
Centros de datos del Reino Unido consumen hasta 10.000 millones de litros de agua al año: autoridades promueven “decluttering digital” como medida de ahorro.
- Reino Unido en sequía grave.
- Borrar correos y fotos: impacto indirecto.
- Centros de datos = consumo intensivo de agua.
- Soluciones tecnológicas en marcha.
- Cada acción individual cuenta.
- Potencial para mitigar crisis climática.
Cómo borrar correos y fotos podría ayudar al Reino Unido a combatir la sequía este año
El último llamado del gobierno británico para conservar agua durante la prolongada sequía no apunta a las tuberías, sino a los dispositivos digitales: borrar correos electrónicos, fotos antiguas y archivos almacenados. La propuesta, impulsada por el National Drought Group, busca reducir el consumo de agua indirectamente, aliviando la carga de los centros de datos, responsables de procesar y almacenar toda esa información digital.
“Pequeñas decisiones diarias – como cerrar un grifo o limpiar la bandeja de entrada – realmente ayudan a reducir la demanda y preservar la salud de nuestros ríos y la vida silvestre”, afirmó Helen Wakeham, directora de Agua de la Agencia de Medio Ambiente.
Cinco regiones del Reino Unido ya han declarado oficialmente el estado de sequía, y otras seis enfrentan “condiciones de sequía prolongada”. Las temperaturas extremas han exacerbado el problema: agosto ya suma su cuarta ola de calor y los seis meses previos a julio han sido los más secos desde 1976.
En algunas zonas, las campañas de ahorro han dado resultado. En la región de Severn Trent, el consumo de agua se redujo un 20 % tras los mensajes públicos del 11 de julio.
¿Qué tiene que ver el almacenamiento digital con el agua?
Aunque a simple vista parezca que borrar archivos digitales y ahorrar agua no tienen nada que ver, la conexión es real. Los centros de datos – donde se almacenan correos, fotos, vídeos, inteligencia artificial y servicios en la nube – consumen grandes cantidades de agua, sobre todo para sistemas de refrigeración que evitan el sobrecalentamiento de los servidores.
Según el Departamento de Ingeniería de la Universidad de Oxford, un centro de datos de 1 megavatio, con capacidad para alimentar unas 1.000 viviendas, puede usar hasta 26 millones de litros de agua al año solo para refrigerarse. A esto se suma el agua utilizada indirectamente en la generación eléctrica, especialmente en plantas térmicas y nucleares, que requieren grandes volúmenes para vapor y refrigeración.
Avances tecnológicos con menos impacto hídrico
Frente a este problema, algunas empresas tecnológicas han comenzado a replantear sus estrategias. Microsoft ha probado centros de datos submarinos, y experimenta con refrigeración por inmersión líquida, lo que reduce el uso de agua y energía. Meta (Facebook) implementó su sistema StatePoint Liquid Cooling, que funciona mediante separación por membranas y consume menos agua que los sistemas tradicionales.
Por su parte, Google utiliza aguas residuales recicladas en su centro de datos de Douglas County, Georgia, y se ha comprometido a ser “positivo en agua” para 2030, es decir, devolver más agua de la que consume.
En el norte global, algunas instalaciones están recurriendo a soluciones adaptadas al entorno. En Toronto, la empresa Equinix utiliza el sistema Deep Lake Water Cooling, que extrae agua fría del fondo del Lago Ontario para enfriar servidores sin necesidad de torres de evaporación. Y en Suecia, Dinamarca y Finlandia, la energía térmica residual de los centros de datos se inyecta en redes de calefacción distrital, lo que permite calentar viviendas de forma más eficiente y sin emisiones adicionales.
Más allá de los centros de datos: acción colectiva
La Agencia de Medio Ambiente no ha cuantificado cuánta agua se podría ahorrar en las zonas afectadas si todos los ciudadanos del Reino Unido borraran sus archivos digitales. Pero el mensaje es claro: cada gesto, por mínimo que sea, contribuye a aliviar la presión sobre los recursos hídricos.
El gobierno también insiste en medidas más tradicionales y urgentes. Por ejemplo, un solo inodoro con fuga puede desperdiciar entre 200 y 400 litros de agua diarios. Reparaciones básicas, mejoras en la eficiencia del hogar y hábitos conscientes son esenciales para equilibrar la balanza.
Aunque las decisiones estructurales deben venir de la industria tecnológica y las políticas públicas, la implicación ciudadana sigue siendo un factor importante. En un país con más de 67 millones de personas, las pequeñas acciones se multiplican.



Roberto dice
Creo que deberían eliminarse automáticamente los correos después de dos semanas .
Jaime Aravena dice
que tontería, un disco duro gasta lo mismo con o sin información, el gobierno dio permisos para muchos datacenter sin tener las condiciones, ahora le extrapolan la responsabilidad a los ciudadanos. son un chiste.