
El Instituto Coreano de Ciencia de los Materiales (KIMS) desarrolló un proceso de fabricación para células solares de perovskita que son eficientes y duraderas incluso en ambientes húmedos —hasta un 50% de humedad relativa—, eliminando la necesidad de equipos costosos para controlar la atmósfera.
- Células solares perovskita resistentes a humedad alta.
- Producción en aire ambiente, sin equipos costosos.
- Alta durabilidad y flexibilidad comprobada.
- Potencial en energía portátil y paneles integrados en vehículos.
- Escalabilidad para producción a gran escala.
Cosecha solar eficiente incluso con alta humedad
Un equipo del Korea Institute of Materials Science (KIMS) ha logrado un avance clave en la tecnología de células solares de perovskita flexibles, resolviendo uno de sus mayores obstáculos: la degradación por humedad. Gracias a un nuevo enfoque de pasivación de defectos con materiales de perovskita bidimensionales, ahora es posible fabricar módulos estables y eficientes incluso con humedades relativas del 50 %, sin necesidad de atmósferas controladas ni cámaras de gas inerte.
Esto abre la puerta a una reducción sustancial de costes, ya que elimina la dependencia de entornos industriales complejos y permite trabajar directamente en aire ambiente. Hasta ahora, la perovskita —a pesar de su alta absorción lumínica y bajo coste de producción— había visto frenada su comercialización precisamente por su vulnerabilidad a la humedad y su limitada resistencia mecánica en formatos flexibles.
Más allá del laboratorio: rendimiento probado
Los resultados no se han quedado en pruebas preliminares. Estas nuevas células han mostrado un mantenimiento del 85 % de su eficiencia tras 2.800 horas de funcionamiento continuo, y han resistido 10.000 ciclos de flexión sin apenas pérdida de rendimiento (96 % de eficiencia inicial conservada). Incluso bajo ensayos extremos de corte y deslizamiento, han retenido el 87 % de su capacidad.
Esto no solo valida su robustez mecánica, sino que refuerza su idoneidad para aplicaciones móviles, integradas y portátiles: desde tejidos solares para ropa técnica hasta superficies curvas en vehículos eléctricos o sistemas modulares en campamentos y entornos de emergencia.

Escalabilidad y proyección industrial
Uno de los aspectos más significativos es que la tecnología ha demostrado ser escalable. Se ha integrado con éxito en procesos de producción continua para grandes superficies, lo que facilita su entrada en la industria de la energía solar enrollable y en la fabricación de electrónica vestible. Esta versatilidad representa una ventaja competitiva para países y empresas que buscan reforzar su independencia energética y acelerar la transición hacia energías limpias.
Actualmente, el mercado de las células solares flexibles vive un momento de expansión, impulsado por el auge de dispositivos autónomos, soluciones urbanas de generación distribuida y la demanda de fuentes renovables adaptables a espacios no convencionales. Este avance de KIMS posiciona a la perovskita como un competidor real frente al silicio en sectores donde el peso, la flexibilidad y la resistencia ambiental son críticos.
Potencial
El impacto de esta tecnología va mucho más allá de la innovación técnica. Su producción simplificada y coste reducido pueden acelerar la adopción masiva de la energía solar en lugares donde antes no era viable instalar paneles convencionales. Esto incluye:
- Integración urbana en mobiliario, fachadas y techos ligeros.
- Electrificación rural en zonas sin acceso estable a la red.
- Alimentación energética para vehículos y equipos portátiles sin aumento significativo de peso.
- Refuerzo de la resiliencia energética en contextos de desastre o crisis humanitaria.
Si se combina con modelos de producción local y programas de autoconsumo, esta tecnología podría reducir drásticamente la huella de carbono asociada a la generación de energía, descentralizar su acceso y disminuir la dependencia de combustibles fósiles. En un escenario de crisis climática, soluciones así no solo aportan innovación: ofrecen una vía real y tangible hacia un sistema energético más justo, accesible y sostenible.



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