• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal
  • Saltar a la barra lateral principal
  • Publica tu artículo
  • Publicidad
  • Contacto
  • Aviso legal
  • Privacidad
  • Cookies

EcoInventos

Tu blog de gadgets ecológicos

Telegram EcoInventos
  • Lo + Visto
  • Renovables
  • Energía solar
  • Fotovoltaica
  • Autoconsumo
  • Arquitectura
BLUETTI

Investigadores japoneses demuestran que los muros verdes pueden reducir hasta 1,7 °C la temperatura interior durante las olas de calor

17 junio, 2026 1 comentario

5/5 - (3 votos)
¿Te interesa la sostenibilidad? Añade EcoInventos como fuente preferida para encontrar más fácilmente nuestros artículos en Google.
Añadir a Google

Un estudio internacional descubre que la vegetación vertical mejora el confort térmico y refuerza la resiliencia de los edificios ante olas de calor.

  • 🌿 Muros verdes en fachadas urbanas.
  • 🌡️ Hasta 1,7 °C menos en interiores.
  • 🏙️ Menor efecto isla de calor urbana.
  • ⚡ Reducción de demanda de climatización.
  • 🌞 Importancia del albedo de los materiales.
  • 🏢 Edificios más resistentes ante olas de calor.
  • 🔌 Mejor comportamiento durante apagones.
  • 🌍 Adaptación urbana frente al cambio climático.

Los muros verdes emergen como aliados contra el calor urbano y mejoran el confort dentro de los edificios

Cuando las ciudades se convierten en trampas de calor

Las ciudades modernas acumulan calor de forma muy distinta a los entornos naturales. El asfalto, el hormigón, los tejados oscuros y la escasez de vegetación absorben grandes cantidades de radiación solar durante el día y la liberan lentamente por la noche. El resultado es el conocido fenómeno de la isla de calor urbana, responsable de temperaturas significativamente más altas en las zonas urbanizadas que en las áreas rurales cercanas.

Este fenómeno se ha intensificado durante las últimas décadas debido a una combinación de factores: crecimiento urbano acelerado, pérdida de espacios verdes y aumento de las temperaturas globales. Las consecuencias ya son visibles en muchas ciudades del mundo. Las noches tropicales son más frecuentes, los edificios requieren más aire acondicionado y las redes eléctricas sufren una presión creciente durante los episodios de calor extremo.

Ante este escenario, investigadores de la Universidad Metropolitana de Osaka han analizado cómo distintas estrategias de diseño urbano pueden ayudar a reducir el calor tanto en el exterior como dentro de los edificios.

Una visión más completa del problema

Hasta ahora, gran parte de las investigaciones sobre adaptación climática urbana se habían centrado en mejorar las condiciones de las calles, plazas o parques. Sin embargo, el interior de los edificios y el entorno urbano están profundamente conectados.

Las fachadas, cubiertas y materiales de construcción actúan como una frontera dinámica entre ambos espacios. Lo que ocurre fuera influye directamente en el confort térmico interior y viceversa.

Por esta razón, el equipo científico desarrolló una metodología que combina modelos energéticos de edificios con simulaciones del microclima urbano. El objetivo era comprender cómo diferentes soluciones pueden modificar simultáneamente las condiciones térmicas dentro y fuera de una construcción.

El estudio tomó como referencia un centro educativo situado en Shahrud, una ciudad iraní caracterizada por veranos extremadamente cálidos, un escenario especialmente útil para anticipar los desafíos que afrontarán muchas regiones en las próximas décadas.

El papel sorprendente de los muros verdes

Entre todas las estrategias evaluadas, los muros verdes verticales mostraron resultados especialmente prometedores.

La instalación de vegetación en una fachada orientada al sur permitió reducir las temperaturas interiores hasta en 1,7 °C. Puede parecer una diferencia modesta a primera vista, pero en términos de confort térmico y consumo energético representa una mejora muy significativa.

La vegetación actúa como una barrera natural que limita la radiación solar directa sobre la superficie del edificio. Además, las plantas liberan humedad mediante evapotranspiración, un proceso natural que ayuda a enfriar el aire circundante.

Este doble efecto convierte a los jardines verticales en una herramienta particularmente interesante para zonas urbanas densamente construidas donde el espacio disponible para crear nuevos parques es limitado.

No hace falta disponer de grandes superficies. Una fachada puede transformarse en un pequeño ecosistema capaz de proporcionar sombra, refrigeración y beneficios ambientales adicionales.

El albedo también importa, y mucho

La investigación reveló otro aspecto fundamental: las propiedades reflectantes de los materiales tienen una influencia enorme sobre el comportamiento térmico de los edificios.

El concepto clave es el albedo, una medida que indica cuánta radiación solar refleja una superficie.

Las superficies oscuras presentan un albedo bajo y absorben gran parte de la energía solar. Las superficies claras reflejan una mayor proporción de esa energía y se calientan menos.

Curiosamente, el estudio observó efectos distintos según se analizara el interior o el exterior del edificio.

Los materiales exteriores con menor albedo mejoraron el confort térmico al aire libre en aproximadamente 1,5 °C, mientras que los materiales altamente reflectantes resultaron especialmente eficaces para reducir las temperaturas interiores.

Esto demuestra que el diseño urbano no puede abordarse mediante soluciones únicas. Cada intervención debe adaptarse a las características climáticas, urbanísticas y arquitectónicas del lugar.

Edificios preparados para condiciones extremas

Uno de los aspectos más interesantes del trabajo es que no se limitó a analizar situaciones normales.

Los investigadores incorporaron escenarios futuros de cambio climático, incluyendo olas de calor intensas y cortes de suministro eléctrico.

Esta aproximación resulta especialmente relevante porque muchas regiones del mundo están experimentando eventos climáticos cada vez más severos. Durante una ola de calor prolongada, un apagón puede convertirse rápidamente en un problema de salud pública.

Los edificios capaces de mantener temperaturas aceptables durante varias horas sin climatización activa ofrecen una ventaja importante en términos de resiliencia urbana.

Los muros verdes y la selección adecuada de materiales pueden actuar como una especie de «seguro pasivo» frente a estas situaciones, reduciendo la dependencia de sistemas mecánicos de refrigeración.

Ciudades que ya están apostando por la vegetación vertical

La vegetación integrada en edificios ha dejado de ser una propuesta experimental para convertirse en una realidad creciente.

Ciudades como Singapur, Milán, París o Madrid han impulsado durante los últimos años programas de renaturalización urbana que incluyen cubiertas vegetales, fachadas verdes y corredores ecológicos.

En Europa, las estrategias de adaptación climática impulsadas por el Pacto Verde Europeo y diversas iniciativas municipales están promoviendo infraestructuras basadas en la naturaleza como una herramienta para combatir el sobrecalentamiento urbano.

La tendencia responde a una realidad sencilla: plantar árboles sigue siendo una de las medidas más eficaces, pero no siempre existe espacio suficiente. Las fachadas vegetales permiten aprovechar superficies que ya forman parte de la ciudad.

Qué impacto puede tener en el medio ambiente

Los beneficios ambientales de los muros verdes van mucho más allá de la reducción de temperatura.

La vegetación urbana contribuye a mejorar la calidad del aire, capturando partículas en suspensión y ciertos contaminantes atmosféricos. También favorece la biodiversidad local al proporcionar refugio para insectos polinizadores y pequeñas aves.

Por otra parte, la disminución de la demanda de aire acondicionado puede traducirse en un menor consumo eléctrico y, por tanto, en una reducción indirecta de emisiones de gases de efecto invernadero cuando la electricidad procede parcialmente de fuentes fósiles.

Las superficies vegetales también ayudan a amortiguar el ruido urbano y pueden mejorar la gestión de las aguas pluviales al retener parte de la lluvia antes de que alcance el sistema de drenaje.

En conjunto, se trata de una solución capaz de aportar beneficios simultáneos en múltiples frentes ambientales. No ocurre todos los días.

Más información: Parnian Komeili et al, Assessment of UHI mitigation strategies on indoor and outdoor thermal comfort under future extreme heat and power outage conditions, case study: educational building in Shahrood, Iran, Energy and Buildings (2026). DOI: 10.1016/j.enbuild.2026.117411

Canal de WhatsApp de EcoInventos

Publicado en: Arquitectura sostenible

Interacciones con los lectores

Comentarios

  1. Ivan Yepes Avila dice

    17 junio, 2026 a las 17:50

    Maravilloso artículo, muy cierto.

    Responder

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Barra lateral principal

Un forjado de madera soporta 20 toneladas y busca sustituir parte del hormigón en edificios de varias plantas

El sistema elimina las grandes vigas que normalmente condicionan este tipo de forjados y permite apoyar la losa directamente sobre pilares separados, dejando mucha más libertad para reorganizar posteriormente oficinas, viviendas o comercios.

Residuos de los aserraderos se convierten en la “tinta” para imprimir nueve casas en 3D

La Universidad de Maine lleva su prototipo a una nueva escala: viviendas fabricadas por módulos con materiales biobasados, menos residuos y un proceso cada vez más automatizado.

Padre e hijo transforman un cobertizo en una tiny house con cocina, baño y dormitorio por solo 16.000 dólares

Con 21 años convierte un cobertizo de 12.000 dólares en una casa y deja de pagar alquiler.

Transforman la góndola de un aerogenerador de 2 MW en una casa de 35 m² con placas solares y bomba de calor

De producir energía a tener una segunda vida: una enorme pieza eólica retirada demuestra hasta dónde puede llegar la reutilización en la economía circular.

Investigadores crean una pintura que detecta cuándo se daña, se repara sola y consigue que el acero se oxide hasta 600 veces más despacio

Un recubrimiento inteligente consigue frenar la corrosión del acero más de 600 veces y repararse cuando aparece un daño.

Reconstruyen un teatro con 8.000 ladrillos hechos con 17 toneladas de residuos de demolición y sin usar hornos

El reconstruido Yard Theatre, en Hackney Wick, Londres, acaba de reabrir utilizando más de 8.000 K-BRIQ en su fachada.

Convierten botellas de plástico usadas en vigas más resistentes que la madera y ya las utilizan en un puente de 12 metros

Del residuo a la construcción: una tecnología del MIT usa impresión 3D para fabricar estructuras ligeras, resistentes al agua y pensadas para durar.

Diseñan una fachada que aprovecha el agua residual del aire acondicionado para enfriar edificios sin gastar más agua

Urban Dew convierte el agua residual del aire acondicionado en un sistema de refrigeración pasiva para fachadas.

Investigadores suizos descubren que el clima influye más de lo esperado en la duración del hormigón: su acero se oxida hasta 100 veces más rápido cuando está mojado

La solución que proponen los investigadores no es inventar un nuevo hormigón, sino elegir y diseñar el hormigón según el clima donde se construirá.

Europa prueba a desmontar edificios sin destruir el hormigón: 55 piezas de uno ya forman parte de un nuevo bloque de viviendas

Finlandia reutiliza 55 losas, vigas y pilares de hormigón de otro edificio para construir viviendas y reducir residuos, emisiones y consumo de materias primas.

Puede revisar y cambiar sus preferencias de cookies con respecto a este sitio web en este enlace.

Copyright EcoInventos © 2026 - Aviso legal - Política de privacidad RGPD - Cookies