
Nuevo análisis internacional confirma récord de calor oceánico en 2025, con un tercio del océano entre los tres años más cálidos.
- Océanos como gran sumidero de calor.
- Récord térmico global en 2025.
- Energía acumulada, no visible.
- Impactos ya en marcha.
- Señales claras, margen de decisión humano.
Las temperaturas oceánicas alcanzan otro máximo histórico en 2025
El océano volvió a cruzar un umbral incómodo en 2025. Un nuevo análisis internacional, publicado el 9 de enero en Advances in Atmospheric Sciences, confirma que el sistema oceánico terrestre almacenó más calor que en cualquier otro año desde que existen mediciones instrumentales fiables. No es una subida puntual ni una anomalía aislada. Es una tendencia que se consolida.
La cantidad adicional de energía retenida en el océano durante 2025 se estima en 23 zettajulios, una cifra difícil de imaginar pero reveladora: equivale aproximadamente a 37 años del consumo energético primario mundial al ritmo de 2023. Energía atrapada. Silenciosa. Persistente.
El trabajo es fruto de una colaboración amplia, con más de 50 científicos de 31 instituciones repartidas por Asia, Europa y América. No hay una sola fuente ni una única metodología: hay consenso construido desde datos independientes.
Por qué los océanos son tan importantes
Más del 90 % del exceso de calor generado por los gases de efecto invernadero acaba en el océano. No en la atmósfera, no en los continentes. En el agua. Por eso el contenido de calor oceánico (OHC) se ha convertido en uno de los indicadores más sólidos del cambio climático a largo plazo.
A diferencia de la temperatura del aire, que puede subir y bajar de un año a otro, el calor oceánico se acumula. Cada décima cuenta. Cada año deja huella. Y cuando el océano se calienta, tarda décadas —o siglos— en devolver ese calor al sistema.
Resultados del estudio
La evaluación combina datos de tres grandes productos observacionales —del Institute of Atmospheric Physics, Copernicus Marine y NOAA/NCEI— junto con un sistema de reanálisis oceánico independiente (CIGAR-RT). Cuatro enfoques distintos. Misma conclusión.
En 2025, el contenido de calor oceánico alcanzó el nivel más alto jamás registrado. Aproximadamente el 16 % de la superficie oceánica global marcó récord absoluto, y otro 33 % se situó entre los tres valores más cálidos de toda su serie histórica.
Las zonas con mayor calentamiento incluyen el Atlántico tropical, el Atlántico sur, el Pacífico norte y el Océano Austral. No es un calentamiento uniforme. Hay regiones que se recalientan a mayor velocidad, con implicaciones locales muy concretas.
Desde la década de 1990, la tendencia se ha intensificado. El calor acumulado en los primeros 2.000 metros del océano aumenta de forma sostenida, con una ligera aceleración en los últimos años. 2025 no es una excepción: es el noveno récord consecutivo.
Temperaturas superficiales del mar
La temperatura media anual de la superficie del mar en 2025 fue la tercera más alta desde que existen registros, situándose alrededor de 0,5 °C por encima del promedio del periodo 1981–2010. Algo por debajo de 2023 y 2024, en parte por la transición de El Niño a La Niña en el Pacífico tropical.
Pero que el océano superficial “respire” unas décimas menos no cambia el cuadro general. Las temperaturas del mar influyen directamente en la evaporación, en la formación de tormentas y en la intensidad de los fenómenos extremos.
Durante 2025, estas anomalías térmicas estuvieron asociadas a lluvias extremas e inundaciones en el Sudeste Asiático, sequías persistentes en Oriente Medio y episodios de inundación en México y el noroeste del Pacífico. El océano marca el ritmo. La atmósfera responde.
Por qué esto importa
Un océano más caliente implica subida del nivel del mar por dilatación térmica, olas de calor más duraderas, y una atmósfera cargada de energía y humedad. El resultado es conocido: eventos extremos más frecuentes y más intensos.
Mientras el planeta siga acumulando calor, el océano seguirá batiendo récords. No hay un freno natural a corto plazo. Solo decisiones humanas.
El estudio formará parte de una colección especial dedicada a los cambios en el contenido de calor oceánico, con análisis regionales detallados en zonas como los mares que rodean China, el Pacífico sur o el océano Índico. Una fotografía científica en evolución, no una instantánea cerrada.
La portada del número, con camarones y cangrejos de aspecto frágil sobre un arrecife blanqueado, no es casual. La idea, propuesta por Lijing Cheng, reinterpreta figuras protectoras de la mitología china como criaturas vulnerables, cuyos “escudos” —conchas, caparazones, ecosistemas— se debilitan con el calentamiento y la acidificación del océano. Un símbolo sencillo. Y certero.
Más información: Ocean Heat Content Sets Another Record in 2025 | Advances in Atmospheric Sciences



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