
Un estudio en Nueva Zelanda revela que los suplementos ricos en almidón disminuyen la huella climática de la leche sin reducir las emisiones por vaca.
- 🐄 Cambio sencillo en la alimentación.
- 🌱 Menor huella de metano por litro de leche.
- 🥛 Hasta un 16% más de producción láctea.
- 🌾 Pastoreo combinado con concentrados ricos en almidón.
- 🌍 Más eficiencia, mismas emisiones por animal.
- 📉 Reducción del impacto climático por unidad de producto.
Un pequeño cambio en la alimentación de las vacas podría reducir la huella de metano de cada vaso de leche
Una estrategia diferente para hacer más sostenible la producción de leche
La ganadería es uno de los sectores que más atención recibe cuando se habla de emisiones de metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento muy superior al del dióxido de carbono durante sus primeras décadas en la atmósfera. Gran parte de ese metano procede de la digestión natural de los rumiantes, un proceso biológico muy difícil de eliminar por completo.
Un nuevo estudio plantea una alternativa interesante. En lugar de intentar reducir directamente las emisiones que produce cada vaca, los investigadores analizaron si era posible disminuir la huella climática de cada litro de leche mediante un ajuste relativamente simple en la alimentación de los animales.
Los resultados muestran que una modificación en el tipo de concentrado utilizado durante los meses de verano puede mejorar la productividad de las vacas sin aumentar las emisiones diarias de metano, reduciendo así el impacto ambiental asociado a cada unidad de leche producida.
El desafío del verano para las explotaciones lecheras
En países donde las vacas permanecen gran parte del año en pastoreo, como Nueva Zelanda, la hierba constituye el alimento principal gracias a su bajo coste y buena calidad nutricional durante buena parte del año.
El problema aparece cuando llegan los meses más cálidos. La calidad del pasto disminuye y muchas vacas se encuentran todavía en la última fase de la lactación mientras gestan el siguiente ternero. Esa combinación incrementa sus necesidades energéticas justo cuando el alimento disponible resulta menos nutritivo.
Para compensar ese déficit energético, los ganaderos suministran piensos concentrados durante el ordeño. La investigación quiso comprobar si el tipo de carbohidrato predominante —almidón o fibra— podía influir también en las emisiones de metano.
Cuatro dietas para responder a una pregunta muy concreta
El ensayo se realizó con 72 vacas lecheras en la granja experimental de la Universidad de Massey, en Nueva Zelanda.
Los animales se dividieron en cuatro grupos:
- Un grupo alimentado únicamente con pasto.
- Un grupo con concentrado rico en almidón.
- Otro con concentrado rico en fibra.
- Un cuarto grupo con una mezcla equilibrada de ambos.
Cada vaca suplementada recibió alrededor de 5 kilogramos de concentrado al día durante el ordeño. Para medir el metano exhalado, los investigadores emplearon estaciones automáticas capaces de analizar los gases presentes en el aliento de los animales mientras se alimentaban. Además, collares electrónicos registraron el tiempo dedicado a comer y rumiar, mientras que la producción y la composición de la leche fueron monitorizadas durante todo el experimento.
Las emisiones no cambiaron… la eficiencia sí
La principal sorpresa fue que las emisiones diarias de metano por vaca apenas variaron entre los distintos grupos.
En otras palabras, sustituir un concentrado rico en fibra por otro con mayor contenido de almidón no consiguió que cada animal produjera menos metano.
Sin embargo, ocurrió algo importante: las vacas alimentadas con concentrados ricos en almidón produjeron aproximadamente un 16% más de leche corregida por grasa y proteína respecto al grupo alimentado únicamente con pasto.
La calidad de la leche permaneció prácticamente igual. Lo que aumentó fue la cantidad obtenida.
Ese detalle cambia completamente el resultado ambiental.
Menos emisiones por cada vaso de leche
Al mantenerse prácticamente constantes las emisiones de metano mientras aumentaba la producción, la huella climática por litro de leche descendió entre un 13% y un 14% en los grupos alimentados con concentrados ricos en almidón o con mezclas de almidón y fibra.
No se trata de que las vacas emitan menos gases, sino de que cada kilogramo de metano queda repartido entre una mayor cantidad de leche.
Es un concepto muy utilizado actualmente en sostenibilidad agroalimentaria: mejorar la eficiencia productiva permite reducir el impacto ambiental asociado a cada alimento sin modificar necesariamente las emisiones absolutas del animal.
El comportamiento al comer también ofrece pistas
Los investigadores detectaron además una relación curiosa.
Las vacas que dedicaban más tiempo a comer y rumiar tendían a presentar una mayor huella de metano por unidad de leche.
La explicación parece bastante lógica. Estos animales no emitían necesariamente más metano, aunque producían menos leche, lo que hacía aumentar su impacto relativo.
También observaron que las vacas suplementadas consumían rápidamente el concentrado y reducían el tiempo dedicado al pastoreo, un comportamiento que podría influir en la eficiencia digestiva y que merece nuevas investigaciones.
La sostenibilidad también depende de producir mejor
Este trabajo refleja una tendencia cada vez más presente en la investigación agrícola: hacer más eficiente cada kilogramo de alimento producido.
En muchos casos, las mejoras ambientales no llegan mediante tecnologías revolucionarias. A veces aparecen gracias a pequeños ajustes en el manejo diario de las explotaciones.
La alimentación de precisión, el seguimiento digital del ganado mediante sensores, los sistemas automáticos de pesaje o el análisis continuo de la calidad del pasto forman parte de las herramientas que ya están ayudando a reducir el impacto ambiental de muchas granjas sin comprometer la rentabilidad.
Además, numerosas explotaciones están incorporando estrategias complementarias como la mejora genética, la gestión optimizada del estiércol, la producción de biogás o la utilización de aditivos específicos para disminuir las emisiones entéricas, creando un enfoque mucho más completo hacia la descarbonización del sector lácteo.
Qué impacto puede tener en el medio ambiente
Reducir la intensidad de emisiones de los productos ganaderos constituye uno de los objetivos marcados por numerosos programas internacionales de descarbonización agrícola.
Aunque este estudio no consigue disminuir el metano emitido por cada vaca, demuestra que es posible producir la misma cantidad de leche utilizando potencialmente menos animales, siempre que la gestión global de la explotación se adapte a esa mayor productividad.
Ese aspecto resulta especialmente relevante porque el metano representa una parte muy importante de la huella climática del sector lácteo. Cualquier mejora en la eficiencia puede traducirse en menores emisiones por litro de leche consumido.
También conviene recordar que el efecto final dependerá de cómo se produzcan las materias primas utilizadas en esos concentrados. Si los cereales proceden de sistemas agrícolas sostenibles y de proximidad, el balance ambiental puede mejorar todavía más. En cambio, si implican cambios de uso del suelo o largas cadenas de transporte, parte del beneficio podría reducirse.
Un resultado prometedor, aunque con matices
Los propios investigadores señalan algunas limitaciones importantes.
No fue posible medir exactamente la cantidad de hierba consumida por cada vaca durante el pastoreo y únicamente una parte de los animales utilizó las estaciones automáticas de medición de metano con la frecuencia necesaria para incluir sus datos en el análisis final.
Además, esta investigación se centra en vacas en la fase final de la lactación durante el verano. Será necesario comprobar si los mismos resultados aparecen en otras etapas productivas, con diferentes razas o bajo otras condiciones climáticas.
Aun así, el trabajo abre una vía interesante porque demuestra que una decisión relativamente sencilla en la alimentación puede mejorar la eficiencia climática de la producción lechera, algo especialmente atractivo para explotaciones que ya utilizan este tipo de suplementos.
Más información: Frontiers | Effects of concentrate main carbohydrate type on methane emissions, milk production and feeding behavior in grazing late-lactation dairy cows



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