
Ya se han construido y probado dos modelos (cigüeña y ciervo) para asegurar su estabilidad estructural y rendimiento eléctrico.
- Torres eléctricas con forma de animales.
- Inspiradas en fauna local.
- Estéticas, funcionales y simbólicas.
- Premio de diseño Red Dot 2024.
- Integración paisajística y cultural.
- Buscan apoyo social a la red eléctrica.
- Prototipos ya construidos y probados.
- En estudio para escalar a nivel nacional.
Austria transforma sus torres eléctricas en esculturas gigantes de animales — y no es solo por estética
A medida que Europa acelera la transición energética, el despliegue de infraestructura eléctrica se vuelve urgente… pero también polémico. La instalación de nuevas líneas de alta tensión suele chocar con una realidad incómoda: a nadie le gusta ver torres metálicas arruinando el paisaje. Y ahí es donde Austria ha decidido pensar fuera de la caja.
Arte, identidad y energía en una misma estructura
Con la iniciativa Austrian Power Giants, Austria no solo responde al rechazo visual. Lo transforma en una oportunidad. De la mano de Austrian Power Grid, GP designpartners y BauCon, nacen esculturas de gran tamaño con forma de animales locales, que además cumplen la función de torres de alta tensión completamente operativas.
Hasta ahora se han presentado dos prototipos:
- La cigüeña, emblema de Burgenland, donde miles de estas aves migratorias anidan cada primavera.
- El ciervo, figura icónica en los bosques del norte alpino, símbolo de la Baja Austria.
Ambas estructuras ya han sido testeadas en estabilidad estructural y rendimiento eléctrico, lo que abre la puerta a su implementación progresiva en los nueve estados federales austríacos.

Mucho más que una fachada bonita
Aunque su apariencia llama la atención, el proyecto va más allá del diseño visual. Estas esculturas están pensadas como una respuesta directa a uno de los mayores desafíos de la transición energética: la oposición ciudadana a la expansión de redes eléctricas.
Cada vez que se plantea tender una nueva línea, surgen protestas. Especialmente en áreas rurales o turísticas, donde las torres convencionales se ven como una amenaza al paisaje y al valor inmobiliario.
Pero ¿y si en lugar de un obstáculo se convirtieran en un motivo de orgullo local? Esa es la apuesta. Si un habitante de Tirol ve un íbice metálico en lugar de una torre anodina, tal vez no lo rechace, sino que lo reconozca como un símbolo de su tierra. Integración cultural y territorial en estado puro.

Premios y pruebas en curso
El enfoque ha tenido eco internacional. En 2024, el concepto ganó un Red Dot Design Award en la categoría de Electrificación y Descarbonización. Y no es solo un galardón simbólico: las maquetas de los «gigantes eléctricos» estarán expuestas en el Red Dot Museum de Singapur hasta octubre de 2026, lo que consolida el proyecto como referencia global de innovación en infraestructura verde.
Al mismo tiempo, las entidades responsables continúan evaluando la viabilidad técnica y logística de implementar las esculturas a gran escala. No es un proceso simple: implica adaptar materiales, calcular resistencia al viento, asegurar accesibilidad para mantenimiento, y cumplir las estrictas normativas europeas sobre seguridad energética.
¿Una moda pasajera o un modelo exportable?
Este tipo de soluciones ya empieza a interesar fuera de Austria. Países como Suiza, Noruega o incluso Japón —con fuerte tradición en arte público y respeto por el paisaje— observan de cerca la experiencia. Porque el dilema es compartido: ¿cómo construir lo que el futuro necesita sin destruir lo que amamos del presente?
Además, iniciativas similares se han explorado en otros sectores. En Países Bajos, por ejemplo, algunos parques eólicos han introducido turbinas pintadas con patrones inspirados en aves locales, para mejorar su aceptación social. Y en Alemania, proyectos piloto integran huertos solares con corredores de biodiversidad, ganando apoyo de comunidades agrícolas.



Gustavo Luis Blasizza dice
Extraordinario: tecnología, ecología…país ultra desarrollado, una élite mundial, ejemplo de coherencia y respeto por la gente y la naturaleza. Maravilloso!!
Laura dice
precioso super bonito me encanta la idea
MarcV dice
Que cosa mas fea dioss!
No podian enterrar los cables mejor?
Anónimo dice
Genial!
Lez dice
Como curiosidad o arte bien pero como exportable o sostenible un disparate.
rvv dice
estétimente se ve más bonito, si nos ceñimos a integrarlos en la naturaleza, la verdad que donde antes solo una torre invadía el hábitat, para ese ciervo por ejemplo ahora necesitan 3 torres más una por pata, se necesita invadir el triple de naturaleza que antes, pero que si se ve bonito
Danone dice
Un ciervo gigante hecho de hierros retorcidos, no se me ocurre nada más natural y discreto.
Victor dice
No se ve nada natural.