
Científicos han identificado una nueva especie de árbol gigante, Tessmannia princeps, en las montañas Udzungwa. Esta especie nunca antes había sido registrada por la ciencia.
- Árbol desconocido durante milenios.
- Nuevo emblema de conservación en Tanzania.
- Solo unos 100 ejemplares vivos.
- Hasta 40 metros de altura y 2,7 metros de diámetro.
- Capta carbono durante milenios.
- Clave para entender clima, suelos y biodiversidad.
Descubriendo Tessmannia princeps
Un equipo internacional de botánicos, liderado por Andrea Bianchi del Museo de Ciencias de Trento, Italia, junto con expertos tanzanos, reportó en 2025 una nueva especie arbórea de gran tamaño en las montañas Udzungwa, dentro del sistema montañoso del Arco Oriental. El hallazgo, publicado en la revista Phytotaxa (694(2): 109–118), describe a Tessmannia princeps como una leguminosa arbórea emergente que habita zonas remotas y elevadas del bosque húmedo tropical.
El descubrimiento se dio en 2019 durante un mapeo de flora en las reservas forestales de Boma la Mzinga y Uluti. La especie destaca no solo por su altura, que supera los 40 metros, sino por sus troncos macizos, de hasta 2,7 metros de diámetro, coronando el dosel forestal en claros muy localizados.
Un árbol imponente, aún poco conocido
El nombre princeps, del latín «el más eminente», alude al porte majestuoso del árbol, cuya copa sobresale por encima del dosel y cuya base muestra troncos contrafuerte prominentes. Estas estructuras son típicas de árboles tropicales que crecen en suelos pobres y ayudan a estabilizar ejemplares de gran masa estructural.
Aunque aún no se han publicado estudios formales sobre la anatomía interna o la dinámica de crecimiento de T. princeps, los investigadores señalaron en campo que algunos troncos caídos muestran madera densa y crecimiento lento, características que podrían asociarse con una longevidad considerable. Sin embargo, no hay estimaciones científicas publicadas sobre su edad ni sobre su contenido de carbono. Cualquier dato al respecto debe considerarse como una hipótesis no confirmada.
¿Por qué pasó desapercibido?
El aislamiento geográfico y la densa cobertura de nubes de estas montañas han mantenido partes del ecosistema relativamente intactas. Los árboles se encuentran entre los 1.280 y 1.520 metros de altitud, en valles empinados donde la intervención humana ha sido mínima. Hasta hace poco, incluso botánicos locales asumían que todas las especies de leguminosas arbóreas de gran porte ya habían sido descritas.
Este descubrimiento pone en evidencia cuánto queda por conocer sobre la biodiversidad de los trópicos y refuerza el valor de preservar incluso pequeños fragmentos de bosque.
Conservación en marcha
Con una población estimada de menos de 1.000 individuos, Tessmannia princeps cumple los criterios para la categoría de Vulnerable según la UICN. Aunque la tala está prohibida en la zona, los cultivos colindantes, los incendios no controlados y posibles desarrollos de infraestructura representan amenazas indirectas.
El árbol ya ha comenzado a usarse como especie bandera para programas de conservación. Su presencia valida el enfoque de conservar corredores biológicos estrechos, una estrategia clave en regiones fragmentadas del trópico. Además, impulsa la colaboración entre comunidades locales, instituciones científicas y autoridades ambientales.
Lo que Tessmannia princeps puede enseñarnos
Aunque aún no se ha evaluado su contribución al almacenamiento de carbono con datos empíricos, árboles de su tamaño y estructura pueden jugar un papel relevante en la dinámica forestal y la regulación del microclima. Estudios de especies similares en bosques tropicales sugieren que árboles de gran tamaño podrían almacenar entre 20 y 30 toneladas de carbono, en función de su densidad, volumen y arquitectura.
Más allá del carbono, estos árboles actúan como núcleos de biodiversidad, ofreciendo hábitat a otras especies, estabilizando el suelo y facilitando la regeneración de sotobosque. El análisis futuro de su madera, su fenología y sus relaciones ecológicas puede arrojar luz sobre cómo ciertas especies se adaptan y perduran en ambientes tropicales húmedos durante siglos.
Más información: Tessmannia princeps (Fabaceae), a new rainforest tree from the Udzungwa Mountains, Tanzania | Phytotaxa



JULIO CENTENO dice
Tsssmannia prínceps fue reportada en artículo publicado por Phytotaza 694 (2): 109–118, 2025.
(https://phytotaxa.mapress.com/pt/article/view/phytotaxa.694.2.1)
No hace referencia alguna al contenido de carbono de estos arboles, ni a la longitud de sus raíces, ni a su posible edad de 3000 años.
Las referencias a estos aspectos en el artículo de ECOINVENTOS del 13 07 2025 son especulativas. https://ecoinventos.com/botanicos-descubren-en-tanzania-arboles-gigantes-de-hasta-3000-anos/
No hay posibilidad alguna de que un árbol de 3 metros de diámetro y 40 metros de altura total pueda almacenar 200 toneladas de carbono. Implicaría que su biomasa sea de 400 toneladas por árbol, lo que se encuentra fuera de toda probabilidad imaginable.
Un árbol tropical de esa magnitud pudiera, en el mejor de los casos, almacenar unas 30 toneladas de carbono en toda su biomasa viva, incluyendo las raíces.
JC Centeno
[email protected]
enrique mir dice
Al tratarse de un ficus todo es posible….
Luis Reyes Tatis dice
Interesante, si eso es a un gigante, que será a los arbustos de los Soto Bosques, las imiversidadrs, los ministerios de agricultura deben financiar, para evaluar las potenciales desconocidas. So soy Botánico, pero las especies desconocias, intuyo son considerables
Ricardo Monges Fonseca dice
Respeto los comentarios de personas que tienen conocimiento de botánica y otras especialidades. Opino que el mencionado lugar, único y sorprendente, aislado y con densa cobertura de nubes; no se ha hecho presente la «tecnología y el desarrollo», por eso mismo, se ha mantenido libre e intacto.