
A diferencia de empresas como Fervo, que perforan directamente en roca caliente y acceden a reservorios subterráneos, Rodatherm propone un sistema completamente cerrado, lo que podría evitar problemas con aguas subterráneas.
- Nueva startup geotérmica con 38 millones USD
- Tecnología de lazo cerrado con refrigerante.
- 50 % más eficiente que sistemas convencionales.
- Piloto de 1,8 MW en Utah para 2026
- Menor uso de agua, menos desgaste de equipos.
- ¿Costes más altos? Aún sin respuesta clara.
Rodatherm Energy quiere hacer la geotermia más eficiente, pero ¿será también más barata?
La startup estadounidense Rodatherm Energy acaba de salir del anonimato con 38 millones de dólares de inversión para poner a prueba su innovador enfoque en geotermia. Su objetivo: construir una planta piloto de 1,8 megavatios en Utah antes de que termine 2026. Pero más allá del respaldo financiero, lo que realmente llama la atención es la tecnología que proponen.
Un sistema cerrado con refrigerante: la diferencia clave
A diferencia de la mayoría de empresas que trabajan en geotermia mejorada, Rodatherm empleará un sistema cerrado en lugar de uno abierto. En lugar de hacer circular agua para extraer el calor del subsuelo, su tecnología utiliza un refrigerante en un circuito cerrado, probablemente en tuberías de acero. Este método, según la compañía, puede ofrecer una eficiencia hasta un 50 % superior a los sistemas convencionales basados en agua.
Este tipo de enfoque se asemeja más al funcionamiento de los aerotermia minisplit, sistemas ampliamente utilizados en climatización residencial, donde un refrigerante transfiere calor entre el interior y el exterior de un edificio. En el caso de Rodatherm, la diferencia de temperatura entre las profundidades geotérmicas y la superficie terrestre se aprovecha para generar electricidad de manera continua.

Menor desgaste, menor uso de agua
Uno de los principales argumentos a favor del sistema de Rodatherm es que reduce el contacto directo con el subsuelo, lo que a su vez minimiza la entrada de sedimentos y la necesidad de filtros costosos o mantenimiento constante. Además, al no depender del agua como fluido caloportador, el sistema consume menos recursos hídricos, algo especialmente relevante en regiones áridas como el oeste de Estados Unidos.
Estos elementos no son menores: el uso intensivo de agua y el desgaste mecánico por sedimentos son dos de los principales desafíos operativos en la geotermia tradicional. Si la tecnología de Rodatherm logra mitigar estos factores, podría posicionarse como una alternativa más sostenible y duradera.
Una apuesta en un campo cada vez más competitivo
Rodatherm no está sola en este terreno. Empresas como Fervo Energy, Sage Geosystems, XGS Energy y Quaise ya tienen proyectos avanzados y acuerdos comerciales con gigantes como Google y Meta. Fervo, por ejemplo, está desarrollando una planta de 500 megavatios en Nevada, mientras que XGS colaborará con Meta en un proyecto de 150 megavatios en Nuevo México.
Frente a estos titanes, Rodatherm opta por una estrategia más enfocada: empezar con un piloto modesto, probar su tecnología y luego escalar. El acuerdo con Utah Associated Municipal Power Systems para vender la energía generada será clave para validar su modelo de negocio.
¿Mayor eficiencia = menor coste?
Aquí está la gran incógnita. Si bien la tecnología promete mayor eficiencia energética, su implementación implica perforaciones más profundas, materiales más resistentes y mayor complejidad en el diseño del sistema cerrado. Todo esto incrementa el coste inicial frente a los sistemas más sencillos.
La pregunta es si, a largo plazo, la mayor eficiencia lograda puede compensar los costes de instalación. Rodatherm sostiene que sí, pero la respuesta definitiva solo llegará una vez que el piloto en Utah esté operativo y se tengan datos reales sobre rendimiento, mantenimiento y coste por kilovatio hora generado.
Potencial
La propuesta de Rodatherm no solo apunta a mejorar la eficiencia energética, sino también a reducir el impacto ambiental de la geotermia. Al eliminar el uso intensivo de agua y minimizar el contacto con el subsuelo, su tecnología puede convertirse en una opción más respetuosa con los ecosistemas locales.
En un contexto donde la electrificación de la economía es esencial para frenar el cambio climático, las fuentes de energía limpia y estable como la geotermia juegan un papel fundamental. Tecnologías como la de Rodatherm podrían integrarse en microrredes renovables, abastecer zonas remotas, o incluso alimentar centros de datos sin emisiones directas, como ya hacen Fervo y XGS.
Si se demuestra viable, este tipo de sistemas también podría facilitar la descarbonización del calor industrial, un sector que representa una fracción considerable de las emisiones globales y que hoy depende casi exclusivamente de combustibles fósiles.
Más información: Rodatherm Energy Corporation



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