
Estudio de la Universidad de Surrey revela que plataformas híbridas eólica-marinas reducen costes eléctricos hasta un 15% y mejoran la estabilidad estructural.
- Plataformas marinas compartidas.
- Más energía, misma superficie oceánica.
- Hasta 70% más generación con mareas.
- Reducción de costes del 10% al 15%.
- Mayor estabilidad estructural.
- Electricidad más constante, menos intermitencia.
Los aerogeneradores combinados con instalaciones de mareas y olas aumentan la generación de energía
La energía eólica marina ya ocupa miles de kilómetros cuadrados de océano. Sin embargo, las bases de los aerogeneradores apenas utilizan una fracción mínima de ese espacio. Investigadores de la University of Surrey han analizado cómo aprovechar mejor esa infraestructura integrando en una misma plataforma tecnologías complementarias: energía undimotriz, mareomotriz y solar flotante.
El resultado es contundente. Cuando se incorporan turbinas mareomotrices a parques eólicos existentes, la producción eléctrica puede aumentar hasta un 70%. No se trata solo de añadir potencia instalada, sino de optimizar un recurso espacial limitado y costoso. En el mar, cada cimentación supone inversión, logística compleja y un impacto ambiental que conviene minimizar.
Sistemas híbridos marinos: más energía con menos huella
El estudio, publicado en la revista Energy Conversion and Management, revisa distintos proyectos demostrativos. Entre ellos, el sistema W2Power en Noruega, que combina viento y olas, y la plataforma NoviOcean, que integra viento, energía undimotriz y solar.

La conclusión es clara: compartir estructuras reduce costes. Los sistemas híbridos pueden disminuir el coste de la electricidad entre un 10% y un 15% frente a parques eólicos marinos convencionales. En un contexto europeo donde la Unión Europea se ha fijado el objetivo de que al menos el 42,5% del consumo final de energía provenga de renovables en 2030, esta reducción económica no es un detalle técnico, es una condición de viabilidad social.
Además, la combinación de fuentes mejora el llamado factor de capacidad. NoviOcean, por ejemplo, alcanza en torno al 40%, lo que significa una generación más constante a lo largo del año. El viento puede caer. Las olas continúan. Las mareas siguen su ciclo predecible. Esa complementariedad reduce la intermitencia, uno de los principales retos de las renovables.

Estabilidad estructural y sinergias inesperadas
Uno de los hallazgos más interesantes es que añadir dispositivos de captación de olas a turbinas eólicas flotantes no debilita la estructura. Al contrario. Los equipos adicionales pueden reducir el movimiento indeseado de la plataforma en torno a un 15% y disminuir las tensiones en la base de la torre.
En otras palabras, la hibridación no solo aumenta la producción; puede mejorar el comportamiento dinámico del conjunto. En ingeniería marina, eso importa. Mucho. Las cargas cíclicas durante décadas son el verdadero examen de estas infraestructuras.
Ahora bien, todavía existen lagunas relevantes. La mayoría de los estudios se han realizado bajo condiciones controladas. Queda por comprobar cómo responderán estas plataformas híbridas ante huracanes, terremotos o tsunamis. Y cómo se comportarán sus cimentaciones tras 20 o 30 años de servicio continuo. La madurez tecnológica es desigual: la integración viento-olas es la más avanzada; la combinación viento-mareas o viento-solar se encuentra en fases más tempranas.
Retos técnicos y regulatorios
El despliegue a gran escala no dependerá solo de la ingeniería. Harán falta marcos regulatorios claros, incentivos financieros y flotas especializadas para instalación y mantenimiento. La integración de varias tecnologías en una sola estructura exige coordinación industrial, estándares comunes y profesionales cualificados.
Además, los sistemas híbridos deben competir en precio con eólica marina convencional, solar terrestre y almacenamiento. El ahorro estimado del 10% al 15% es prometedor, pero su confirmación dependerá de economías de escala reales. Y de decisiones políticas coherentes con los objetivos climáticos.
Potencial
La hibridación de energías marinas representa algo más que una mejora técnica. Permite avanzar hacia un modelo energético donde cada metro cuadrado —en tierra o en mar— se utiliza con inteligencia. Más producción renovable sin expandir de forma descontrolada la ocupación del territorio.
Si estos sistemas demuestran resistencia a fenómenos extremos y fiabilidad a largo plazo, podrían convertirse en nodos energéticos multifuncionales: generación eléctrica estable, producción de hidrógeno verde en el propio emplazamiento, conexión con redes inteligentes costeras. Un pequeño ecosistema energético en medio del mar.
No es una solución mágica. Pero sí una evolución lógica. En un contexto de crisis climática, eficiencia espacial y estabilidad energética ya no son opciones, son requisitos. Y aprovechar el viento, las olas y las mareas desde una misma plataforma puede ser una de las formas más sensatas de hacerlo.
Vía www.surrey.ac.uk
Más información: Yukun Ma et al, Hybrid offshore renewable energy harvest system: a review, Energy Conversion and Management (2026). DOI: 10.1016/j.enconman.2025.120654



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