
Un equipo de químicos de la Universidad Nacional de Australia (ANU) y la Universidad de Manchester ha desarrollado una nueva molécula magnética llamada 1-Dy, basada en el elemento disprosio. Esta molécula podría permitir almacenar hasta 3 terabytes por centímetro cuadrado.
- Molécula 1-Dy: basada en Disprosio, elemento de tierras raras.
- 100 veces más capacidad que tecnologías actuales.
- 3 TB por centímetro cuadrado.
- Tamaño: sello postal.
- Estable hasta 100 Kelvin (-173 °C).
- Requiere menos energía para mantener la información.
- Aplicaciones: centros de datos, informática cuántica, eficiencia energética.
Una nueva molécula podría revolucionar el almacenamiento digital
Un equipo de químicos de la Universidad Nacional Australiana (ANU) y la Universidad de Mánchester ha sintetizado una molécula magnética revolucionaria, llamada 1-Dy, que promete multiplicar por cien la capacidad de almacenamiento actual en dispositivos de tamaño minúsculo.
Tecnología basada en Disprosio
Esta molécula utiliza el Disprosio, un elemento de tierras raras conocido por su comportamiento magnético extremo. Gracias a su estructura lineal –con el átomo de Disprosio posicionado entre dos átomos de nitrógeno y estabilizado por un alqueno–, la molécula presenta una capacidad única para mantener su memoria magnética (histeresis) incluso a temperaturas relativamente elevadas para este tipo de materiales: hasta 100 Kelvin (equivalente a -173 °C).
Almacenamiento a escala molecular
A diferencia de las tecnologías actuales, que almacenan datos magnetizando regiones microscópicas de un material, esta innovación se basa en imanes de una sola molécula (SMM), donde cada molécula puede representar un bit. Este salto permite alcanzar densidades extraordinarias de información: hasta 3 terabytes por centímetro cuadrado. Dicho de otra forma, sería posible guardar medio millón de vídeos cortos en un chip del tamaño de un sello.
Estabilidad y eficiencia energética
Otro aspecto clave es la estabilidad mejorada del 1-Dy frente a otras SMM anteriores. Esta molécula presenta una barrera energética más alta contra la inversión magnética, lo que significa que es menos probable que pierda información por perturbaciones térmicas o electromagnéticas. Esto no solo garantiza mayor fiabilidad, sino también un menor consumo energético, al no necesitar correcciones constantes.
Aplicaciones en centros de datos
Aunque aún se requiere mantener temperaturas criogénicas para su funcionamiento, los investigadores consideran que este avance es compatible con las infraestructuras de grandes centros de datos, como los que operan empresas como Google o Amazon. A largo plazo, podría facilitar almacenamiento masivo más compacto, con menor requerimiento energético y una huella física significativamente reducida.
Potencial de esta tecnología
El desarrollo del 1-Dy no solo representa un salto en capacidad de almacenamiento, también puede ser una herramienta poderosa para reducir el impacto ambiental del sector digital, que actualmente consume más del 2 % de la energía mundial.
Impactos sostenibles clave:
- Reducción de tamaño y materiales: Menos recursos necesarios para fabricar dispositivos de almacenamiento.
- Eficiencia energética: Menor necesidad de refrigeración y mantenimiento térmico en centros de datos.
- Mayor durabilidad: Estabilidad magnética que disminuye el reemplazo frecuente de hardware.
- Compatibilidad futura con energías renovables: Centros de datos más pequeños y eficientes son más fáciles de alimentar con fuentes limpias como solar o eólica.
Esta molécula representa un paso firme hacia una tecnología digital más limpia, eficiente y alineada con los objetivos de sostenibilidad global. El próximo gran reto será elevar aún más la temperatura operativa de estas moléculas para extender su uso a dispositivos cotidianos y fuera del entorno criogénico.
Más información: Creation of new molecule could help develop stamp-sized hard drives capable of storing 100 times more data than current tech – Scimex



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