
Constructoras francesas preparan un complejo de 40 viviendas tras completar el mayor edificio residencial impreso en 3D de Europa.
- 🔹 12 viviendas sociales impresas en 3D en Francia.
- 🔹 Solo 34 días de impresión para la estructura principal.
- 🔹 Reducción del uso de hormigón cercana al 10%.
- 🔹 Autonomía energética aproximada del 60%.
- 🔹 Paneles solares, aislamiento avanzado y diseño optimizado.
- 🔹 Menos transporte de materiales, menos emisiones.
- 🔹 Próximo proyecto: 40 viviendas con dos impresoras trabajando a la vez.
Un récord europeo que apunta al futuro de la vivienda
La construcción sostenible acaba de dar un paso importante en Francia. El proyecto ViliaSprint², considerado el mayor edificio de apartamentos impreso en 3D de Europa, ha demostrado que la fabricación aditiva ya puede competir con los métodos constructivos tradicionales en proyectos residenciales reales y de escala considerable.
El edificio alberga 12 viviendas sociales distribuidas en tres plantas y representa una nueva generación de construcciones donde la automatización, la eficiencia energética y la reducción del consumo de materiales avanzan de la mano.

La estructura fue desarrollada por Plurial Novilia, diseñada por HOBO Architecture e impresa por PERI 3D Construction mediante una impresora COBOD BOD2, uno de los sistemas más utilizados actualmente en proyectos de impresión 3D para edificación.
Lo llamativo no es únicamente su tamaño. La estructura principal se completó en apenas 34 días, cuando inicialmente se habían previsto 50. Una diferencia que ilustra cómo la automatización puede acelerar procesos que tradicionalmente requieren meses de trabajo.

Cuando la complejidad arquitectónica deja de ser un problema
Uno de los aspectos más interesantes del proyecto es su diseño curvo. En la construcción convencional, las formas orgánicas suelen implicar un aumento considerable de costes debido a la necesidad de encofrados personalizados y una mayor cantidad de mano de obra especializada.
La impresión 3D cambia por completo esa ecuación.

La tecnología deposita el material capa a capa siguiendo un modelo digital, permitiendo crear geometrías complejas prácticamente sin penalización económica. Curvas, esquinas redondeadas y diseños optimizados pasan a ser opciones viables en viviendas asequibles.
Esto abre una puerta muy interesante para la arquitectura bioclimática, que busca adaptar las formas de los edificios a las condiciones climáticas locales para mejorar el confort térmico y reducir el consumo energético.

Menos hormigón y menos transporte
La industria de la construcción es responsable de una parte importante de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Gran parte de ese impacto procede de la fabricación del cemento y del transporte de materiales.
En este proyecto, la producción del material se realizó directamente en la obra, reduciendo desplazamientos logísticos y emisiones asociadas.
Además, el diseño optimizado permitió utilizar aproximadamente un 10% menos de hormigón respecto a una solución convencional equivalente.
Puede parecer una cifra modesta, pero aplicada a miles de edificios supone una reducción muy significativa en el consumo de materias primas y en la huella de carbono del sector.
Actualmente, numerosos grupos de investigación trabajan en nuevas formulaciones de hormigón de bajas emisiones, cementos alternativos y mezclas que incorporan residuos industriales reciclados. La combinación de estos materiales con la impresión 3D podría multiplicar aún más los beneficios ambientales.

Una vivienda pensada para consumir menos energía
La sostenibilidad de ViliaSprint² no se limita al proceso constructivo.
El edificio integra 500 metros cuadrados de paneles fotovoltaicos, aislamiento basado en perlita, balcones de madera y un sistema híbrido que combina bomba de calor y gas para cubrir las necesidades térmicas.
Gracias a estas medidas, alcanza aproximadamente un 60% de autosuficiencia energética, cumpliendo además con los exigentes requisitos de la normativa francesa RE2020, una de las regulaciones de construcción sostenible más avanzadas de Europa.
La RE2020 pone el foco no solo en el consumo energético durante el uso del edificio, también en las emisiones asociadas a los materiales empleados durante todo su ciclo de vida.
Esta tendencia está extendiéndose por numerosos países europeos y marca una dirección clara: construir mejor, consumir menos y reducir emisiones desde la fase de diseño.

La impresión 3D sale de los proyectos experimentales
Durante años, la impresión 3D aplicada a la construcción estuvo asociada a pequeñas viviendas piloto o demostraciones tecnológicas.
Eso está cambiando rápidamente.
En distintos países ya se han levantado escuelas, centros comunitarios, oficinas, infraestructuras urbanas e incluso centros de datos mediante esta tecnología. También se están desarrollando viviendas resistentes a terremotos y soluciones de alojamiento rápido para zonas afectadas por desastres naturales.
Lo importante es que cada nuevo proyecto aporta experiencia, mejora los procesos y ayuda a reducir costes.
La curva de aprendizaje está siendo rápida. Muy rápida.

El desafío pendiente: construir más barato
Aunque la impresión 3D ofrece ventajas evidentes en velocidad y eficiencia material, todavía debe demostrar que puede competir económicamente con la construcción convencional a gran escala.
Por ese motivo, los responsables del proyecto ya preparan una nueva promoción de unas 40 viviendas, donde dos impresoras trabajarán simultáneamente.
El objetivo es ambicioso: reducir los tiempos de impresión hasta cuatro veces y alcanzar costes comparables a los métodos tradicionales.
Si lo consiguen, la construcción automatizada podría convertirse en una herramienta clave para responder a la creciente demanda de vivienda asequible en muchas ciudades europeas.
Potencial
La impresión 3D aplicada a la construcción podría convertirse en una de las herramientas más transformadoras de las próximas décadas. No porque sustituya completamente a los métodos tradicionales, sino porque permite hacer muchas cosas de forma más eficiente.
La combinación de automatización, diseño digital, energías renovables y optimización de materiales ofrece una vía realista para construir viviendas más accesibles y sostenibles.
También puede acelerar la creación de alojamientos en zonas con déficit habitacional, reducir residuos de obra y facilitar la adopción de diseños adaptados al clima local.
Si las próximas generaciones de edificios impresos logran igualar los costes de la construcción convencional mientras reducen emisiones y consumo energético, proyectos como ViliaSprint² podrían dejar de ser excepciones para convertirse en una imagen habitual del paisaje urbano europeo. Y eso sí que supondría un cambio de escala.
Vía Plurial Novilia
Más información: COBOD International



José Russo dice
se puede importar una máquina para hacer de a dos casas a la vez, a la argentina
Juan Suescun dice
Se habla de la estructura principal en 34 dias, pero cuanto tardan los acabados, como se hacen los entrepisos y el techo y como se instalan los servicios sanitarios , gas, calefaccion y electricidad ? Y las ventanas, vanos y puertas requieren instalacion de soportes durante la impresion??
LUIS HUMBERTO DIAZ HUIZA dice
…ES INTERESANTE Y COMO ES LA CIMENTACIÓN?
RESISTEN LOS MOVIMIENTOS SÍSMICOS?