
El ciclo cerrado permitiría reutilizar el combustible varias veces, reduciendo residuos radiactivos y prolongando el suministro de uranio.
- BREST-OD-300: primer reactor rápido enfriado por plomo en el mundo.
- Ciclo cerrado del combustible nuclear: generación y reutilización en un mismo lugar.
- Uso de uranio empobrecido y plutonio: aprovecha residuos como fuente de energía.
- Tecnología rusa pionera: lidera el desarrollo de reactores de IV generación.
- Menos residuos, más eficiencia: menor volumen y toxicidad de desechos nucleares.
- Proyecto clave: “Proryv” (El Avance): complejo demostrativo en Siberia occidental.
Rosatom pone en marcha la operación piloto de una planta de fabricación de combustible para el reactor rápido BREST-OD-300
Rosatom ha alcanzado un hito clave en el desarrollo de la energía nuclear de IV generación con la puesta en marcha piloto de la planta de fabricación de combustible para el reactor rápido BREST-OD-300. Ubicada en Seversk, en la región de Tomsk (Siberia Occidental), esta instalación es la primera de las tres que conforman el Complejo Energético Piloto Demostrativo (PDEC), parte del ambicioso proyecto estratégico ruso “Proryv” (“El Avance”).
Este complejo representa una apuesta decidida por una nueva generación de energía nuclear más segura, sostenible y eficiente, capaz de cerrar el ciclo del combustible nuclear en un único emplazamiento. La tecnología desplegada combina reactores rápidos enfriados por plomo, combustibles innovadores de nitruro de uranio y plutonio, y sistemas avanzados de reprocesamiento del combustible irradiado.
Una instalación automatizada y pionera
La nueva planta de Seversk, totalmente automatizada, ya ha producido con éxito los primeros conjuntos simulados de combustible para el núcleo del BREST-OD-300, utilizando uranio empobrecido en forma de pellets de nitruro. La planta se divide en cuatro áreas de producción especializadas: síntesis carbotérmica de nitróruros mixtos de uranio y plutonio, fabricación de pellets, producción de elementos combustibles y ensamblaje final.
Con una plantilla prevista de 250 personas, los operadores ya están ganando experiencia en la fabricación de conjuntos de combustible conforme a la licencia vigente del regulador nuclear ruso, Rostechnadzor. Una vez se autorice el manejo de plutonio, comenzará la producción del combustible objetivo: MNUP (Mixed Nitride Uranium-Plutonium), fundamental para aprovechar al máximo las capacidades del BREST-OD-300.
Combustible MNUP: cerrar el ciclo con los residuos
El combustible MNUP, desarrollado por científicos de Rosatom, representa una de las piezas clave del sistema. Está compuesto por productos secundarios del ciclo nuclear: uranio empobrecido y plutonio, lo que permite reutilizar materiales que en los sistemas actuales se consideran residuos.
La tecnología ya ha sido validada en reactores experimentales como el BOR-60 y el comercial BN-600, en los que se demostró su capacidad para alcanzar niveles de quemado de combustible adecuados, condición esencial para su implementación en el núcleo del BREST-OD-300.
Se espera fabricar más de 200 conjuntos de MNUP antes de la carga inicial del reactor, lo que marcará un paso crucial hacia un modelo autosuficiente de generación energética.
Una revolución en marcha: ciclo cerrado y reactor de seguridad pasiva
El PDEC se compone de tres elementos que operan de forma interconectada y autónoma:
- Unidad de fabricación/refabricación de combustible MNUP.
- Planta de energía con el reactor rápido BREST-OD-300, enfriado por plomo.
- Unidad de reprocesamiento del combustible irradiado.
Este sistema cerrado permite que el combustible gastado se reprocese in situ para fabricar nuevo combustible, sin necesidad de almacenarlo a largo plazo o importar materias primas. Reduce drásticamente la generación y peligrosidad de los residuos nucleares y convierte a la central en un ecosistema prácticamente independiente de recursos externos.
Avances técnicos y logísticos
Para hacer viable la producción de combustible a escala industrial, se han desarrollado nuevas infraestructuras de apoyo en varias plantas del sector nuclear ruso, como el Complejo Mecánico de Chepetsk (Udmurtia), la planta de maquinaria Elemash (región de Moscú) y la Planta Química de Concentrados de Novosibirsk. Estas instalaciones fabrican los componentes metálicos clave para los conjuntos de combustible del reactor.
Más allá del uranio natural: eficiencia y regeneración
En los reactores térmicos tradicionales, apenas se aprovecha el 1 % del uranio natural, dejando el 99 % como residuos o material almacenado. Los reactores rápidos como el BREST-OD-300, en cambio, pueden aprovechar estos materiales residuales para generar energía y reproducir más combustible del que consumen. También permiten “quemar” elementos transuránicos altamente activos, reduciendo su vida media y peligrosidad.
Esta capacidad de regenerar el combustible y reducir los residuos de alta actividad convierte a los reactores rápidos en una de las herramientas más prometedoras para abordar los retos de la energía nuclear en el siglo XXI.



Santiago Ginesta Barjuan dice
si es esto cierto sera mejor que las energías renovables ocupa menos espacio y asegura mas energía lo que puede mantener los precios de la electricidad mas competitivos siempre q se invierta para tener el máximo de centrales