
Se trata de una turbina eólica flotante de accionamiento directo con una capacidad de 17 megavatios y un enorme diámetro de rotor de 262 metros.
- Nueva turbina flotante de 17 MW en China.
- Resiste tifones y olas de más de 24 m.
- Suministro eléctrico para 40.000 hogares.
- Fabricación 100 % nacional.
- Clave para explotar energía eólica en mar profundo.
China presenta la mayor turbina eólica del mundo capaz de resistir tifones en alta mar
China ha dado un paso estratégico hacia la soberanía energética con la presentación de la turbina eólica flotante más potente del mundo, una unidad de 17 megavatios desarrollada por China Huaneng Group y Dongfang Electric Corporation. El prototipo salió de fábrica en la ciudad costera de Fuqing, en la provincia de Fujian, y marca un hito para las energías renovables en contextos marinos extremos.
Dimensiones colosales para generar más y llegar más lejos
Esta turbina supera los 152 metros de altura desde la base hasta el buje —casi como un edificio de 50 pisos— y cuenta con un rotor de 262 metros de diámetro, capaz de barrer un área de aproximadamente 53.000 metros cuadrados. Esa amplitud no es un exceso: permite capturar más viento durante más tiempo, maximizando la generación en mar abierto.

Con una capacidad anual estimada de 68 millones de kilovatios-hora, una sola unidad puede abastecer de electricidad limpia a unas 40.000 viviendas, una cifra significativa en un país que acelera su transición hacia fuentes renovables.
La instalación se probará frente a las costas de Yangjiang, en Guangdong, zona expuesta a condiciones oceánicas exigentes que servirán como laboratorio natural para validar su resistencia.
Ingeniería preparada para lo extremo
Lo que convierte a esta turbina en un referente global no es solo su tamaño, sino su capacidad para operar de forma estable en condiciones severas. Está diseñada para soportar olas de más de 24 metros de altura y vientos de nivel 17 en la escala de Beaufort, equivalentes a un tifón de categoría extrema.
El sistema flotante incorpora una plataforma de estabilización dinámica que mantiene el rendimiento aun cuando la estructura se inclina por el oleaje. A esto se suma un sistema inteligente de sensores que permite un control activo de la estabilidad en tiempo real. Según Liu Xin, director del Instituto de Investigación en Energía Limpia de Huaneng, este sistema permite «mantener la seguridad y eficiencia operativa incluso en entornos marinos complejos».
El resultado: una tasa de disponibilidad operativa superior al 99 %, un nivel que pocas infraestructuras logran mantener en condiciones tan hostiles.

Tecnología 100 % nacional: independencia energética en acción
Otro aspecto clave del proyecto es que todos los componentes críticos fueron fabricados en China, desde las palas hasta los generadores y transformadores. Incluso se integró el primer rodamiento principal de gran diámetro desarrollado en el país, una pieza estratégica que hasta ahora solía importarse.
Esto no solo reduce la dependencia tecnológica exterior, sino que también fortalece la industria nacional de energías limpias y genera capacidades industriales exportables. En un escenario donde la competencia internacional por dominar la energía eólica marina es cada vez más intensa, este tipo de avances sitúan a China en la vanguardia del sector.
Un océano de potencial: por qué importa la flotación
Las turbinas flotantes abren una puerta a la explotación del viento marino en zonas profundas, donde las tecnologías de cimentación fija no pueden instalarse. Según la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China, el país tiene un potencial estimado de hasta 500 gigavatios en aguas someras (de 5 a 50 metros de profundidad). Pero el verdadero tesoro energético está más allá: en las zonas profundas, ese potencial se multiplica por tres o cuatro.
A escala global, según el Consejo Global de Energía Eólica (GWEC), más del 80 % del recurso eólico marino se encuentra en aguas con más de 60 metros de profundidad. En ese contexto, los sistemas flotantes no son una opción futurista, sino una necesidad tecnológica urgente.
Aunque la capacidad instalada de eólica flotante aún es modesta —el GWEC prevé unos 278 megavatios operativos a finales de 2024—, proyectos como el de Huaneng y Dongfang aceleran su viabilidad comercial.
Vía The 17MW Floating Wind Turbine was Rolled out in Fujian-DONGFANG ELECTRIC



Salvador Martínez Castillo dice
Y qué sucede si al generar esa energía eléctrica se produce un corto circuito y alguna conexión cae al agua del mar? ¿Está considerado el riesgo?
Obvius dice
Salvador Martínez Castillo dice
16 julio, 2025 a las 19:50
Y qué sucede si al generar esa energía eléctrica se produce un corto circuito y alguna conexión cae al agua del mar? ¿Está considerado el riesgo?
Pues que se electrocutarían TODOS los seres vivos marinos y a las casas que estuvieran conectadas al sistema llegaría electricidad salada, que es sin gluten, y por tanto…mucho más sana,