
Aunque se intentó comercializar estas tortillas, hasta ahora no han llegado al mercado debido a dificultades de implementación.
- Tortillas con probióticos, duran 1 mes sin refrigeración.
- Sin conservadores artificiales, solo ingredientes naturales.
- Mejoran la salud intestinal y combaten la desnutrición.
- Menos desperdicio de comida, más seguridad alimentaria.
- Ideales para zonas sin refrigeradores.
- Aún en fase experimental, falta apoyo para distribución.
Una tortilla que desafía al tiempo: innovación mexicana contra el hambre y el desperdicio
La tortilla no es solo un alimento básico en México, es cultura, historia y sustento diario. Está presente en cada comida, desde el desayuno hasta la cena. Sin embargo, tiene un gran problema: su vida útil es muy corta, especialmente en climas cálidos y húmedos.
En muchas regiones rurales, la falta de refrigeración obliga a comprar tortillas a diario. Esto representa un gasto constante y un riesgo de desperdicio si no se consumen de inmediato.
UNA REVOLUCIÓN PROBIÓTICA EN LA MASA
La científica de alimentos Raquel Gomez ha desarrollado una tortilla de harina de trigo que puede durar hasta 30 días sin refrigeración. ¿La clave? Probióticos.
Los probióticos son microorganismos vivos beneficiosos, conocidos por mejorar la salud digestiva. Pero en esta innovación, hacen mucho más:
- Evitan el crecimiento de moho, compitiendo con microorganismos indeseables.
- Aportan valor nutricional, fortaleciendo el sistema inmunológico.
No hay conservadores artificiales. Nada de propionato de calcio, un aditivo común que puede alterar la microbiota intestinal. Solo masa, ciencia y salud.
CONTRA LA DESNUTRICIÓN INFANTIL
En México, el 14 % de los menores de cinco años sufre desnutrición crónica. En comunidades indígenas, la cifra se eleva al 27 %. Para muchas familias, especialmente en estados como Chiapas, la inseguridad alimentaria es una realidad diaria.
Gomez quiere que su tortilla llegue a esos hogares. Una tortilla que dure significa:
- Menos viajes al mercado.
- Menos comida desperdiciada.
- Más nutrición disponible.
- Menor gasto diario.
Esto puede ser una herramienta poderosa contra la pobreza alimentaria.
SIN REFRIGERADOR, SIN PROBLEMA
En muchas zonas rurales, las familias no tienen refrigerador. Ya sea por el alto costo, la falta de electricidad o ambas cosas. Conservar alimentos se convierte en una batalla diaria. Se hierven carnes varias veces, se improvisan soluciones que sacrifican sabor y nutrientes.
Una tortilla que resista semanas sin echarse a perder puede cambiar esta dinámica. Más tiempo para consumirla. Menos presión económica. Más seguridad.
¿TRIGO O MAÍZ? LA PRÓXIMA META
Por ahora, las tortillas de Gomez se basan en harina de trigo, más común en el norte del país. Pero en el sur, el maíz es el rey: más económico, más arraigado culturalmente y con mayor presencia en comunidades vulnerables.
El equipo de Gomez trabaja para adaptar la técnica probiótica al maíz. No es sencillo, ya que los procesos de fermentación cambian según el grano. Pero los beneficios potenciales lo justifican completamente.
EL CAMINO AL MERCADO: UN RETO PENDIENTE
Aunque la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) mostró interés en distribuir la tortilla, el acuerdo no prosperó. La innovación se quedó en fase de laboratorio. A pesar del reconocimiento del Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, las familias siguen sin acceso al producto.
El problema no es técnico. Es estructural. Falta inversión, apoyo institucional y voluntad para escalar la solución.
Reducir el desperdicio de alimentos es una de las formas más efectivas de combatir el cambio climático. Al extender la vida útil de un alimento esencial como la tortilla, se evita:
- Emisión de gases de efecto invernadero asociados con el transporte y desecho de comida
- Consumo innecesario de energía para refrigeración
- Uso excesivo de conservadores químicos que terminan contaminando suelos y agua
Además, al aprovechar fermentaciones naturales con probióticos, se reduce la dependencia de procesos industriales contaminantes. Este tipo de tecnología puede ser replicada en otros alimentos y contextos, promoviendo una economía circular alimentaria.
También implica menos uso de envases plásticos para conservar tortillas frescas, lo que disminuye la contaminación por microplásticos. A largo plazo, podría ayudar a evitar prácticas tóxicas como el uso del amianto en empaques térmicos rudimentarios, aún presentes en algunas comunidades.
Una tortilla simple, reimaginada con ciencia, puede contribuir a un futuro más equitativo, saludable y sostenible.
Vía Scientists in Mexico develop tortilla for people with no fridge



Sergio palafox dice
La ciencia Mexicana busca mejorar los beneficios por el consumo de maíz integrando en su masa nixtamalizada para el buen gusto del paladar mexicano procesando en su uso un atole , tortillas elotes en su olote o en grano cocido, servido en vaso, tamales,, corundas,como en michuacan los huchepos colo los tamales pero de maíz fresco recién cortados en su jugo riquísimos,.. son muchos los beneficios al consumir el maíz solo por mexicanos
Los médico restringen el consumo de tortillas algo no que sepan pero del todo creen que hace daño su consumo pero no o tienen razón el maíz consumiendo al natural tiene mucho beneficio.
En mi opinión la ciencia médica habrían de ir directamente a la quinas tortilladora y observar como se contaminan las tortillas de grasa mecánica sobre las bandas gota a gota se van pigmentado cada tortilla, los tortillería le llaman GRAFITE sin consideración las venden así y son consumidas con esa grasa mecánica uevpor los estamos consumiendo por favor y gracias si alguien hace algo respecto.
el maíz es alimento, el alimento es vida.
Jose Luis Vargas dice
vaya que es necesaria esa tortilla !