
¿Has imaginado alguna vez poder hacer subir el agua sin utilizar electricidad? ¡La antigua Grecia tenía la solución! Hablamos del Tornillo de Arquímedes, una increíble herramienta que, a pesar de su antigüedad, sigue siendo ampliamente utilizada en la actualidad.
- 💧 Elevación de agua sin electricidad.
- 🌱 Tecnología simple y de bajo impacto.
- 🚜 Gran utilidad en agricultura y riego.
- ⚙️ Mantenimiento reducido y larga vida útil.
- 🌍 Solución vigente para zonas sin acceso a la red eléctrica.
- ♻️ Aplicaciones en depuración, drenaje y energías renovables.
Tornillo de Arquímedes: la tecnología de hace más de 2.200 años que sigue elevando agua sin electricidad
El acceso al agua siempre ha condicionado el desarrollo de las civilizaciones. Mucho antes de que existieran los motores eléctricos o las bombas de combustible, una ingeniosa máquina ideada hace más de dos milenios ya era capaz de transportar agua de forma continua utilizando únicamente el movimiento de una espiral. Ese invento es el Tornillo de Arquímedes, una de las soluciones hidráulicas más longevas de la historia y que, sorprendentemente, continúa siendo una herramienta muy útil en pleno siglo XXI.
Aunque suele asociarse a la Antigua Grecia, algunos historiadores consideran que dispositivos similares ya existían en Egipto y Mesopotamia. Fue Arquímedes de Siracusa quien perfeccionó el diseño y lo popularizó, convirtiéndolo en un referente de la ingeniería clásica.
Historia
Arquímedes, nació en Siracusa en el siglo III a.C., pero no era un inventor común. Se destacó por su habilidad para resolver problemas.
Una anécdota famosa cuenta que el rey le pidió construir el barco más grande que pudiera. Sin embargo, el barco tenía un pequeño fallo: se filtraba agua. Así nació la idea de la Tornillo de Arquímedes, una herramienta diseñada para sacar el agua de la embarcación. Su efectividad fue tal que se empezó a usar para elevar agua de zonas bajas a canales de riego.

Hoy en día, lo podemos encontrar desde estaciones de tratamiento de agua a atracciones de parques de diversiones.
¿Cómo funciona?
Básicamente, es una bomba de desplazamiento positivo. En palabras sencillas, atrapa el líquido de una fuente y lo lleva a un lugar de descarga. Consiste en un cilindro hueco con una parte en espiral. Al girar, esta espiral atrapa agua y, con cada rotación, la lleva hacia arriba, de un bolsillo a otro, hasta que finalmente sale por el extremo superior.

¿Quieres hacer un tornillo de Arquímedes? ¡Manos a la obra!
Para experimentar con este asombroso invento, necesitas:
Materiales:
- Tubo de PVC (mínimo de 1 pulgada de diámetro y 1 pie de largo)
- Tubo de vinilo transparente (mínimo 1/4 de pulgada de diámetro y 2 pies de largo)
- Cinta adhesiva
- Tijeras
- Dos recipientes para agua
- Dos objetos para elevar uno de los recipientes
- Un lugar de trabajo que no teme a los derrames
- Un ayudante adulto
- Toalla para limpiar (opcional)
- Colorante alimentario (opcional)
- Tubos de PVC y de vinilo de diferentes tamaños (opcional)
Instrucciones.
- Une el tubo de vinilo al tubo de PVC con cinta adhesiva.
- Enrolla el tubo de vinilo alrededor del tubo de PVC formando una espiral.
- Llena uno de los recipientes con agua. Puedes añadir colorante para visualizar mejor el agua.
- Eleva el segundo recipiente y coloca el Tornillo de Arquímedes con un extremo en el recipiente inferior y el otro apuntando al superior.
- ¡Gira y observa! El agua comenzará a subir por el tubo.
- Experimenta con diferentes inclinaciones y observa hasta qué punto el agua puede subir antes de regresar.
El Tornillo de Arquímedes es una demostración palpable de cómo una solución antigua puede tener relevancia y utilidad incluso en nuestros días. Si te fijas bien en su mecanismo, observarás cómo atrapa el agua y el aire que ascienden con cada giro. Pero recuerda, si el ángulo es demasiado inclinado, el agua podría volver a bajar. ¡Explora y diviértete con este increíble invento griego!

Potencial
El Tornillo de Arquímedes demuestra que la innovación no siempre consiste en inventar algo completamente nuevo. En muchos casos, recuperar tecnologías contrastadas y adaptarlas a las necesidades actuales puede aportar soluciones muy eficaces.
Su combinación con energías renovables, su facilidad de mantenimiento y su capacidad para transportar agua con un impacto relativamente reducido lo convierten en una opción interesante para explotaciones agrícolas, proyectos de cooperación internacional y pequeñas infraestructuras hidráulicas.

En un escenario marcado por el cambio climático, la creciente presión sobre los recursos hídricos y la necesidad de reducir el consumo energético, este mecanismo puede seguir desempeñando un papel relevante. No resolverá por sí solo los desafíos del agua, claro. Pero sí demuestra que algunas de las mejores ideas de la ingeniería siguen funcionando miles de años después de haber sido concebidas.
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Henry Ibarra Pino dice
Muchas gracias por tan excelente aporte.
Bendiciones y Exitos.
Jesús Padilla dice
Muy interesante y oportuno cada artículo. Gracias.
Manuel Chávez dice
Excelente para un proyecto escolar
adel antonio dice
muy interesantes estas propuestas sobre todo sencillas y baratas
David dice
Qué cachondos, sin electricidad!!! Jajajaja Y quién le da vueltas al tornillo, un burro??? Porque digo yo que de alguna fuente tiene que salir la energía que le dé vueltas al tornillo, no sé 😀