
Nueva chaqueta con tejido hidrogel recoge agua del aire y produce hasta 900 ml diarios para excursionistas y trabajadores remotos.
- 🔹 Agua potable obtenida del aire.
- 🔹 Hasta 900 ml diarios por prenda.
- 🔹 Tejidos inteligentes con biomateriales.
- 🔹 Aplicaciones en emergencias y zonas áridas.
- 🔹 Sin infraestructuras complejas.
- 🔹 Mochilas, tiendas y refugios como próximos usos.
- 🔹 Captación atmosférica descentralizada.
- 🔹 Potencial para millones de personas con estrés hídrico.
Esta chaqueta extrae agua potable del aire: la tecnología portátil que podría cambiar el acceso al agua
El acceso al agua potable sigue siendo uno de los grandes desafíos del siglo XXI. Mientras numerosas regiones afrontan sequías cada vez más frecuentes, investigadores de la Universidad de Texas en Austin han presentado una propuesta que parece salida de la ciencia ficción: una chaqueta capaz de generar agua potable directamente a partir de la humedad presente en el aire.
La innovación no consiste únicamente en un nuevo tejido. Lo realmente llamativo es que transforma una tecnología tradicionalmente asociada a grandes dispositivos estáticos en un sistema portátil, ligero y perfectamente integrado en prendas de uso cotidiano.
Cuando la ropa se convierte en una fuente de agua
Durante años, los sistemas de captación atmosférica de agua han estado limitados por su tamaño, coste o necesidad de infraestructuras específicas. Habitualmente se trataba de equipos voluminosos instalados en edificios, instalaciones industriales o proyectos experimentales.
El equipo liderado por el profesor Guihua Yu decidió replantear por completo el concepto.
En lugar de diseñar una máquina más eficiente, los investigadores trasladaron la función de captación directamente a las fibras textiles. El resultado es un tejido capaz de absorber vapor de agua ambiental, conducirlo hacia pequeñas unidades de recolección desmontables y posteriormente liberarlo para su condensación.
La chaqueta desarrollada durante las pruebas logró producir entre 400 y 900 mililitros de agua potable al día, dependiendo de las condiciones de humedad atmosférica.
Aunque estas cantidades no cubren completamente las necesidades diarias de una persona, sí pueden marcar una diferencia enorme en actividades al aire libre, situaciones de emergencia o regiones donde el acceso al agua resulta complicado.
La clave está en el transporte del agua
Uno de los principales problemas de los materiales captadores de humedad desarrollados hasta ahora ha sido su dificultad para trasladar eficazmente el agua absorbida hasta los sistemas de almacenamiento.

Muchos materiales funcionan bien en el laboratorio, aunque pierden rendimiento cuando se escalan a aplicaciones reales.
En este caso, los investigadores diseñaron una estructura que favorece el movimiento rápido del agua desde el aire hasta las fibras textiles y posteriormente hacia los puntos de recolección.
Según los autores, este enfoque permite alcanzar rendimientos entre tres y diez veces superiores a los obtenidos por otros materiales similares utilizados en sistemas de captación atmosférica.
Es un detalle técnico, sí. Pero también es el motivo por el que esta tecnología ha conseguido salir del laboratorio y funcionar en condiciones reales.
Biomateriales que aprovechan la energía solar
El corazón del sistema es un hidrogel avanzado fabricado a partir de materiales derivados de biomasa, una característica especialmente interesante desde el punto de vista ambiental.
Estos hidrogeles absorben la humedad del aire durante las horas favorables y posteriormente liberan el agua cuando reciben calor solar. El vapor generado se condensa y se almacena como agua líquida lista para su consumo.
La utilización de energía solar para completar el proceso reduce considerablemente las necesidades energéticas del sistema y elimina la dependencia de baterías o fuentes eléctricas externas.
Este aspecto resulta especialmente relevante para comunidades aisladas, campamentos humanitarios o zonas afectadas por catástrofes naturales.
Más allá de una chaqueta: una nueva generación de equipamiento autosuficiente
Los investigadores consideran que la ropa es solo el principio.
Las mismas fibras podrían integrarse en mochilas, tiendas de campaña, refugios temporales, lonas agrícolas o equipamiento militar, ampliando enormemente las posibilidades de captación de agua.
Imaginemos una tienda de campaña que produce agua durante la noche mientras sus ocupantes descansan o refugios de emergencia capaces de generar parte del agua necesaria para los afectados tras una inundación o un terremoto.
No parece tan descabellado.
La tendencia hacia materiales multifuncionales está ganando fuerza en numerosos sectores. Los textiles inteligentes ya incorporan sensores biométricos, sistemas de regulación térmica o capacidades energéticas. La generación de agua podría convertirse en una nueva funcionalidad integrada.







Un récord que refuerza la viabilidad de la tecnología
Paralelamente al desarrollo de la chaqueta, el mismo equipo ha presentado otro sistema de captación atmosférica que logró resultados especialmente destacados.
Durante pruebas realizadas tanto en el desierto de Chihuahua, en Nuevo México, como en entornos más húmedos de Texas, el dispositivo consiguió generar aproximadamente 1,3 litros de agua potable al día.
La producción alcanzó 4,3 litros por kilogramo de material captador, una cifra que supera los registros obtenidos anteriormente por otros grupos de investigación en condiciones comparables.
Estos resultados son importantes porque demuestran que la captación de agua atmosférica está dejando de ser una tecnología experimental para acercarse a aplicaciones reales y comercialmente viables.
Las regiones que más podrían beneficiarse
Los mapas climáticos analizados por los investigadores muestran que las zonas donde mejor funcionaría esta tecnología coinciden con algunas de las regiones con mayor estrés hídrico del planeta.
Partes de África del Norte, el Sahel, diversas regiones de Oriente Medio, amplias zonas de India y Pakistán y áreas de África subsahariana presentan niveles de humedad suficientes para permitir una captación significativa durante gran parte del año.
Muchas de estas regiones enfrentan además problemas relacionados con infraestructuras deficientes, crecimiento demográfico acelerado y vulnerabilidad frente al cambio climático.
La posibilidad de disponer de sistemas individuales o comunitarios de producción de agua podría complementar las soluciones convencionales de abastecimiento.
Una carrera tecnológica que se acelera
La captación de agua del aire se ha convertido en uno de los campos más activos dentro de la investigación sobre recursos hídricos.
Universidades, centros tecnológicos y empresas de todo el mundo están desarrollando nuevos materiales adsorbentes, hidrogeles avanzados, estructuras metal-orgánicas y sistemas híbridos alimentados por energía solar.
El aumento de fenómenos climáticos extremos está impulsando la búsqueda de soluciones descentralizadas capaces de garantizar agua potable incluso cuando las infraestructuras convencionales fallan.
No se trata de sustituir redes de abastecimiento enteras. La idea es complementar los sistemas existentes y aportar resiliencia donde más se necesita.

Más información: Chuxin Lei et al, Scalable hierarchical textile fibers toward personalized wearable atmospheric water harvesting, Science Advances (2026). DOI: 10.1126/sciadv.aed9949



Hernán Renteria dice
Que alegría ver los primeros indicios de un destiltraje freemen.
Alex Frias dice
Es muy interesante y a personas que nos gusta el senderismo nos podría ayudar.
Anónimo dice
así se va a ir secando la atmósfera…