
CityBee es un refugio modular diseñado para abejas solitarias en entornos urbanos. Su objetivo es fomentar la coexistencia entre personas y polinizadores en las ciudades.
- Refugios modulares para abejas silvestres.
- Fácil montaje, sin herramientas.
- Adaptados a especies locales.
- Fomentan biodiversidad urbana.
- Observación directa sin alterar el hábitat.
- Educación ambiental accesible.
- Diseñados para parques, balcones y azoteas.
CityBee: refugios urbanos modulares para abejas solitarias
CityBee permite que cualquier persona contribuya de forma activa a la restauración de la biodiversidad urbana. Al ofrecer refugios adecuados para abejas solitarias, promueve el regreso de polinizadores esenciales a entornos urbanos cada vez más hostiles. Las abejas solitarias, a pesar de su papel clave en la polinización de flora silvestre y cultivos, han sido invisibilizadas por el protagonismo de la abeja melífera. Este sistema facilita su protección sin necesidad de conocimientos técnicos, ayudando a reconectar fragmentos de ecosistemas dentro de las ciudades.

En Corea, como en muchos otros países, la conversación pública sobre polinizadores se centra casi exclusivamente en la apicultura y la producción de miel. Sin embargo, más del 90 % de las especies de abejas son solitarias, y muchas de ellas se encuentran en peligro debido a la urbanización descontrolada, la pérdida de hábitat y la contaminación. Esta realidad inspiró la creación de una herramienta práctica que empodera a la ciudadanía: un refugio autoconstruible y pedagógico, que permite no solo proteger, sino también revalorizar el papel ecológico de estas abejas poco conocidas. El objetivo: transformar balcones, jardines y parques en pequeños corredores ecológicos urbanos.

Cómo funciona
CityBee se basa en un sistema modular ligero y adaptable, sin necesidad de herramientas para su montaje. Cada módulo cuenta con orificios de entrada de distintos tamaños y profundidades, optimizados para especies locales específicas, lo que aumenta las probabilidades de ocupación. El exterior translúcido cumple una doble función: protección contra depredadores y ventana de observación educativa, fomentando la conexión emocional con estos insectos.

Los refugios pueden instalarse en zonas soleadas de la ciudad —fachadas, balcones, azoteas, vallas de parques— y funcionan como nodos ecológicos descentralizados, favoreciendo la dispersión y el tránsito seguro de abejas a través del paisaje urbano. Este enfoque de microhábitats conectados contribuye a mitigar la fragmentación ecológica provocada por la infraestructura humana.
Proceso de diseño
El desarrollo de CityBee se apoyó en una investigación interdisciplinaria que combinó ecología, diseño urbano y participación ciudadana. Se realizaron entrevistas con entomólogos, urbanistas y diseñadores ambientales para comprender mejor las necesidades específicas de las abejas solitarias en entornos artificiales. A partir de esta información, se prototiparon diversas configuraciones y materiales.

Durante las pruebas, se analizaron factores como la atractividad de los materiales naturales frente a los sintéticos, la orientación óptima para maximizar la colonización, y la resistencia a la intemperie. Las versiones finales se testearon en entornos reales, como balcones en altura o ramas de árboles en parques, con resultados prometedores en cuanto a interacción humana y ocupación por parte de insectos silvestres.
Qué lo hace diferente
A diferencia de los hoteles de abejas tradicionales —habitualmente estáticos, de madera y con diseño genérico—, CityBee introduce una lógica modular, adaptable y evolutiva. Su capacidad de personalización según especie y ubicación lo convierte en una herramienta más eficaz y sostenible a largo plazo.

Además, no se limita a la función ecológica: está pensado como objeto de diseño urbano, integrándose visualmente en el entorno. Su carcasa translúcida permite que los habitantes de la ciudad observen sin interferir, cultivando una conciencia ambiental tangible. Al promover la observación directa y la implicación manual, CityBee convierte la conservación en una experiencia cotidiana.
Planes para el futuro
El próximo paso será desplegar CityBee en espacios públicos clave: escuelas, centros vecinales y zonas verdes, evaluando su impacto tanto ecológico como educativo. Se busca también mejorar los materiales para que sean aún más resistentes, reciclables y de bajo coste, facilitando su producción a mayor escala.
A medio plazo, se prevé colaborar con ayuntamientos, ONG ambientales y comunidades locales, integrando CityBee en programas de renaturalización urbana. Su potencial como recurso pedagógico lo hace ideal para talleres, campañas de sensibilización y actividades escolares, fomentando una cultura de convivencia entre humanos y polinizadores.



olga lucia escobar arbelaez dice
Que buena inicistiva y desarrollo de modelo. adi deberiamos motivar a todos los jovenes para que sean investigadores sensitivos y concientes de su rntorno.
Sonia dice
mis abejas refugiadas llegaban directo a tomar agua, debía llenar el recipiente de 3 a 4 veces enun día fresco y el triple en días calurosos. también les ponía fruta, ciruelas maduras, manzanas, bananas y uvas. muchas causan rendidas directo a dormir y después tomaban agua. tienen estos servicios los objetos urbanos vuestros?