
La inteligencia artificial permite analizar millones de muestras de materiales y la vasta literatura científica para encontrar materiales adecuados.
- Cemento = gran emisor de CO₂.
- Alternativas = residuos industriales, cerámicas, materiales demolidos.
- IA clasifica más de un millón de muestras por reactividad.
- Cerámicas viejas = gran potencial (como en hormigón romano).
- Proceso = bajo costo, sin tratamientos complejos.
- Apuesta por economía circular y sostenibilidad global.
La inteligencia artificial revoluciona la receta del hormigón
El cemento es responsable de cerca del 8 % de las emisiones globales de CO₂. Su fabricación requiere altas temperaturas y consume grandes cantidades de energía. Reducir su uso sin perder resistencia estructural es una prioridad urgente para el sector de la construcción y para mitigar el cambio climático.
Un nuevo enfoque desde el MIT
Un equipo del MIT, liderado por el investigador Soroush Mahjoubi, desarrolló un sistema basado en inteligencia artificial capaz de evaluar y clasificar materiales alternativos al cemento. La clave: analizar su comportamiento físico y químico para predecir su rendimiento como parte de mezclas de hormigón más limpias.
¿Cómo funciona esta tecnología?
La herramienta de IA desarrollada por el grupo de Mahjoubi analiza:
- Reactividad hidráulica: Capacidad del material para endurecerse al contacto con agua, como lo hace el cemento.
- Pozzolanicidad: Reacción con el hidróxido de calcio para fortalecer el hormigón con el tiempo.
Ambos aspectos son fundamentales para garantizar que la mezcla resultante tenga resistencia, durabilidad y seguridad equivalentes o superiores al hormigón tradicional.
Más de un millón de muestras bajo análisis
La IA procesó datos de más de un millón de muestras minerales y miles de documentos científicos. Con esta base, clasificó los materiales en 19 categorías, incluyendo:
- Residuos de biomasa
- Subproductos de minería
- Materiales cerámicos reciclados
- Escombros de construcción
Cerámicas: el aliado inesperado
Entre los materiales más prometedores, destacan las cerámicas recicladas como ladrillos, azulejos y piezas de alfarería. Estos elementos muestran alta reactividad y ya fueron utilizados por los romanos para impermeabilizar estructuras, un ejemplo de cómo la sabiduría ancestral puede ser clave para la innovación moderna.
Además, estos materiales pueden incorporarse al hormigón con un procesamiento mínimo (solo triturado), lo que reduce aún más la huella ambiental y los costos económicos.
Una apuesta por la economía circular
El aprovechamiento de residuos como las colas de mina o las cerámicas evita que estos materiales acaben en vertederos. Esta reutilización fomenta una economía circular, donde los desechos se convierten en recursos útiles para la infraestructura del futuro.
Siguientes pasos: más materiales y validación experimental
El equipo del MIT planea escalar esta herramienta para evaluar aún más materiales. También se están realizando pruebas de laboratorio con los compuestos más prometedores. El objetivo: validar su rendimiento real y promover su adopción industrial.
Potencial de esta tecnología
Reducir el uso de cemento tiene un impacto directo en la lucha contra el cambio climático. Esta tecnología:
- Disminuye emisiones de gases de efecto invernadero
- Reduce la extracción de materias primas
- Promueve la reutilización de residuos industriales y urbanos
- Elimina riesgos de exposición a materiales peligrosos como el amianto al evitar que terminen descontroladamente en rellenos
- Contribuye a una construcción más resiliente, accesible y ecológica
La combinación de inteligencia artificial, ciencia de materiales y compromiso ambiental está sentando las bases para una revolución verde en la construcción.
Vía MIT News
Más información: Soroush Mahjoubi et al, Data-driven material screening of secondary and natural cementitious precursors, Communications Materials (2025). DOI: 10.1038/s43246-025-00820-4



Jorge Escobar C. dice
el vidrio tiene resistencia casi infinita a fuerzas de compresión.