
Tecnología de la Universidad Nacional de Seúl produce agua limpia y hasta un 10% de energía recuperada como hidrógeno.
- Agua limpia + hidrógeno, mismo módulo.
- Purificación sin presión; menos energía.
- Recuperación del 8–10% en forma de hidrógeno.
- Aplicable a salmueras, aguas residuales, desastres.
- Plataforma modular tipo “LEGO”.
- Sin bombas de alta presión; un único tipo de membrana.
- Potencial para autosuficiencia hídrica y energética.
Sistema modular que produce simultáneamente agua purificada e hidrógeno
Un equipo de investigación de Corea del Sur ha logrado algo que durante años se consideró casi idealista: un sistema capaz de generar agua purificada e hidrógeno a la vez, en un único proceso electroquímico, sin los altos requerimientos de presión ni la arquitectura compleja de otras tecnologías de desalinización. Algo pequeño, modular y escalable, que parece diseñado para un futuro en el que el agua y la energía ya no compiten entre sí.
La tecnología combina desalinización por ion concentration polarization (ICP) con electrólisis en un solo módulo. Aprovecha la migración de iones para eliminar sales y contaminantes mientras reduce protones (H⁺) para formar hidrógeno. Todo ello con una pérdida energética menor que la de los sistemas de purificación convencionales.
Abordando las necesidades globales de agua y energía
El acceso a agua potable y a energía limpia es uno de los nudos más tensos de este siglo. Se sabe que purificar agua exige electricidad, y que generar electricidad suele exigir agua. Este círculo vicioso empuja a buscar soluciones que integren ambos procesos.
El grupo dirigido por el profesor Sung Jae Kim, de la Seoul National University, propone precisamente eso: un sistema que utilice una membrana de intercambio catiónico para separar los flujos, concentrar sales a un lado y generar hidrógeno al otro. El principio ICP, habitual en microfluídica, se convierte aquí en un puente entre el tratamiento de agua y la producción de energía.
Para probar el concepto, el equipo construyó primero un chip microfluídico donde podían observar, en tiempo real, la aparición de zonas libres de iones junto a las burbujas de hidrógeno. Después escalaron el diseño a un dispositivo meso-escala del tamaño de un dedo, impreso en 3D, que alcanzó producciones estables de agua purificada e hidrógeno de varios mililitros por hora. No parece mucho, pero para un prototipo de este tamaño resulta revelador: el comportamiento es estable, repetible y ampliable.

El sistema recuperó entre un 8 y un 10% de la energía eléctrica usada para purificar el agua, convertida en hidrógeno. No es un porcentaje espectacular, pero introduce un matiz clave: una parte de la energía deja de perderse y pasa a almacenarse químicamente.
Lo más interesante es que el dispositivo siguió funcionando incluso con salmueras altamente concentradas, algo que suele bloquear o deteriorar tecnologías como la ósmosis inversa en su primera fase de operación. Esto abre la puerta a combinar esta técnica con estrategias de aprovechamiento de salmueras industriales o incluso de plantas desalinizadoras existentes.
Ventajas frente a tecnologías actuales
A diferencia de la ósmosis inversa, este sistema no necesita bombas de alta presión, ni múltiples membranas alternadas como las que exige la electrodíalisis. El módulo se basa en un diseño sencillo, ligero y con una única membrana. Esa simplicidad reduce el riesgo de fallos mecánicos y facilita el mantenimiento, algo crucial en contextos de emergencia humanitaria, misiones espaciales o instalaciones remotas sin personal técnico especializado.
Además, la capacidad de remover no solo sales, sino también metales pesados, partículas finas y microorganismos, amplía su uso más allá del consumo humano. Puede integrarse en sistemas de descontaminación ambiental, equipos biomédicos o aplicaciones de laboratorio que requieran agua ultra pura.
El carácter modular recuerda a montar bloques tipo LEGO: añadir más unidades en paralelo incrementa el caudal sin rehacer toda la infraestructura. Eso permite concebir dispositivos personales alimentados por energía renovable, unidades móviles para crisis climáticas o plantas más grandes para zonas sin red eléctrica estable.

Las posibles combinaciones son sugerentes: conectar los módulos a una celda de combustible para reutilizar el hidrógeno generado, integrarlo con fotovoltaica portátil o usarlo como sistema de respaldo para bases científicas en zonas áridas. Una pieza que encaja bien en escenarios donde la energía debe circular, no desperdiciarse.

Perspectivas de expertos y próximos pasos
El equipo subraya que el valor principal del hallazgo es la integración: una sola arquitectura resolviendo simultáneamente dos problemas globales. A partir de ahora, el reto está en aumentar la eficiencia, ampliar el tamaño de los módulos y adaptar la tecnología a flujos más complejos, como aguas residuales urbanas o efluentes industriales.
Las líneas futuras de investigación apuntan a mejorar la estabilidad de las membranas, optimizar la recuperación energética y estudiar si parte del calor generado en el proceso podría reutilizarse. También evalúan si este enfoque puede ayudar a mitigar fenómenos no relacionados directamente con el agua, como la formación de dendritas metálicas en baterías, algo que el equipo ya está explorando en paralelo.
Potencial
Esta tecnología abre un camino realista hacia sistemas autosuficientes, capaces de producir agua potable y almacenar energía en forma de hidrógeno. Si en los próximos años mejora su eficiencia, podría utilizarse como:
- Módulo portátil para comunidades sin red eléctrica.
- Complemento de plantas solares o eólicas, utilizando el hidrógeno como amortiguador energético.
- Herramienta de purificación en refugios climáticos, bases científicas o misiones espaciales.
- Parte de un ecosistema descentralizado de micro-infraestructuras que reduzcan la dependencia de grandes plantas energéticas y de agua.
No resuelve por sí sola la crisis hídrica ni la energética, pero señala una dirección clara: tecnologías híbridas, capaces de cerrar ciclos, recuperar energía y hacer más con menos. Un pequeño paso hacia un modelo en el que agua y energía dejen de competir y pasen a cooperar.
Más información: Jihee Park et al, Energy-efficient modular water purification system via concurrent freshwater and hydrogen generation using ion concentration polarization, Communications Materials (2025). DOI: 10.1038/s43246-025-01001-z



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