat on gut health: molecular mechanisms, toxic effects, and protective strategies



J dice
Cada dia vamos a peor. Dolo importa los billetes