
Cambridge Photon Technology ha desarrollado un aditivo químico llamado Photon Multiplier que convierte fotones de alta energía en fotones utilizables, aumentando la eficiencia hasta un 15% sin modificar el diseño de los paneles.
- Tecnología que aumenta la eficiencia solar sin modificar paneles existentes.
- Financiación de 1,56 millones de libras para escalar la solución.
- Aprovechamiento de fotones de alta energía que hoy se desperdician.
- En desarrollo una alternativa práctica y económica frente a otras tecnologías.
- Lanzamiento comercial previsto para 2028.
La energía solar es una pieza clave en la transición energética global, pero sigue atrapada en un techo técnico: la eficiencia limitada del silicio. Hoy, incluso los paneles más avanzados apenas convierten algo más del 25 % de la luz solar en electricidad. El resto, energía valiosa, se pierde como calor. Ese límite físico ha sido durante décadas un cuello de botella. Pero algo está cambiando.
Cambridge Photon Technology, una startup derivada de la Universidad de Cambridge, quiere romper ese techo. Ha desarrollado una tecnología patentada que incrementa hasta un 15 % la producción eléctrica de los paneles solares convencionales, sin alterar su diseño ni su proceso de fabricación. El avance no exige líneas nuevas ni materiales exóticos: se integra como un aditivo químico en una capa ya existente del panel.
Este enfoque tiene un impacto inmediato. Fabricantes de todo el mundo podrían adoptar la mejora sin necesidad de reestructurar plantas ni asumir sobrecostes. Un cambio mínimo, con un beneficio máximo.
La empresa acaba de cerrar una ronda de financiación de 1,56 millones de libras esterlinas (unos 1,8 millones de euros), que combina 926.000 libras en capital privado y 630.000 libras en ayudas públicas a través del programa Clean Energy and Climate Technologies de Innovate UK. Inversores como Cambridge Enterprise Ventures, Spectrum Impact o Tybourne Capital han respaldado la operación.
Atacando una de las pérdidas más persistentes de la energía solar
Al frente del proyecto está el físico y emprendedor Dr. Claudio Marinelli, con una trayectoria que cruza ciencia de materiales y aplicaciones industriales. Su objetivo: recuperar parte de los fotones de alta energía que hoy el silicio simplemente deja escapar.
El núcleo de la innovación es un aditivo químico dispersable: el Photon Multiplier. Este material se introduce en una capa intermedia del panel, donde transforma los fotones ultravioleta de alta energía —normalmente perdidos como calor— en fotones de menor energía, pero absorbibles por el silicio. Resultado: más electricidad a partir de la misma luz.
A diferencia de tecnologías como las celdas tándem de Oxford PV, los nanocristales de UbiQDs o los semiconductores alternativos de Kubos, esta solución no requiere repensar el panel desde cero. Tampoco introduce fragilidad ni compromete la vida útil. Su ventaja principal: es compatible con las líneas de producción actuales. Para una industria que necesita escalar rápido y sin interrupciones, esto es clave.
Ya se han realizado pruebas piloto con socios industriales. Resultados positivos en condiciones reales han confirmado que el Photon Multiplier no solo funciona en laboratorio, sino que resiste la intemperie, la variabilidad solar y el paso del tiempo.
Próximos pasos
La empresa ampliará ahora sus operaciones de I+D en Cambridge, con el foco puesto en acelerar colaboraciones con fabricantes y preparar pruebas a mayor escala. El objetivo: lanzar el primer producto comercial en 2028. Un plazo ambicioso, pero viable si las próximas fases de validación siguen en curso.
Además, la nueva financiación permite explorar posibles aplicaciones en otros tipos de paneles, como los bifaciales o los integrados en edificios (BIPV), donde el margen de mejora es aún mayor. Si la tecnología logra consolidarse, podría convertirse en un estándar industrial para mejorar la eficiencia sin costes disruptivos.
Chris Gibbs, director de inversiones en Cambridge Enterprise Ventures, lo resume así: “Cambridge Photon Technology representa el tipo de innovación transformadora que necesitamos para acelerar la transición energética global”.
Potencial
Más allá del 15 % de eficiencia adicional, la clave de esta tecnología está en cómo se integra en el sistema existente. Eso la convierte en una herramienta realista y escalable frente a la emergencia climática.
Con esta solución:
- Se reduce la superficie necesaria para generar la misma energía, lo que alivia presión sobre el uso de suelo en instalaciones solares.
- Se abarata el coste por kilovatio-hora generado, acercando la paridad de red incluso en regiones con menor irradiación.
- Se acelera la adopción solar en zonas urbanas, donde el espacio disponible es limitado y cada mejora de rendimiento cuenta.
- Se complementan otras innovaciones, como el almacenamiento o la digitalización, en un sistema energético más ágil y distribuido.
En un contexto donde Europa endurece su legislación climática —como el nuevo Reglamento de Ecodiseño para productos energéticos— y países como España o Alemania apuestan por comunidades energéticas locales, contar con tecnologías que mejoran lo que ya tenemos es esencial.
No hace falta reinventar el sol. A veces, solo se trata de aprovecharlo mejor.
Más información: www.cambridgephoton.com



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