
Ore Energy ha logrado un hito histórico en el almacenamiento de energía de larga duración al conectar la primera batería hierro-aire operativa a la red eléctrica en Delft.
- Primera batería hierro-aire conectada a red.
- 100 horas de almacenamiento continuo.
- Hecha con materiales abundantes y seguros.
- Cero dependencia de litio o cobalto.
- Fabricación y cadena de suministro 100 % europea.
- Capaz de reducir hasta 44 % de energía renovable desperdiciada.
- Clave para reemplazar respaldo fósil en Europa.
Ore Energy conecta en Delft la primera batería hierro-aire a la red eléctrica
En Delft, Países Bajos, la startup Ore Energy ha conectado la primera batería hierro-aire del mundo integrada a la red eléctrica. No se trata solo de un logro técnico: es una demostración de que Europa puede desarrollar y desplegar soluciones de almacenamiento de energía de larga duración (LDES) sin depender de materiales escasos ni de cadenas de suministro externas.
Este piloto no solo valida una tecnología pionera, sino que también responde a un reto urgente: cómo aprovechar la energía renovable cuando no se consume en el momento de su generación. En Europa, una parte significativa de la producción eólica y solar se pierde por falta de almacenamiento adecuado, un despilfarro que puede reducirse drásticamente con sistemas como este.
¿Por qué hierro-aire?
La química de esta batería se basa en un principio simple pero ingenioso: oxidar y desoxidar hierro. Durante la descarga, el hierro metálico se oxida en contacto con el oxígeno del aire, liberando electricidad. Para recargarla, basta con aplicar electricidad para revertir el proceso y regenerar el hierro metálico.
A diferencia de las baterías de litio-ion, que almacenan energía solo durante 4 a 8 horas, el sistema de Ore Energy mantiene suministro hasta 100 horas. Esto permite gestionar varios días de baja producción renovable sin recurrir a centrales fósiles, algo imposible para la mayoría de las tecnologías actuales.
Además, utiliza hierro, aire y agua: materiales seguros, abundantes y no inflamables, lo que evita riesgos de incendio y problemas medioambientales asociados a la extracción de litio, cobalto o tierras raras.
Impacto directo en la transición energética
La batería hierro-aire de Ore Energy aborda tres problemas estructurales del sistema eléctrico europeo:
- Reducir el vertido de energía renovable. Europa pierde cada año gigavatios-hora de electricidad renovable por falta de almacenamiento. En simulaciones, este sistema reduce hasta un 44 % el desperdicio energético, traduciéndose en miles de millones de euros ahorrados.
- Eliminar respaldo fósil. Actualmente, las redes recurren a centrales de gas en periodos de baja generación renovable. Estos “picos fósiles” son caros y altamente emisores. La batería hierro-aire puede suplir esos periodos sin combustibles fósiles.
- Evitar sobreconstrucción y sobrecostes de red. Sin almacenamiento prolongado, los operadores sobredimensionan la capacidad renovable para garantizar suministro, encareciendo la transición. Según Ore Energy, su tecnología puede ser 7 a 10 veces más barata que el litio-ion en aplicaciones de larga duración y reducir hasta un 63 % los costes del sistema.
Un proyecto anclado en Europa
Ore Energy ha fabricado y ensamblado íntegramente este sistema con proveedores europeos, cumpliendo los objetivos del Critical Raw Materials Act de la UE. Esto no solo refuerza la independencia energética, sino que también reduce la huella ambiental del transporte de materiales críticos.
El sistema piloto se ha instalado en The Green Village, el laboratorio vivo de la Universidad Técnica de Delft (TU Delft), lo que permite pruebas en condiciones reales y ajustes rápidos gracias a la proximidad de los equipos de investigación y desarrollo.
Cada módulo comercial se alojará en un contenedor estándar de 40 pies, con capacidad de 4,2 MWh. Este formato modular facilita el despliegue en parques eólicos, plantas solares y centros de datos que buscan energía 100 % renovable de forma estable.
Desafíos regulatorios y escalado
Aunque la tecnología ya está lista, la regulación europea aún no reconoce plenamente el valor del almacenamiento de larga duración. No existe un mecanismo uniforme para su contratación o incentivo, lo que ralentiza el despliegue.
Ore Energy prevé alcanzar una capacidad de producción anual de 50 GWh para 2030, siempre que el marco normativo y los mecanismos de mercado —subastas específicas, incentivos y tarifas que valoren la capacidad de almacenamiento— acompañen el crecimiento.
Potencial
La batería hierro-aire abre la puerta a un sistema eléctrico europeo 100 % renovable y estable. Su bajo coste y seguridad la hacen ideal para:
- Almacenar excedentes eólicos y solares en periodos prolongados.
- Sustituir centrales fósiles de respaldo.
- Reducir el coste total de la transición energética, evitando sobredimensionamientos.
- Fortalecer la soberanía energética eliminando la dependencia de cadenas de suministro externas.
Con el despliegue masivo de esta tecnología, la energía renovable podría dejar de ser intermitente para convertirse en la columna vertebral fiable de un modelo energético limpio, asequible y europeo.
Vía Ore Energy connects world’s first grid-connected iron-air battery in Delft – Tech.eu



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