
En lugar de utilizar métodos convencionales costosos y contaminantes, Cell Cycle emplea microorganismos con millones de años de evolución para descomponer baterías y extraer minerales.
- Bacterias de 50 millones de años para reciclar baterías.
- Recuperan litio, cobalto y níquel sin hornos ni químicos agresivos.
- Proceso de baja energía, baja emisión y potencialmente carbono negativo.
- No necesita instalaciones grandes, solo un biorreactor.
- Financiado por Innovate UK y Universidad de Coventry.
- Escalado comercial previsto para 2026.
Bacterias de 50 millones de años: el futuro del reciclaje limpio de baterías
Un descubrimiento del pasado que podría definir el futuro energético. Cell Cycle, una startup británica parte del grupo SER, ha desarrollado un enfoque revolucionario para el reciclaje de baterías: usar bacterias ancestrales capaces de extraer metales críticos como el litio, el cobalto y el níquel de manera sostenible y de bajo impacto.
Una solución natural a un problema moderno
Con el crecimiento imparable de los vehículos eléctricos y la electrónica portátil, la cantidad de baterías que llegan al final de su vida útil se ha disparado. Los métodos tradicionales de reciclaje suelen requerir temperaturas extremas, productos químicos agresivos y consumen grandes cantidades de energía, generando también residuos contaminantes.
Cell Cycle propone algo radicalmente diferente: aprovechar bacterias que han modelado los minerales de la Tierra durante millones de años para recuperar metales valiosos sin dañar el medio ambiente.

Tecnología sin hornos: bacterias, no fundiciones
Las bacterias utilizadas en el proceso LithiumCycle fueron originalmente estudiadas por su capacidad de disolver rocas para extraer minerales. Ahora, esas mismas capacidades se adaptan a baterías. Trabajan a solo 37 °C, sin necesidad de altas presiones ni reactivos peligrosos.
Este enfoque transforma el proceso de reciclaje en algo compacto y replicable: un simple biorreactor reemplaza enormes infraestructuras industriales. Para ampliar la capacidad, basta con instalar un tanque más grande.

Ventajas operativas
No se generan residuos tóxicos ni se pierde materia bacteriana, ya que el sistema es cerrado y autorregenerativo. Las bacterias consumen CO₂ y liberan oxígeno, contribuyendo activamente a reducir la huella de carbono. Según sus desarrolladores, el proceso podría superar la neutralidad de carbono y llegar a ser negativo en emisiones.
Además, al evitar la exportación de residuos, Cell Cycle reduce la dependencia del extranjero y propone una solución local, escalable y segura para la economía circular del Reino Unido.
Sin infraestructura industrial: solo hace falta voluntad
Mientras que las plantas de reciclaje tradicionales deben adaptarse a tipos específicos de batería y requieren una inversión elevada, esta tecnología puede ajustarse con facilidad a distintas químicas de baterías. Actualmente, en el Reino Unido no existe una capacidad propia para refinar baterías, lo que obliga a enviarlas al extranjero, con el consiguiente coste ambiental y económico.
La meta de Cell Cycle es cerrar el ciclo del reciclaje dentro del país y facilitar una transición energética verdaderamente sostenible. Su segundo laboratorio en Mánchester ya está casi listo y se espera que las operaciones comerciales a gran escala inicien en 2026.
Esta tecnología representa un paso crucial hacia un modelo energético más limpio y justo. Al eliminar la necesidad de procesos contaminantes, disminuye el impacto ambiental del reciclaje de baterías, uno de los puntos críticos de la electrificación del transporte.
También reduce la presión sobre la minería extractiva, una industria que a menudo provoca daño ambiental y conflictos sociales. Si se escala globalmente, LithiumCycle podría ser clave en la transición hacia una economía circular en el sector energético.
Por último, este tipo de innovación evita la exposición a materiales peligrosos como el amianto, que aún está presente en ciertas instalaciones industriales antiguas. Apostar por bacterias no es solo una solución ecológica: es una oportunidad tecnológica y ética para transformar cómo gestionamos nuestros residuos y recursos.
Más información: Cellcycle | The UK’s Leading Lithium Battery Recycler



Jesús Alberto Hita Marín dice
Me parece interesantísimo, pertenezco a una empresa de reciclado que estamos en anteproyecto de una instalaciones de reciclado de baterías y este nuevo enfoque y tecnología podría hacernos replantar nuestro proyecto.
Me gastaría poder contactar con los responsables de la tecnología para poder importarla a nuestra empresa y ámbito de actuación.