
No es una solución mágica, ni la única. Pero sí una pieza que faltaba. La combinación solar + baterías empieza a comportarse como una columna vertebral fiable para el sistema eléctrico. Silenciosa, cada vez más barata, y con un impacto real en cómo se produce y se consume la energía. Y eso, hoy, no es poco.
- Almacenamiento en baterías a 65 €/MWh (equivalente aproximado, referencia económica).
- Solar nocturna, por fin viable.
- Costes en caída libre, dos años seguidos.
- Subastas reales, no proyecciones.
- Redes más estables, menos gas.
- Cambio de reglas en el sistema eléctrico.
Almacenamiento a 65 $/MWh – un punto de inflexión para la energía solar
El almacenamiento en baterías a gran escala acaba de cruzar una frontera clave. Convertir la electricidad solar barata del día en energía utilizable por la noche ya no es una promesa a largo plazo, sino una opción económicamente realista. Un análisis reciente del think tank energético Ember sitúa el coste del almacenamiento en 65 dólares por megavatio hora (MWh) en octubre de 2025, para proyectos fuera de China y Estados Unidos. A ese nivel, la combinación solar + baterías deja de ser un experimento avanzado y pasa a competir de tú a tú con otras tecnologías de generación gestionable.

La caída no es puntual. Tras un desplome fuerte en 2024, los precios han seguido bajando con fuerza en 2025. Y no hablamos de escenarios teóricos: los datos proceden de subastas reales de almacenamiento y proyectos solares con baterías en países como Italia, Arabia Saudí e India, además de entrevistas directas con desarrolladores activos en distintos mercados.
Costes de almacenamiento: qué ha cambiado de verdad
Según Ember, un sistema completo de almacenamiento conectado a red —pensado para duraciones largas, cuatro horas o más— ronda actualmente los 125 dólares por kilovatio hora (kWh). De esa cifra, unos 75 dólares/kWh corresponden al núcleo de la batería, fabricado mayoritariamente en China, mientras que la instalación, la electrónica de potencia y la conexión a red suman alrededor de 50 dólares/kWh adicionales.

Este abaratamiento del hardware ha empujado el coste nivelado del almacenamiento (LCOS) hasta esos 65 dólares/MWh. Pero no es solo cuestión de materiales más baratos. También influyen baterías con mayor vida útil, mejores rendimientos energéticos y, algo menos visible pero crucial, modelos de ingresos más claros. Las subastas públicas y los contratos a largo plazo reducen el riesgo financiero y, con él, el coste de la financiación. Todo suma.
Por qué este dato cambia el papel de la energía solar
La energía solar produce sobre todo durante las horas centrales del día, cuando la demanda no siempre acompaña. No hace falta almacenar toda esa electricidad para que el sistema funcione mejor. Ember estima que, si solo se desplaza la mitad de la generación diurna hacia la noche, el coste del almacenamiento añade unos 33 dólares/MWh al precio de la electricidad solar.
Con un precio medio global de la solar de 43 dólares/MWh en 2024, la electricidad solar con almacenamiento se situaría en torno a 76 dólares/MWh. No es la opción más barata en términos absolutos, pero sí una de las más flexibles, predecibles y alineadas con la demanda real. Eso cambia muchas decisiones de planificación energética.
Como señala Kostantsa Rangelova, analista global de electricidad en Ember, tras una reducción cercana al 40 % en el coste del equipamiento de baterías en 2024, el sector encara otra bajada relevante en 2025. La economía del almacenamiento, dice, es casi irreconocible respecto a hace solo unos años. Y aún se está asimilando.

“La solar ya no es solo electricidad barata durante el día; ahora es electricidad gestionable a cualquier hora”. En países con alta radiación solar y demanda creciente, el impacto puede ser enorme.
Más información: Ember



Roberto dice
y muy pronto veremos la entrada al mercado de las baterías de sodio, mucho más económicas, ecológicas, y de mucha mayor vida útil; todo esto bajará muchísimo más el costo de almacenamiento de la energía solar..