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Nuevo estudio descubre que el 73% de los alimentos para bebés en EE. UU. son ultraprocesados

8 marzo, 2026 Deja un comentario

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Imagen: halfpoint – Depositphotos.

Investigadores analizan 651 productos infantiles y hallan que 7 de cada 10 contienen aditivos industriales y azúcares añadidos.

  • 651 productos analizados en supermercados.
  • Más del 70 % de alimentos infantiles, ultraprocesados.
  • 105 aditivos distintos detectados en etiquetas.
  • 14 g de azúcar por 100 g en productos ultraprocesados.
  • Casi el doble de sodio frente a opciones menos procesadas.
  • Snacks y bolsitas, formatos con más procesamiento.
  • Sabores dulces tempranos, influencia en hábitos futuros.
  • Lectura de etiquetas, herramienta clave para familias.

La mayoría de los alimentos para bebés en supermercados son ultraprocesados

Casi tres de cada cuatro alimentos para bebés que se venden en grandes supermercados pertenecen a la categoría de alimentos ultraprocesados. Así lo indica un análisis reciente que examinó el contenido real de los productos presentes en el pasillo infantil de las principales cadenas de Estados Unidos.

La investigación cambia la forma en que muchas familias podrían percibir los tarritos, bolsitas y snacks infantiles que suelen presentarse como opciones sencillas y naturales para las primeras etapas de la alimentación.

Alimentos infantiles ultraprocesados

El estudio analizó 651 productos dirigidos a bebés y niños pequeños, revisando detalladamente las listas de ingredientes. La investigación estuvo liderada por la doctora Elizabeth Dunford, del George Institute for Global Health, quien documentó la frecuencia con la que aparecen aditivos industriales y componentes altamente refinados en alimentos diseñados específicamente para la primera infancia.

Más del 70 % de los productos entraban en la categoría de ultraprocesados, una clasificación que también incluye muchos alimentos envasados destinados al público adulto.

La clave para entender esa clasificación está en los ingredientes. Muchos de estos productos contienen sustancias añadidas por la industria alimentaria que modifican el sabor, la textura o el color del alimento.

Identificación de aditivos industriales

Para clasificar los productos, los investigadores utilizaron el sistema NOVA, una metodología ampliamente utilizada en investigación nutricional que agrupa los alimentos según su grado de procesamiento.

A diferencia de otros sistemas centrados en nutrientes, el método NOVA se fija en cómo se fabrica un alimento y en los ingredientes que intervienen en su elaboración.

Cuando las etiquetas incluían sabores artificiales, edulcorantes, espesantes, emulsionantes o colorantes, el producto se clasificaba como ultraprocesado.

En total, los investigadores detectaron 105 tipos diferentes de aditivos en los alimentos infantiles analizados. Los potenciadores del sabor aparecían en el 36 % de los productos, mientras que los espesantes, utilizados para ajustar la textura, estaban presentes en el 29 %.

Los emulsionantes, que permiten mezclar ingredientes como aceite y agua, se encontraron en el 19 % de los alimentos, la misma proporción en la que aparecían los colorantes artificiales.

A simple vista, muchas etiquetas parecen sencillas. Sin embargo, basta con mirar con más detenimiento para descubrir listas de ingredientes bastante más complejas de lo que sugiere el envase.

Productos con el doble de azúcar

El contenido de azúcar fue uno de los aspectos donde la diferencia entre alimentos ultraprocesados y menos procesados resultó más evidente.

Los productos ultraprocesados contenían, de media, 14 gramos de azúcar por cada 100 gramos de alimento, aproximadamente el doble que los productos menos procesados, que presentaban unos 7,3 gramos.

Esta diferencia se explica principalmente por la presencia de azúcares añadidos, concentrados de fruta y harinas refinadas, ingredientes que elevan rápidamente la carga de azúcar total del producto.

Curiosamente, los alimentos menos procesados no incluían azúcares añadidos, lo que confirma que el aumento de dulzor responde a decisiones de formulación industrial más que a necesidades nutricionales del bebé.

Niveles más altos de sodio

El sodio también aparecía en mayores cantidades en los productos ultraprocesados.

Los alimentos infantiles de esta categoría contenían, de media, 70 miligramos de sodio por cada 100 gramos, frente a los 41 miligramos presentes en productos menos procesados.

La sal y otros compuestos de sodio se utilizan con frecuencia para mejorar el sabor y aumentar la conservación de los alimentos.

El problema es que ese perfil de sabor —más intenso y más salado— puede acercar estos productos a los patrones de sabor de la alimentación adulta, algo que los expertos consideran poco recomendable en las primeras etapas de la vida.

El papel del envase

El formato del producto también influye en su nivel de procesamiento.

Los investigadores observaron que los snacks infantiles en pequeños paquetes presentaban el porcentaje más alto de ultraprocesamiento. En este tipo de productos —galletitas, snacks crujientes o piezas que se deshacen en la boca— las recetas suelen incluir más ingredientes para mantener la forma, la textura y la estabilidad del producto.

En estos snacks, el 94 % de los productos eran ultraprocesados.

Las bolsitas exprimibles alcanzaban el 73 %, mientras que los envases de mayor tamaño llegaban al 86%.

El auge de estos formatos ha sido enorme. Las ventas de bolsitas para bebés han aumentado casi un 900 % desde 2010, impulsadas por la comodidad y la facilidad de uso. Pero esa misma conveniencia también ha favorecido la expansión de alimentos más procesados y con fórmulas más complejas.

Los aditivos y la salud

Algunos estudios experimentales han comenzado a analizar los posibles efectos de ciertos aditivos alimentarios.

Investigaciones realizadas en animales han mostrado que algunos emulsionantes comunes pueden alterar la microbiota intestinal y reducir la capa protectora de mucosa del intestino, un cambio asociado a procesos inflamatorios.

Otros estudios en humanos han vinculado determinados colorantes alimentarios artificiales con un aumento de los niveles de hiperactividad en niños.

Según la doctora Dunford, existe un número creciente de investigaciones que sugieren que algunos aditivos podrían tener efectos sobre la salud, especialmente cuando se consumen desde edades muy tempranas.

Qué dicen las recomendaciones nutricionales

Las Guías Alimentarias para los Estadounidenses recomiendan evitar los azúcares añadidos durante los primeros años de vida y limitar la exposición a alimentos altamente procesados.

La razón es sencilla: durante la infancia se forman muchas de las preferencias alimentarias que acompañarán a una persona durante décadas.

Cuando un bebé se acostumbra desde el principio a sabores muy dulces o muy salados, es más probable que en el futuro prefiera alimentos con ese mismo perfil.

La doctora Dunford lo resume de forma clara: la infancia es un momento clave para construir hábitos alimentarios duraderos.

Limitaciones del estudio

Como ocurre con muchas investigaciones basadas en etiquetas de productos, el estudio tiene algunas limitaciones.

Las listas de ingredientes permiten saber qué sustancias contiene un producto, pero no indican necesariamente la cantidad exacta de cada una.

Además, las etiquetas tampoco revelan detalles sobre los procesos industriales utilizados durante la fabricación, como tratamientos térmicos o técnicas de secado que pueden modificar la estructura del alimento.

Por otra parte, la base de datos utilizada no incluía cifras de ventas. Por tanto, el análisis refleja qué productos estaban disponibles en las estanterías en 2023, pero no necesariamente cuáles se consumían con mayor frecuencia.

Aun así, el estudio ofrece una fotografía bastante clara del mercado actual y permite identificar patrones de formulación muy extendidos en la industria de alimentos infantiles.

Vía www.georgeinstitute.org

Más información: Tiny Tummies, Big Questions: Unpacking Ultra-Processed Ingredients and Additives in Complementary Foods in the United States | MDPI

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Publicado en: Vida saludable

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