
Innovadora tecnología de autoelevación permite instalar en Namibia siete aerogeneradores de 6 MW sin recurrir a grúas pesadas tradicionales.
- 🌬️ Aerogenerador de 6 MW instalado sin grúas.
- 🏜️ Proyecto en Namibia, entorno desértico remoto.
- 🚛 Menor dependencia de transporte pesado.
- 💨 Montaje seguro con vientos de hasta 72 km/h.
- ⚡ Producción anual estimada: 230 GWh.
- 🏠 Electricidad para una parte relevante del país.
- 🌱 Evitación de unas 200.000 toneladas de CO₂ al año.
- 🔧 Tecnología de autoelevación para turbinas eólicas.
- 📉 Reducción de costes y tiempos de construcción.
- 🌍 Nuevas oportunidades para parques eólicos en zonas aisladas.
La energía eólica llega donde antes era casi imposible construir
La expansión de las energías renovables no depende únicamente de fabricar turbinas más potentes. Muchas veces, el verdadero desafío está en cómo llevar esas infraestructuras hasta lugares remotos y conseguir instalarlas de forma segura. Eso es precisamente lo que acaba de demostrarse en Namibia, donde se ha instalado el primer aerogenerador africano de 6 MW sin utilizar una gran grúa convencional.

La empresa Nabrawind, recientemente incorporada al grupo Fortescue, ha completado el montaje de una turbina Goldwind GW165/6000 en el parque eólico Diaz, desarrollado por InnoVent. El proyecto representa un cambio importante en la forma de construir instalaciones renovables en regiones con infraestructuras limitadas, carreteras complejas o condiciones meteorológicas extremas.
Durante décadas, las grandes grúas han sido una pieza imprescindible en la construcción de parques eólicos. Sin embargo, su transporte y operación generan costes elevados, requieren una logística muy compleja y obligan a detener los trabajos cuando el viento supera determinados límites. Justo cuando más viento hay, curiosamente, menos posibilidades existen de instalar una turbina mediante métodos tradicionales.
Una solución diseñada para los lugares más difíciles
El desierto de Namibia no es precisamente un entorno sencillo para levantar estructuras de cientos de toneladas. Las ráfagas de viento son frecuentes y las distancias entre centros logísticos son enormes.

Para superar estas limitaciones, Nabrawind utilizó su sistema Total Self-Erecting System (SES) junto con la tecnología Skylift, un conjunto de soluciones que permite que la propia estructura participe en su elevación progresiva.
Mientras que las grúas convencionales suelen suspender operaciones críticas cuando el viento alcanza entre 22 y 29 km/h, este sistema pudo seguir trabajando con velocidades cercanas a los 54 km/h y ráfagas que alcanzaron aproximadamente los 72 km/h.
La diferencia es enorme. En zonas especialmente ventosas, los retrasos provocados por las condiciones meteorológicas pueden representar semanas adicionales de trabajo y costes millonarios para los promotores.

Ingeniería de precisión para elevar componentes gigantescos
Uno de los aspectos más llamativos del proyecto fue la instalación del rotor de accionamiento directo de Goldwind, cuyo generador y conjunto de palas poseen dimensiones y pesos considerables.
Los ingenieros desarrollaron un procedimiento específico para mantener el equilibrio durante el izado. Inicialmente se colocaron dos palas formando un ángulo de 30 grados respecto al suelo y se utilizó un contrapeso diseñado expresamente para estabilizar el conjunto durante la elevación.
Una vez alcanzada la posición definitiva, el sistema BladeRunner permitió retirar el contrapeso e instalar la tercera pala.
Aunque pueda parecer un detalle técnico menor, este procedimiento abre la puerta al montaje de turbinas cada vez más grandes sin depender de maquinaria extraordinariamente pesada. En una industria donde las máquinas superan ya con frecuencia los 200 metros de altura total, cualquier mejora logística tiene un impacto enorme.
La carrera por reducir tiempos de instalación
La industria eólica atraviesa una fase de transformación. Los aerogeneradores son más grandes, generan más electricidad y aprovechan mejor los recursos disponibles, pero también son más complejos de transportar y ensamblar.
Por ello, reducir los tiempos de construcción se ha convertido en una prioridad estratégica.
El parque eólico Diaz contará con siete turbinas Goldwind de 6 MW instaladas mediante este sistema. Los equipos técnicos están analizando cada fase del proceso con el objetivo de alcanzar un ciclo completo de montaje de aproximadamente una semana por turbina cuando lleguen a las últimas unidades.
Si esta meta se consolida, podría modificar significativamente la economía de numerosos proyectos renovables, especialmente en mercados emergentes donde los costes logísticos representan una parte importante de la inversión.
Un cambio que va más allá de Namibia
Lo ocurrido en Namibia tiene implicaciones que trascienden las fronteras africanas. Existen enormes recursos eólicos en regiones aisladas de América Latina, Australia, Asia Central o el norte de África donde la disponibilidad de grúas de gran capacidad es limitada o directamente inexistente.
La tendencia hacia turbinas más grandes ha provocado que las grúas necesarias para instalarlas sean cada vez más escasas y costosas. En algunos países incluso deben importarse temporalmente para proyectos concretos.
Tecnologías como la desarrollada por Nabrawind pueden reducir esa dependencia y facilitar el acceso a recursos renovables que hasta ahora resultaban económicamente difíciles de explotar.
Además, la Agencia Internacional de la Energía lleva años señalando que acelerar el despliegue de energías renovables será fundamental para cumplir los objetivos climáticos globales. La innovación en los procesos constructivos puede resultar tan importante como la innovación en la propia generación eléctrica.
Producción limpia para impulsar la transición energética de Namibia
Cuando el parque esté completamente operativo, generará alrededor de 230 GWh de electricidad renovable al año.
Para Namibia, un país que continúa reforzando su seguridad energética y reduciendo su dependencia de importaciones eléctricas procedentes de países vecinos, esta producción supone una contribución significativa. Se estima que cubrirá aproximadamente el 6 % de la demanda eléctrica nacional.
Además, permitirá evitar la emisión de unas 200.000 toneladas de dióxido de carbono anuales, una cifra equivalente a retirar decenas de miles de vehículos de combustión de las carreteras durante un año.
La instalación también incorpora cuatro turbinas adicionales XMEC-Darwind sobre cimentaciones desarrolladas previamente por Nabrawind, configurando un complejo energético de gran relevancia para la región.
Potencial
La instalación sin grúas podría convertirse en una de las innovaciones más interesantes de la próxima década dentro del sector eólico. No por la espectacularidad de la tecnología, que también, sino por su capacidad para resolver problemas muy concretos que frenan nuevos proyectos.
Su aplicación podría facilitar la electrificación renovable de regiones aisladas, abaratar costes de construcción, reducir emisiones asociadas a la logística y acelerar el despliegue de energía limpia a gran escala.
A medida que los países aumenten sus objetivos climáticos y busquen reducir su dependencia de combustibles fósiles importados, disponer de métodos más flexibles para construir parques eólicos será una ventaja competitiva importante.
Porque la transición energética no depende únicamente de generar electricidad renovable. También consiste en encontrar formas más inteligentes, eficientes y sostenibles de construir la infraestructura que la hace posible.
Vía LinkedIn



Alejandro dice
Excelente ! Los felicito !
Desde México !
Alejandro González