
El suelo se mueve sin que sus habitantes lo perciban. Una investigación global revela qué ciudades están en riesgo y cómo puede afectar a edificios, carreteras e infraestructuras.
- 🛰️ 465 ciudades analizadas: los investigadores estudiaron los movimientos del terreno entre 2014 y 2023 mediante datos satelitales de alta resolución.
- 🌎 21,7 centímetros al año: es la velocidad máxima de hundimiento localizada en determinadas áreas de Ciudad de México, no en toda la ciudad.
- 🌏 Asia concentra algunos de los casos más graves: Medan, en Indonesia, registra una mediana urbana de hundimiento de 3,3 centímetros anuales.
- 🏙️ No todas las ciudades se comportan igual: Londres, Nueva York, Tokio y otras grandes urbes presentan movimientos mucho menores.
- ⚠️ Infraestructuras amenazadas: el descenso del terreno puede dañar cimentaciones, tuberías, carreteras y sistemas de drenaje, además de agravar las inundaciones.
El suelo bajo algunas de las mayores ciudades del planeta está descendiendo a una velocidad preocupante. Un nuevo estudio científico basado en observaciones por satélite de 465 ciudades de 107 países revela enormes diferencias entre unas regiones y otras. En determinadas zonas de Ciudad de México, el terreno llega a hundirse 21,7 centímetros al año, un fenómeno que puede comprometer edificios, carreteras y redes de saneamiento.
¿Cuánto se hunde tu ciudad?
Consulta las mediciones de 465 ciudades en 107 países.
Datos de 2014–2023 · No es una medición en tiempo realValor central de los puntos medidos de la ciudad (Vm).
Umbral del 5 % de puntos con mayor hundimiento (V5th).
Porcentaje de los puntos urbanos válidos medidos (P10).
No hay coincidencias en las 465 ciudades del estudio. Prueba con otro nombre o con el país. La ausencia de una ciudad no indica que su suelo sea estable.
Cómo interpretar los datos
La ciudad no se mueve de manera uniforme. Vm es la mediana, no la media. V5th es un percentil: el 5 % de los puntos medidos presenta una velocidad vertical igual o inferior a ese umbral. No es el máximo hundimiento.
La superficie se refiere a los puntos válidos medidos dentro del límite administrativo, no necesariamente a todo el municipio. No permite conocer el hundimiento de una calle o vivienda concreta.
RLLS mide el movimiento respecto a una referencia local. No es una velocidad absoluta respecto al nivel del mar.
Las fechas exactas varían entre ciudades dentro de la ventana general 2014–2023. Las velocidades pueden cambiar con el tiempo. Los valores próximos a cero deben interpretarse con cautela: las mediciones tienen incertidumbre.
Las magnitudes se muestran en positivo y se indica si el suelo baja o sube. En la fuente original, el hundimiento tiene signo negativo y la elevación, positivo.
Un problema invisible que está transformando las ciudades
Cuando pensamos en los riesgos que amenazan a las grandes ciudades, normalmente imaginamos inundaciones, olas de calor o fenómenos meteorológicos extremos. Sin embargo, existe otro proceso mucho menos visible: el hundimiento progresivo del terreno sobre el que están construidas.
Este fenómeno, conocido como subsidencia, consiste en el descenso de la superficie terrestre respecto a su posición anterior. Puede desarrollarse lentamente durante años y pasar inadvertido hasta que aparecen grietas, deformaciones o problemas en las infraestructuras.
Para comprender su alcance mundial, un equipo científico encabezado por Shengli Tao y Xie Hu ha analizado datos satelitales correspondientes al periodo 2014-2023.
La investigación, publicada en la revista Nature Cities, estudia los movimientos del terreno en 465 ciudades distribuidas por 107 países. Su principal aportación es proporcionar una perspectiva global con la que comparar fenómenos que anteriormente se investigaban mediante metodologías, periodos y ámbitos geográficos diferentes.
Los resultados muestran que la subsidencia urbana no es uniforme: algunas ciudades presentan movimientos relativamente pequeños, mientras que determinados barrios y zonas urbanas experimentan descensos mucho más pronunciados.
Ciudad de México: zonas que se hunden más de 20 centímetros al año
Uno de los resultados más llamativos aparece en Ciudad de México.
Los investigadores identificaron sectores donde el terreno desciende aproximadamente 217 milímetros anuales, equivalentes a 21,7 centímetros.
Es una cifra extraordinaria para una superficie sobre la que se asientan edificios, calles, redes de abastecimiento y otras infraestructuras urbanas.
Sin embargo, existe una diferencia fundamental entre los valores extremos y el comportamiento general de la ciudad.
La mediana urbana registrada en Ciudad de México es de 8 milímetros al año, considerablemente inferior al máximo localizado.
Esto significa que no toda la capital mexicana se hunde a la misma velocidad. Los movimientos pueden variar notablemente entre unas zonas y otras.
En Torreón, otra ciudad mexicana incluida en el estudio, se registra una velocidad de hundimiento de aproximadamente 17 milímetros anuales.
Estas diferencias evidencian por qué resulta tan importante disponer de información espacial detallada: una cifra promedio para toda una ciudad puede ocultar sectores especialmente vulnerables.
Las ciudades asiáticas presentan algunos de los hundimientos más intensos
El análisis también identifica velocidades elevadas de subsidencia en varias ciudades asiáticas.
Entre los casos destacados figuran:
| Ciudad | Hundimiento anual aproximado |
|---|---|
| Medan, Indonesia | 33 mm |
| Bandung, Indonesia | 22 mm |
| Torreón, México | 17 mm |
| Isfahán, Irán | 11 mm |
| Ciudad de México | 8 mm |
Los valores corresponden a las medianas urbanas comunicadas por el estudio, no a los máximos registrados en puntos concretos.
Medan destaca especialmente, con un descenso mediano de 3,3 centímetros al año. Bandung presenta aproximadamente 2,2 centímetros anuales, mientras que Isfahán alcanza 1,1 centímetros.
Aunque estas cantidades puedan parecer pequeñas, su persistencia puede generar problemas importantes en infraestructuras diseñadas para permanecer estables durante décadas.
Además, el hundimiento diferencial —cuando unas partes del terreno descienden más que otras— puede resultar especialmente perjudicial para las construcciones.
¿Por qué se hunde el suelo bajo las ciudades?
La subsidencia puede tener diferentes causas, tanto naturales como relacionadas con la actividad humana.
Una de las más conocidas es la extracción intensiva de aguas subterráneas. Cuando se bombea agua de determinados acuíferos, la reducción de presión puede favorecer la compactación de los sedimentos y provocar un descenso de la superficie.
También pueden intervenir la consolidación natural de suelos blandos, determinadas actividades extractivas y las características geológicas del subsuelo.
En las ciudades construidas sobre antiguos lagos, llanuras sedimentarias o terrenos fácilmente compactables, las condiciones geológicas pueden aumentar la vulnerabilidad.
No obstante, es importante distinguir entre las causas generales de la subsidencia y los resultados concretos de esta investigación. El estudio presentado no demuestra que todos los hundimientos detectados tengan una misma causa.
Su aportación principal es identificar y comparar los movimientos del terreno, proporcionando una base para investigar sus causas y establecer prioridades de intervención.
Londres, Nueva York y Tokio muestran movimientos mucho menores
No todas las grandes ciudades presentan velocidades elevadas de subsidencia.
El estudio identifica movimientos relativamente pequeños en Boston, Nueva York, Londres, Pekín, Tokio, Seúl, Sídney, Montevideo y Nápoles.
En estos casos, las estimaciones de movimiento vertical anual, incluyendo hundimientos y elevaciones, se sitúan aproximadamente entre 0,1 y 1,9 milímetros.
Los investigadores advierten que estas cifras deben interpretarse con cautela debido a su reducida magnitud y a las incertidumbres de medición.
Por tanto, los resultados no significan que estas ciudades estén completamente libres de riesgos geológicos, sino que los movimientos observados durante el periodo estudiado fueron mucho menores que en las zonas urbanas más afectadas.
¿Qué consecuencias puede tener el hundimiento del terreno?
El descenso progresivo del suelo puede afectar a numerosos elementos esenciales para el funcionamiento de una ciudad.
- Edificios y cimentaciones. Los movimientos diferenciales pueden generar tensiones estructurales, deformaciones y grietas.
- Redes de agua y saneamiento. Las tuberías enterradas pueden sufrir desplazamientos, roturas o alteraciones de pendiente que dificulten su funcionamiento.
- Carreteras y ferrocarriles. La deformación del terreno puede producir desniveles y aumentar las necesidades de mantenimiento.
- Inundaciones. Cuando el suelo pierde altura, determinadas zonas pueden quedar más expuestas a la acumulación de agua, especialmente en áreas costeras o con problemas de drenaje.
Este último aspecto es especialmente relevante en un contexto de aumento del nivel del mar.
Una ciudad costera puede experimentar un incremento del riesgo de inundación tanto por la subida del agua como por el descenso del terreno. Ambos procesos pueden combinarse, aunque sus velocidades y causas sean diferentes.
Los satélites permiten detectar los cambios antes de que sean evidentes
Una de las principales ventajas del seguimiento satelital es la posibilidad de estudiar movimientos del terreno a gran escala y comparar su evolución durante periodos prolongados.
Las observaciones de alta resolución permiten identificar patrones espaciales y localizar áreas donde los descensos son especialmente pronunciados.
Esta información puede ayudar a las administraciones a decidir dónde conviene intensificar las mediciones sobre el terreno, revisar infraestructuras o investigar posibles causas de la subsidencia.
Sin embargo, los autores reconocen varias limitaciones.
El análisis se centra en grandes ciudades y en movimientos relativos del terreno durante el periodo estudiado. Algunas áreas situadas fuera de los límites administrativos pueden quedar excluidas y las estimaciones presentan mayor incertidumbre en regiones con escasa cobertura de estaciones terrestres de referencia.
Por ello, los resultados no deben interpretarse como una predicción exacta del hundimiento futuro. Para conocer si las tendencias continuarán será necesario mantener las observaciones y contrastarlas con nuevas mediciones.

¿Por qué importa?
El hundimiento urbano es un problema ambiental y de planificación que puede avanzar durante años sin resultar evidente para sus habitantes.
La principal utilidad de esta investigación es mostrar que los riesgos no se distribuyen de manera uniforme, ni siquiera dentro de una misma ciudad.
Disponer de mapas de movimiento del terreno permite orientar mejor las inspecciones, priorizar infraestructuras vulnerables y estudiar medidas de prevención.
En las zonas donde la extracción de agua subterránea sea una causa confirmada, una gestión más sostenible de los acuíferos puede formar parte de la respuesta. En otros lugares serán necesarias intervenciones adaptadas a sus condiciones geológicas y urbanísticas.
El mensaje de fondo es que no basta con observar cómo cambian las ciudades en superficie: también es necesario vigilar lo que ocurre bajo ellas.
Vía: Investigating sinking cities worldwide
Más información: Tao, S., Hu, X. y colaboradores. A global view of urban land subsidence and its changing trajectories. Nature Cities (2026). https://doi.org/10.1038/s44284-026-00527-8

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