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Inventores singapurenses desarrollan nuevas baldosas inteligentes para el alumbrado público que generan 12 V tras 700 pasos

20 enero, 2026 2 comentarios

5/5 - (2 votos)
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Un sistema modular de captación de energía piezoeléctrica que puede desplegarse en casi cualquier entorno urbano.

  • 🟩 Sistema modular de baldosas piezoeléctricas que convierte pasos en energía para iluminar calles y espacios urbanos.
  • 👣 Funciona con pisadas: cada baldosa integra pads piezoeléctricos bajo una superficie antideslizante y resistente hasta 12.000 N.
  • 🔋 Generación de energía: produce aprox. 12 V tras 700 pisadas, regulados mediante un circuito con rectificador y condensador.
  • 🧩 Diseño modular y escalable: permite instalarse en pasarelas, plazas, entradas de escuelas, estaciones o zonas de obra.
  • 🛠️ Alta durabilidad: soporta el equivalente a 1,4 millones de pisadas en pruebas de fatiga.
  • 🦋 Mecanismo tipo “butterfly” que garantiza una depresión uniforme de la baldosa, reduciendo riesgos de tropiezos.
  • 🌱 Fabricación sostenible: puede producirse mediante impresión 3D usando materiales más ecológicos.
  • 🌐 Futuro Smart City: integración con IoT para monitorizar energía, mostrar dashboards y medir indicadores ambientales como CO₂ evitado.
  • 🏙️ Aplicaciones previstas: pasarelas cubiertas, salidas de metro, plazas públicas, accesos escolares, badenes y zonas de alta afluencia.

Qué hace

EcoPulse es un sistema de pavimentación modular que aprovecha la energía cinética de las pisadas para alimentar iluminación LED en entornos urbanos. Bajo cada baldosa se integran almohadillas piezoeléctricas que transforman la presión mecánica en electricidad. El resultado no es solo luz. Es una pequeña conversación entre la ciudad y quienes la recorren, paso a paso, sin cables visibles ni fuentes externas de energía.

Más allá de su función inmediata, EcoPulse introduce una lógica distinta en el diseño urbano: el suelo deja de ser un elemento pasivo y pasa a ser infraestructura energética distribuida, capaz de aportar datos, visibilidad y conciencia sobre el consumo y la generación local.

Cómo funciona

El sistema EcoPulse se plantea como una plataforma modular de captación energética por pisada que convierte la energía mecánica en electricidad utilizable para iluminación LED y sistemas de señalización urbana. Cada baldosa incorpora una superficie antideslizante de alta resistencia y, bajo ella, una red de sensores piezoeléctricos estratégicamente distribuidos.

Desde el punto de vista estructural, las baldosas están diseñadas para soportar cargas estáticas de hasta 12.000 N, con una deformación máxima inferior a 6 mm, un umbral clave para evitar tropiezos y mantener la sensación de firmeza al caminar. Las pruebas de fatiga simularon alrededor de 1.400.000 pisadas, lo que aporta una referencia clara sobre su durabilidad en entornos de alto tránsito como accesos a estaciones, patios escolares o pasarelas temporales en zonas de obra.

En el plano eléctrico, cada módulo puede generar aproximadamente 12 V tras unas 700 pisadas. La energía se acondiciona mediante un rectificador y un circuito con condensadores, que estabilizan la salida antes de alimentar directamente los LED o almacenarla en sistemas auxiliares de baja capacidad.

No es una central eléctrica. Y no pretende serlo. Su valor está en la generación localizada, visible y pedagógica, justo donde se consume.

Proceso de diseño

El primer prototipo sirvió para validar un concepto mecánico inspirado en los teclados de tipo “mariposa”. Este sistema permite que la baldosa se hunda de forma uniforme aunque la presión se aplique solo en un extremo. En esa fase inicial se utilizaron bandas elásticas en lugar de muelles metálicos, ajustando tensiones y combinaciones hasta encontrar un equilibrio entre sensibilidad y resistencia.

La segunda iteración afinó la altura de hundimiento, manteniéndola por debajo de los 6 mm para reducir cualquier riesgo de tropiezo. El tercer prototipo dio el salto al entorno digital, modelado en SolidWorks, con el objetivo de estudiar límites de materiales, distribución interna y comportamiento ante cargas repetidas.

En la cuarta versión se introdujo una baldosa transparente, pensada no tanto para la calle como para la demostración: un objeto casi didáctico, donde el mecanismo y la electrónica quedan a la vista. La quinta unidad, ya orientada a pruebas reales de caminata, consolidó la combinación entre estructura de aluminio, placas acrílicas reutilizadas y módulos piezoeléctricos listos para trabajo continuo.

Hay algo interesante en este proceso: la reutilización de materiales de proyectos anteriores no fue solo una cuestión de presupuesto. Fue una decisión coherente con la filosofía circular que el propio sistema quiere transmitir.

En qué se diferencia

EcoPulse se apoya en su mecanismo tipo mariposa, que permite una depresión uniforme incluso cuando solo se pisa una esquina de la baldosa. Esto mejora la seguridad y reduce el desgaste desigual, un problema habitual en soluciones piezoeléctricas tradicionales.

Su carácter modular y escalable lo distingue de pavimentos energéticos que requieren grandes superficies continuas o instalaciones complejas. Aquí, cada pieza es una unidad funcional independiente, reemplazable, ampliable. Además, el diseño está pensado para ser fabricado mediante tecnologías de fabricación aditiva, lo que abre la puerta al uso de materiales más sostenibles, biopolímeros o plásticos reciclados, reduciendo la huella de producción.

En un mercado donde muchas soluciones se centran en grandes infraestructuras, EcoPulse apuesta por la microenergía urbana, casi artesanal, pero conectada a sistemas digitales.

Planes para el futuro

La siguiente fase se centra en la escalabilidad en entornos reales: pasarelas en zonas de obra, salidas de estaciones de transporte, plazas públicas, accesos a centros educativos, parkings y elementos de calmado de tráfico como badenes.

En paralelo, el proyecto explora la integración con sistemas de IoT y ciudades inteligentes, en línea con iniciativas como la estrategia “Smart Nation” de Singapur. La idea es que cada baldosa no solo genere energía, sino también datos:

  • Monitoreo en tiempo real de producción eléctrica.
  • Paneles interactivos para sensibilización ciudadana.
  • Indicadores ambientales como estimaciones de CO₂ evitado.

No se trata solo de medir. Se trata de hacer visible lo invisible: que una persona vea cómo su paso enciende una luz y, de paso, una conversación sobre energía, consumo y responsabilidad compartida.

Vía EcoPulse | James Dyson Award

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Publicado en: Energía Cinética

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Comentarios

  1. María Teresa dice

    20 enero, 2026 a las 21:33

    Todo lo que sume para un beneficio para nuestro precioso planeta, abrazo grande desde Pereira Colombia Suramérica.

    Responder
  2. Alberto dice

    20 enero, 2026 a las 22:51

    Excelente
    Asi comienzan las grandes utilidades innovadoras.
    Desde la idea, lo pequeño y viene el crecimiento potencial, etapa por etapa.

    Responder

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