
Un equipo de ingenieros de Purdue University descubrió que el uso de productos capilares con herramientas térmicas (como planchas o rizadores) puede liberar hasta 10 mil millones de nanopartículas en una sola sesión.
- Exposición a 10.000 millones de nanopartículas por sesión de peinado.
- Emisiones comparables al tráfico denso.
- Sustancias químicas como el D5 siloxano bajo lupa.
- Riesgos pulmonares, neurológicos y ambientales.
- Tecnología punta para medir contaminantes en tiempo real.
- Soluciones: ventilación, menor uso de calor, cambio de productos.
Calor, productos para el cabello y nanopartículas: una amenaza silenciosa en casa
El estudio liderado por la ingeniera Nusrat Jung en la Universidad de Purdue ha sacado a la luz un problema de contaminación del aire doméstico tan inesperado como preocupante. Las rutinas habituales de peinado con calor —como planchas, rizadores o secadores— combinadas con productos comerciales para el cabello, liberan miles de millones de nanopartículas, que pueden ser inhaladas profundamente en los pulmones.
Estos niveles de exposición, que pueden superar los 10.000 millones de partículas por sesión de 10 a 20 minutos, son comparables a los que se encuentran en carreteras urbanas de tráfico denso. Aunque parezca exagerado, los datos no dejan lugar a dudas: el aire dentro de casa, durante este tipo de rutinas, se convierte en un foco activo de contaminación.

¿Qué son estas nanopartículas y por qué preocupan?
Las nanopartículas generadas tienen menos de 100 nanómetros de diámetro. A esa escala, pueden atravesar los filtros naturales del cuerpo humano, depositándose en los alvéolos pulmonares e incluso cruzando al torrente sanguíneo. Las implicaciones son serias: estrés respiratorio, inflamación pulmonar y, a largo plazo, posibles efectos neurológicos y sistémicos.
En el corazón del problema está el uso de ingredientes como el D5 siloxano, un compuesto organosiliconado que aparece con frecuencia entre los primeros ingredientes de geles, cremas, sprays y demás productos diseñados para «resistir el calor». Este compuesto no solo es volátil, sino que bajo altas temperaturas —superiores a 150 °C— se transforma y genera nuevas nanopartículas, como ha demostrado Jung con equipamiento usado habitualmente para analizar emisiones de tubos de escape.
El reto: un contaminante invisible, cotidiano y no regulado
Lo preocupante es que estos productos han pasado desapercibidos en la conversación pública sobre calidad del aire interior. Mientras que las cocinas o los productos de limpieza han sido objeto de regulación y campañas informativas, las rutinas de cuidado personal siguen fuera del radar.
A nivel legislativo, la Unión Europea ha dado ya algunos pasos. El D5 siloxano está restringido en productos que se enjuagan por su persistencia ambiental y bioacumulación, pero aún se permite su uso en productos “leave-on” (que no se enjuagan), como cremas o sprays capilares. Esta permisividad es alarmante si se tiene en cuenta que, bajo calor, su transformación química produce efectos no previstos por las regulaciones actuales.
Además, esta investigación revela una laguna de conocimiento importante: la mayoría de estudios sobre emisiones químicas en el hogar no contemplan transformaciones inducidas por calor ni la formación secundaria de nanopartículas.
¿Qué alternativas hay?
Aunque la solución más directa sería evitar este tipo de productos y aparatos, no siempre es viable ni realista. Por eso, la ventilación juega un papel clave. Activar el extractor del baño, mantener ventanas abiertas y evitar espacios cerrados durante el peinado puede reducir drásticamente la exposición.
Además, algunas marcas han comenzado a desarrollar productos libres de siliconas volátiles o formulaciones con bajo impacto ambiental y menos propensas a emitir partículas peligrosas. Sin embargo, la falta de etiquetado específico sobre emisiones bajo calor hace que el consumidor aún tenga difícil tomar decisiones informadas.
En paralelo, la propia tecnología del hogar está evolucionando. El concepto de viviendas como el laboratorio zEDGE, donde se realizó el estudio, propone soluciones de ventilación automatizadas y eficientes, preparadas para reducir la concentración de contaminantes en tiempo real.
Vía purdue.edu
Más información: Jianghui Liu et al, Indoor Nanoparticle Emissions and Exposures during Heat-Based Hair Styling Activities, Environmental Science & Technology (2025). DOI: 10.1021/acs.est.4c14384



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