
El MIT adapta tecnología aeroespacial para reducir emisiones navales mediante mejoras en los cascos de los buques, podría ahorrar $750.000 anuales en combustible por buque.
- Menos resistencia, menos combustible, menos CO₂
- Tecnología modular adaptable a flotas actuales.
- Reducción de emisiones sin cambiar motores.
- Optimización del flujo del agua alrededor del casco.
- Alineado con los objetivos climáticos del sector marítimo.
Investigadores del MIT demuestran modificaciones en cascos de barcos para reducir el consumo de combustible
Las grandes rutas marítimas siguen siendo el corazón del comercio global. Y sobre ellas recae una presión creciente: reducir emisiones sin elevar costes operativos. En ese escenario, pequeñas innovaciones hidrodinámicas pueden provocar cambios más profundos de lo que parece. Eso mismo han demostrado los investigadores del MIT, quienes han validado experimentalmente un sistema sorprendentemente sencillo: generadores de vórtices en forma de cuña que, instalados en el casco, ayudan a disminuir la resistencia al avance hasta un 7,5 %. Una mejora nada trivial en un sector donde cada décima cuenta.
Los ensayos confirman que la modificación consigue lo más difícil en hidrodinámica: evitar que el flujo se despegue del casco, manteniendo el agua adherida durante más tiempo y reduciendo la turbulencia en la estela. El resultado se traduce en menos energía perdida y en un trabajo más eficiente del timón y la hélice. Lo interesante es que la tecnología no requiere rediseñar los barcos desde cero; puede integrarse en buques existentes, instalándose como un módulo adicional.

Un avance en línea con los objetivos climáticos del sector
El estudio presentado en la Society of Naval Architects and Marine Engineers 2025 Maritime Convention encaja directamente con una de las grandes metas de la Organización Marítima Internacional: reducir la intensidad de carbono del transporte marítimo un 40 % para 2030 respecto a niveles de 2008. Un objetivo que, en la práctica, está obligando a las navieras a combinar estrategias: combustibles alternativos, mejoras operativas y —cada vez más— soluciones de ingeniería fina que permitan ahorrar energía sin renovar por completo sus flotas.
Los autores del MIT combinan modelado CFD, prototipado rápido y métodos de optimización asistidos por IA. José del Águila Ferrandis, Jack Kimmeth, Michael Triantafyllou, Alfonso Parra Rubio y Neil Gershenfeld han logrado identificar una geometría que genera vórtices estables, lo justo para guiar el flujo sin añadir fricción innecesaria.
La validación experimental resulta clave. Probaron tres configuraciones de cola: una sin modificaciones, otra con generadores tipo delta y una tercera con estructuras en forma de cuña. Esta última fue la más eficiente, justo por mantener el equilibrio entre ordenar el flujo y no incrementar el rozamiento en exceso.

Resultados visibles en modelos a escala… y con impacto real en barcos oceánicos
Las visualizaciones del flujo muestran de forma clara cómo el agua se desliza de manera más uniforme, sin desprenderse del casco demasiado pronto. Esto no solo disminuye la resistencia; también homogeneiza la corriente que llega a la hélice, reduciendo vibraciones, ruido submarino y el desgaste del sistema propulsor. Un detalle importante en un sector muy sensible tanto a la seguridad como al impacto acústico sobre especies marinas.
Aplicado a un bulk carrier de 300 m que cruce el Pacífico a unos 26,8 km/h (14,5 nudos), la reducción de resistencia se traduce en un ahorro económico estimado de unos 750.000 USD al año en combustible. Una cifra que, por sí sola, explica por qué varias navieras están empezando a observar este tipo de soluciones con otros ojos.
Tecnología modular y compatible con buques existentes
Una de las fortalezas de los generadores de vórtices del MIT es su versatilidad. No exigen cambios estructurales profundos y pueden instalarse como piezas discretas, del tamaño de una mano, colocadas en puntos estratégicos del casco. Pueden complementar o incluso sustituir tecnologías como los pre-swirl stators, muy comunes para mejorar la eficiencia de las hélices.
El respaldo del CBA Consortium y la colaboración con Oldendorff Carriers —con una flota de unas 700 unidades— apuntan a una posible adopción masiva. El sector se encuentra precisamente en un momento clave, con nuevas normativas europeas como FuelEU Maritime o las tasas progresivas de emisiones que empezarán a aplicarse en rutas internacionales. Cada mejora en eficiencia es, literalmente, dinero y CO₂ ahorrados.
El MIT Maritime Consortium, creado en 2025, ampliará esta línea de investigación mediante análisis de escala real, seguimiento en navegación y combinaciones con otras tecnologías (revestimientos de baja fricción, sistemas de recuperación energética o biocombustibles avanzados).
Potencial
Esta investigación apunta hacia una tendencia clara: la descarbonización del transporte marítimo no depende solo de combustibles nuevos, sino también de ingeniería inteligente aplicada al casco, probablemente el elemento más infravalorado del buque.
Un escenario razonable para los próximos años podría incluir:
- Flotas híbridas, donde mejoras como estas complementarán combustibles alternativos (metanol verde, hidrógeno, e-amoniaco).
- Normativas más estrictas que premien la eficiencia real medida en ruta y no únicamente el tipo de combustible.
- Sistemas complementarios, desde recubrimientos biomiméticos inspirados en la piel del tiburón hasta dispositivos de recuperación del flujo de estela.
- Optimización continua, donde IA y sensores permitan ajustar en navegación la interacción entre casco, hélice y timón.
Un recordatorio de que la transición ecológica en el mar no siempre vendrá de grandes revoluciones tecnológicas. A veces, un pequeño cambio en el lugar correcto puede desencadenar mejoras profundas, constantes y, sobre todo, accesibles para toda la industria.
Más información: Net Drag Reduction in High Block Coefficient Ships and Vehicles Using Vortex Generators: SNAME-SMC-2025-026



Victor Manuel García Alvarado dice
muy interesante la investigación del MIT, esperando que se aplique en todos los tipos de navegación, gracias por la información.