
Exingeniera de Fórmula 1 diseña el Elecy, vehículo pedal-eléctrico biplaza con batería extraíble y 3 horas de recarga.
- 25 km/h de asistencia eléctrica.
- Hasta 80 km por carga.
- Cabina cerrada, dos plazas.
- 300 litros de carga.
- 45 kg de peso.
- Materiales reciclados y renovables.
- Aparcamiento como bicicleta.
- En desarrollo y fase de certificación.
Elecy: el cuadriciclo eléctrico con pedales que quiere sustituir al coche en ciudad
En un contexto donde la movilidad urbana busca alternativas reales al coche privado, el Elecy, un cuadriciclo con asistencia eléctrica diseñado por la ingeniera británica de Fórmula 1 Tamara Ivancova, propone algo distinto. No es una bicicleta con accesorios. Tampoco un microcoche eléctrico tradicional. Es una mezcla bien pensada: pedales, motor eléctrico, carrocería cerrada y espacio de carga suficiente para el día a día.
Desarrollado a través de su empresa Amara Automotive Ltd, el vehículo se encuentra en fase de prototipo funcional, con pruebas aerodinámicas realizadas en la Universidad de Southampton. Y eso ya dice bastante: aquí hay ingeniería seria detrás.

Un diseño compacto que se mueve entre la bici y el coche
El Elecy mide 2,5 metros de largo, 0,8 metros de ancho y 1,3 metros de alto. Pesa solo 45 kg. Esa ligereza, combinada con un motor central desacoplable, permite circular con asistencia eléctrica hasta 25 km/h —límite habitual para vehículos de esta categoría en Europa— o pedalear de forma completamente manual si se desea.
La batería extraíble ofrece hasta 80 km de autonomía por carga completa, en aproximadamente 3 horas. Se puede añadir una segunda batería para ampliar ese rango. No compite con un coche eléctrico convencional en velocidad. No pretende hacerlo. Su territorio es otro: trayectos urbanos cortos, desplazamientos escolares, compras diarias, logística ligera.
Un detalle interesante: puede circular por calzada o carriles bici, según la normativa local, y aparcar donde lo haría una bicicleta. En ciudades con espacio limitado, eso no es menor.

Protección climática sin perder eficiencia
Una de las grandes barreras para que muchas personas sustituyan el coche por una bicicleta eléctrica es la exposición al clima. El Elecy responde con una cabina aerodinámica impermeable, desmontable si se quiere usar en modo “cabrio”. Incorpora ventilación y se está desarrollando un sistema opcional de control climático.
En términos prácticos, significa poder desplazarse en invierno o con lluvia sin depender del coche. Algo que en ciudades atlánticas o del norte de Europa pesa mucho en la decisión de movilidad.
Además, ofrece una plaza delantera para adulto y una trasera para niño, junto con 300 litros de capacidad de carga. Esa cifra es comparable al maletero de algunos utilitarios pequeños. Para una familia urbana, puede cubrir buena parte de las necesidades semanales. No todas, claro. Pero muchas más de las que cubre una bici convencional.

Materiales y enfoque constructivo
El chasis y la carrocería utilizan materiales compuestos con componentes reciclados y renovables, y siempre que es posible se emplean piezas estándar de bicicleta. Esto reduce complejidad, costes de mantenimiento y huella material.
En un sector donde incluso los coches eléctricos siguen siendo intensivos en recursos —acero, aluminio, baterías de gran tamaño—, apostar por vehículos ligeros y reparables tiene implicaciones profundas. Menos masa implica menos energía para moverla. Física básica. Y menos desgaste de infraestructura urbana.
No se trata solo de electrificar el coche. Se trata de replantear el tamaño del vehículo.

Movilidad urbana en transformación
Las ciudades europeas están endureciendo las restricciones a vehículos contaminantes mediante zonas de bajas emisiones, peajes urbanos o limitaciones de aparcamiento. En paralelo, crecen las políticas de calmado de tráfico y ampliación de carriles bici.
En este contexto, soluciones intermedias como el Elecy encajan con las estrategias de descarbonización urbana. No requieren la infraestructura de carga rápida de un coche eléctrico, consumen menos energía por kilómetro y reducen congestión.
Se espera que el proceso de certificación dure entre 12 y 18 meses, con previsión de iniciar reservas a finales de 2026. Falta conocer el precio. Ese será un factor decisivo. Porque la sostenibilidad, si no es accesible, se queda en nicho.

Potencial
El verdadero potencial del Elecy no está solo en el producto, sino en el cambio de paradigma que representa. Vehículos más pequeños. Más ligeros. Más eficientes. Pensados para lo que realmente se necesita, no para escenarios excepcionales.
Si modelos similares se integran en políticas públicas —incentivos fiscales, infraestructuras adaptadas, estacionamientos específicos— podrían convertirse en una pieza clave de la transición urbana.

Además, combinados con energías renovables domésticas —por ejemplo, carga con autoconsumo solar—, estos vehículos permiten acercarse a una movilidad casi neutra en carbono para trayectos cotidianos.
No es el fin del coche. Pero sí puede ser el principio de algo más sensato. Una movilidad menos sobredimensionada. Más humana. Y bastante más coherente con los límites del planeta.
Más información: Amara Automotive – The Elecy, a Car eBike Hybrid



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